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Entrevista con Eduardo Peña, coordinador de campañas para Latinoamérica de Animal Defenders International y miembro de Colombia Sin Toreo; Carlos Crespo, creador de Resistencia Natural (REN) y miembro de La Red Internacional Antitauromaquia; y Juliana Carrero, directora de relaciones corporativas de la Plataforma Alto, sobre el proyecto de ley No. 219 de 2023 Cámara- 298 de 2023 Senado, que tiene como objetivo prohibir en el país las corridas de toros, rejoneo, novilladas, becerradas y tientas.
Estos tres colombianos, desde sus respectivas organizaciones, buscan acabar con la tauromaquia por la vía legislativa. Aseguran que Colombia está lista para dejar atrás esta práctica “cruel” y avanzar en la construcción de un territorio de paz.
¿Cómo nació la coalición Colombia Sin Toreo?
Eduardo Peña (EP): Colombia Sin Toreo nació cuando, por decisión de la Corte Constitucional, regresaron las corridas de toros a Bogotá (2017). Esta sentencia obligaba a que se volvieran a desarrollar los eventos taurinos y, en ese marco, decidimos crear una coalición nacional y con organizaciones internacionales para prohibir de manera legislativa el toreo.
Hacen parte todo tipo de personajes, organizaciones nacionales e internacionales, fundaciones, individuos, líderes, y por supuesto, representantes y senadores de varios partidos políticos. Hay una unión de muchas organizaciones que, cada una con sus diferencias profundas, académicas, intelectuales, ideológicas, de posturas, de enfoques, hacen parte de la coalición y están enfocados exclusivamente en la prohibición del toreo.
Actualmente, ¿cuál es el papel que desempaña Colombia Sin Toreo en este proyecto de ley?
EP: La campaña que actualmente se está haciendo con el proyecto de ley que está en trámite, y que le falta un solo debate para que pueda convertirse en ley, va desde lo mediático y el trabajo en las regiones. Nosotros no tenemos los recursos de multinacionales o de las castas políticas o económicas del país, por eso nos toca con lo que tenemos, que es el acceso a redes sociales y voluntarios, aquí no hay absolutamente nadie pago. Nosotros sacamos un tiempo de nuestro horario laboral para ejercer un trabajo de participación ciudadana y de acceso y diálogo directo con los congresistas, que, por ejemplo, pues eso es lo bonito de esto: es un cabildeo que se hace de una manera independiente, sin acuerdos ni nada por el estilo. (…) Muy a diferencia del lobby taurino que está permeado por mitos y por jugadas que entorpecen el diálogo.
Juliana Carrero (JC): Hablando específicamente del trabajo que se hace con la ciudadanía, tanto en la calle como desde las redes sociales, siempre invitamos a las personas a que puedan sentir empatía por los animales, por los toros y que entiendan un poco que esto no hace parte de la cultura de los colombianos, que no es arte ni cultura, sino más bien, pues que las cosas debemos llamarlas como son: esto es tortura y además es algo que promueve la violencia en nuestro país. El llamado siempre que se le hace a la ciudadanía es a que podamos construir un territorio de paz, del respeto hacia todas las formas de vida y siendo muy enfáticos en todo lo que conlleva esta práctica tan cruel (la tauromaquia).
Eduardo, ¿a qué mitos y jugadas se refiere?
EP: Primero, dicen que el toro de lidia se va a extinguir y eso es completamente falso, porque el toro de lidia no es una especie, lo que se extingue son las especies, no las razas. Dos, el toro de lidia no es un animal silvestre, no lo podemos comparar con un oso andino, un puma o mono tití. Además, al no ser una especie nativa, pues tampoco hay ninguna afectación ni importancia en los ecosistemas.
Juliana, ¿por qué la tauromaquia es “tortura y una práctica cruel”?
JC: Siento que si uno ama al animal, por supuesto que sería absurdo contemplar la idea de hacerle daño. No podemos justificar lo injustificable. (…) Como sociedad hemos avanzado en dejar a un lado todas estas prácticas tan crueles que tanto daño le han hecho a nuestro país. Y esto es un llamado a reconocer que, si realmente se siente amor por el animal, nunca se le debe hacer daño.
Entonces, ¿es posible afirmar que las corridas de toros se están quedando cada vez más en el imaginario de los colombianos?
Carlos Crespo (CC): Es que la mayoría de gente cree que esto se acabó. Esta época no es para la tauromaquia, lastimosamente, esa es la evolución moral de las sociedades: van preparándose para abolir o reescribir ciertas prácticas y reescribir otras. (…) Divertirse basados en el sufrimiento, explotación y martirio de los animales, no es permisible en esta sociedad.
Otro punto interesante en este debate es la discusión entre cultura y tradición. En ese escenario, ¿las corridas de toros qué vendrían siendo?
CC: Son las dos y ninguna a la vez. ¿Cómo así? En el sentido de que son las dos porque son tradición y cultura. Obviamente, pues son tradicionales en el sentido de que, pues han venido haciéndose por mucho tiempo y tienen elementos culturales, pero ni la cultura ni la tradición puede ser justificación para lo que está ocurriendo en el ruedo cuando hay víctimas, cuando hay sangre, cuando hay violencia, cuando hay daño a un ser vivo sintiente, pues eso no puede ser considerado parte de la cultura ni de la tradición, menos de los pueblos actuales. Nosotros quisiéramos que los toros y todos los animales quedaran en libertad, pero la evolución moral de la sociedad no está lista para eso ahorita.
¿Cuál es la visión que tienen del proyecto de ley No. 219 de 2023 Cámara- 298 de 2023 Senado, que tiene como objetivo prohibir en todo el territorio nacional las corridas de toros, rejoneo, novilladas, becerradas y tientas?
JC: Es un proyecto que contempla no solo a los toros, sino que también piensa en una transición para las personas que se dedican a esta actividad. Siento que es un proyecto de ley bastante integral y realista, que no se queda mirando únicamente una parte, sino que contempla todo.
CC: Los animales no tienen color político, esto no es ni de izquierdas ni de derechas. Los animales no saben de eso, ellos solo quieren su liberación, desarrollar sus intereses, florecer sus capacidades y vivir en libertad, eso es lo que quieren, no los pongan en esa dicotomía.
Se espera que hoy, 28 de mayo, se retome el cuarto y último debate de este proyecto de ley y que, finalmente, el Congreso de la República decida sobre el futuro de las corridas de toros en Colombia. ¿Qué pasaría en caso de que se apruebe?
EP: Sería un mensaje pacificador, sería un mensaje de entender que los actos violentos con los demás animales, además del humano, deben estar erradicados. El superar este tema, hablaría muy bien de un país que sí se puede reconciliar. Aquí hemos hablado de superar el conflicto armado, el conflicto social, pero todo esto de los humanos, pero las mayores víctimas son los animales.
¿Y en caso de que se hunda?
JC: Seguiremos presentando el proyecto de ley hasta que tengamos en el Congreso a las personas correctas, las personas empáticas con los animales que puedan ayudarnos y que puedan impulsar el proyecto de ley para prohibir las corridas de toros en todo el territorio nacional.
CC: Siempre debemos ir por la abolición, los animales no necesitan regulación. En caso de que no se apruebe, volveríamos a presentar otro proyecto de ley, porque esa ha sido una característica de la resiliencia: si nos caemos, nos levantamos otra vez y volvemos a hacerlo.
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Carlos Crespo publicó, a inicios de 2024, un artículo en la Revista Análisis Jurídico-Político, de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, sobre “¿Quiénes son las personas que realmente viven de la tauromaquia en Colombia?”. El objetivo, según él, era aportar cifras al debate sobre el número estimado de personas que se dedican a esta práctica. En este enlace puede leer todo el documento.