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¿Le ha pasado que cuando tiene que hacer un envío de plata desde su celular, se equivoca en un solo número y termina enviando el dinero a otra persona? Pero no solo eso, lograr que se la devuelvan es toda una lotería. Por esa razón la gente de Dale, que es la billetera digital del Grupo Aval, el conglomerado financiero dueño de Banco de Bogotá, Occidente, Av Villas y Popular, se lanzó a personalizar esa identificación, así cada vez que usted necesite hacer una transferencia, lo hará a un nombre y no a un número. La probabilidad de equivocarse es mínima, por no decir, escasa. De eso conversamos con José Manuel Ayerbe, CEO de Dale, y aquí está la charla completa, donde también habla de tecnología, regulación y hasta de la competencia.
¿Cómo fue eso de que le empezaron a poner nombres a las llaves y a los usuarios que tienen en Colombia bajo todo este modelo de Bre-b?
Pues mira, en Grupo Aval, la llave de grupo que se llama tag aval y es una más, que uno puede personalizar si quiere y le hemos sacado mucho provecho a este tema de la personalización, porque somos la única entidad financiera, llámese, los bancos del Grupo Aval y Dale, que permiten personalizar sus llaves.
Ah, ¿sí?
Y le puedes poner el nombre que tú quieras. Entonces aquí vimos esto que es muy apropiado para eso que estamos lanzando, para los comercios y para los negocios, porque es que te ha pasado a ti, me pasa a mí, yo, por ejemplo, por mi cuadra, compró el aguacate. Siempre, y ya me conoce, pero uno no sabe cómo se llama ese negocio, cómo se identifican. Por mi casa hay un señor que vende aguacates y una señora que me vende flores. Y ahí empezamos como investigar esa economía informal y dijimos: oiga, chévere, chévere dar la posibilidad a estas personas que creen una llave con el nombre de su negocio o con el nombre como lo reconocen en la zona.
Efraín es el que me vende los aguacates por mi casa, entonces “Aguacates Efraín”. Eso es bien interesante y tiene un tema social bonito, además, porque se empieza a sentir como más empresarios.
Claro, es construcción de nombre.
Es posicionarlos.
De las cosas más difíciles que les cuesta a los empresarios es posicionar un nombre. Y qué bueno que, por la cédula de la transacción, digamos, la identificación de la transacción ya esté el nombre del comerciante o el empresario.
Entonces mira, se están posicionando, fuera de eso, vamos a meterlos dentro de Google Maps para que ellos cuando alguien los quiera buscar, por ahí, entonces pues ya saben dónde los pueden ubicar.
Chévere…
Eso también les va a ayudar mucho a ellos porque además de posicionarse, además de poderse ubicar en Google Maps, pasa mucho que cuando uno hace una transferencia al número, un celular, si se equivocó con un numerito, la plata va otra persona, ahorita hay muchos líos con quién tiene que responder por eso…
Que ojalá se la devuelvan a uno…
Pero equivocarse uno con el nombre de un negocio: Aguacates Efraín, pues no creo que exista uno muy parecido, y además si no existe pues no te lo deja enviar. Entonces estos negocios van a poder recibir la plata de sus compras, de la gente que le va a comprar aguacate, las flores a esa llave.
¿La gente entra a la aplicación y denomina su llave con el nombre del negocio o con el nombre como lo reconocen en la zona?
Claro, se puede hacer hace mucho rato.
Estamos en un evento en el marco de un evento que habla de la base, digamos, del mundo financiero, con tecnología pura y dura, y ustedes son eso en un grupo financiero. Ustedes son como esa vertiente que combina lo que pasa en este lugar. Se hizo una presentación al inicio de este evento y es como una un tsunami, le llamó el presidente de Colombia Fintech, de la regulación financiera en Colombia. Le quiero preguntar usted, que ha estado en los dos lados, en la banca tradicional y ahora lidera un marca totalmente digital, pues como ve esa propuesta y me imagino que hicieron parte de ella.
Pues estamos trabajando, nosotros somos miembros de Colombia Fintech, estamos trabajando en eso y afortunadamente tenemos una entidad como Colombia Fintech, que nos ayuda a mover esos temas a nivel de gremio, a tramitar, a representarnos, poner un equipo de pensadores que ayudará a estructurar las cosas. Enfocarme en alguna reforma específica es muy complicado, pero sí, digamos que es un sector, el sector financiero, un sector financiero bastante sólido, muy regulado, que está bien, que está bien, porque eso le da tranquilidad no solamente a los clientes, sino también a las mismas empresas.
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Pues porque es que cuando a uno lo regulan, uno hace mejor el trabajo, uno está más pendiente. Tiene que cumplir con ciertos requisitos, es decir, cualquier persona uno puede montar un banco, una entidad financiera, no lo puede hacer. Pero claramente con esta visión de Colombia Fintech, de este mundo que viene evolucionando a unas velocidades, con todo el tema de pagos del open bank, del Open data, inteligencia artificial, ciberseguridad, todos los temas fraude, pues hay muchas cosas por tramitar, hay muchas cosas por analizar y por ver.
Y hay que dar el debate y hacer la discusión. Yo escribía un artículo justo para publicar en el periódico y decía pues no puede ser posible que esto haya cambiado, nos cambió el mundo del transporte con Uber, nos cambió el mundo de la movilidad para viajar con Airbnb, y así hay un montón de ejemplos, y claramente el sistema financiero también tiene que estar a la altura de ese cambio…
Estamos muy bien representados con Colombia Fintech, las Fintech pueden estar tranquilas y seguras que es muy buena.
Ahí está la cuña. Recuérdenos un poco cómo nació Dale. ¿Y cómo ha sido ese proceso? Porque es que montar fintech, montar escenarios financiero, no es solo como dice el dicho, no es hacer digital por hacer digital. ¿Cómo ha sido ese proceso? ¿Y a usted, cómo le ha ido desde que lo está liderando?
Pues mira, Dale nació como una iniciativa de Grupo Aval, de tener dentro del grupo una compañía que trabajara por desestimular el uso del efectivo y por trabajar por temas de inclusión y bancarización. Ahí estuvimos viendo cuál era como el tipo de empresa más idóneo que necesitaba el grupo para poder ofrecer este servicio a la comunidad y a las personas.
Y pues, después de muchos ires y venires, porque se pensó si iba a ser una marca de grupo Aval, si iba a ser una área de mercadeo, un área del banco de Bogotá.
Entonces pues se pensó en crear una compañía en donde los cuatro bancos, que son quienes aportan a este proyecto y quienes se benefician también porque finalmente hace parte de sus esfuerzos de inclusión y bancarización de los bancos nuestros, pues se decidió crear una SEDPE, sociedades especializadas en depósitos y pagos electrónicos.
Era como lo más idóneo en su momento por muchas razones. Y se pidió la licencia. No fue fácil porque era la primera vez que un grupo de cuatro bancos solicitaba una licencia SEDPE.

¿Eso hace cuánto fue?
Ese trámite empezó en el 2018, 2019. O sea, esa licencia fue larga. Eso fue un aprendizaje largo.
Es un mensaje también para la gente que nos ve y nos lee: no son cortos.
De pronto ya es más fácil. Hago un comentario de pronto no muy político, muy popular. Pero bueno, en ese momento fue complicado. Eran cuatro bancos solicitando una licencia, entonces eso fue complicado en su momento y ahí nos demoramos un tiempo. Y entonces digamos que el propósito inicial se cumplió. Ahí montamos nuestra billetera que se llama Dale y le permite a las personas aperturar un depósito electrónico dentro de la billetera para hacer pagos. En su momento, cuando salió la regulación y se permitió constituir la SEDPE, uno de los atractivos que tenía este modelo de negocio o este tipo de empresa es que iba a ayudar mucho los temas de inclusión y bancarización.
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Que es un gran problema aquí en Colombia.
Y efectivamente es así, es decir, es un vehículo idóneo para bancarizar, pero después con el tiempo te empiezas a dar cuenta que este tipo de licencias se quedan cortas.
Es que el mundo cambió muy rápido….
Pero ahí no ha cambiado la regulación. ¿Entiendes? Se quedan cortas porque únicamente permiten recibir depósitos. Y depósitos que tú no puedes ni siquiera pagar intereses sobre esos depósitos. Es plata que uno mete la billetera para que la gente pague.
Básicamente como si uno la tuviera debajo del colchón. Para pagar. Para pagar.
Entonces la gente mete la plata, paga el servicio público y quedan saldo cero, y después vuelve a meter plata, paga un par de compras o transfiere plata y vuelve, queda en saldo cero. Porque es que son cuentas que no pueden ser remuneradas, son depósitos a la vista, no pueden ser remunerados, y no podemos ofrecer créditos, no podemos ofrecer microcréditos. Entonces uno dice: cómo sobreviven estas empresas.
Se quedaron cortas…
Esa gran iniciativa que en un principio se tenían con las SEDPE. Yo creo que es la razón por la cual hay pocas empresas de ese tipo, porque es que se vuelve un centro de costo.
¿Y ahí entonces cómo evolucionó?
Ahí estás haciendo, digamos que, ahí si estás haciendo una verdadera acción social como grupo, estás regalando un servicio, mantener una plataforma tecnológica, mantener un equipo de tecnología, mantener una marca, cumplir la regulación, unos estándares de seguridad y una cantidad de cosas. Eso cuesta mucho.
¿Y entonces qué hicieron?
No, no, simplemente pues Dale es un centro de costos que está al servicio de la ciudadanía.
¿Siguen exactamente en esa misma situación?
Ser rentable es muy difícil, pero tampoco somos los únicos. Si te pones a ver, Nequi hasta hace poquito anuncio que era rentable. Nequi no es propiamente una billetera, porque puede ofrecer otros servicios.
Y hay bolsillos…
En Dale también hay bolsillos.
No sabía.
Todos lo de ahorros sí lo hay. Yo creo que ya Nequi no hace parte de ese combo de billeteras que sí lo era inicialmente, pero pues ya ofrece productos financieros, créditos y esas cosas. Entonces este es un verdadero esfuerzo de inclusión y bancarización que hacen las entidades que requieren un músculo financiero para poderlas mantener.
Yo lo escucho y a ustedes si les cae perlas, de verdad, ese revolcón, ese tsunami al sistema financiero, pues porque les permitiría cambiar mucho, justo de lo que me está diciendo, y empezar a pues a mover la marca de una forma distinta.
Mi petición es que las SEDPE deberían estar equilibradas y poder competir, que puedan ofrecer otros productos. Los créditos, porque tú sabes que este es un negocio, el sector financiero se mueve por los créditos, los depósitos, pero también los créditos.
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Claro, la colocación…
La colocación.
Pero eso tiene que pasar, imagino yo, por el Congreso…
Bueno, ahí estamos hablando con Colombia Fintech. Es como un gran mensaje que te dejo. Que Dale nace como una iniciativa de inclusión y bancarización de los bancos del Grupo Aval para contribuir a este país, que se disminuya la informalidad, para contribuir a este país, a que se disminuyan los pagos en efectivo que tanto daño nos hace. Y ahí vamos, ahí vamos. Ya tenemos 4 millones de clientes.
Sí, eso iba a preguntar, por números. Como están en números…
Tenemos 4 millones de clientes. Digamos que estamos permanentemente lanzándole servicios a nuestros clientes en alternativas de pago. Ahorita con ese tema de las llaves y Bre-b, pues imagínate, dentro de muy poquito vamos a lanzar Apple Pay, ahorita vamos a lanzar Google Play. Es decir, hacemos unos esfuerzos muy grandes por ofrecerle un servicio completo a nuestros clientes, para que tengan muchas opciones de pago, pagos digitales, que eso es lo que estamos buscando, que la gente no use el efectivo.
Usted dijo una cosa que me gusta mucho y es sobre ese foco en el que se mueven esas entrevistas. Habló del señor de los aguacates y de las flores, que básicamente es ese segmento poblacional que regularmente ha sido excluido por muchas razones, y aquí ustedes los van formalizando poco a poco, pues como muchos otros competidores, pero ustedes también. ¿Cómo ven ese segmento, un poquito más arriba, de la gente de la tienda, que tiene un negocio, digamos que ya tiene que pagar de pronto un arriendo o tiene que pagar algún tipo de impuesto, alguna factura electrónica? ¿Cómo van en esa parte de la pirámide y se lo pregunto porque hay mucho emprendedor de base que le tocó ni siquiera fue por oportunidad, sino por necesidad?
Mira, nosotros estamos tomándonos muy en serio el segmento de los nano comercios, de los de las microempresas, que son negocios con una o dos personas. Yo y mi esposa o yo y mi hijo. O sea, son pequeñitos negocios. Muchas veces que son unipersonales.
De sobrevivencia.
Sí, muchas veces unipersonales. Entonces nos estamos tomando muy en serio, porque es que aquí en el país todos hemos trabajado mucho la punta de las personas, personas, personas, personas, personas. Pero es que tenemos otra gran parte que son esos negocios que además son los que están recibiendo los pagos en efectivo. Entonces como que para cerrar el círculo pues, o sea, tienes que abordar a las personas, pero si no da, si no trabajas la punta, los nano comercios y los comercios informales, y en la economía popular, pues nada haces, porque cuando yo voy a pagar únicamente me dicen que reciben efectivo. De hecho, hoy en día pasa en muchos establecimientos que aunque te ha pasado quizás, que si uno paga con una tarjeta de débito le dicen: señor, la compra mínima son COP $ 10.000.
Pues para pagar el costo financiero.
Más o menos eso, entonces estamos abordando ese segmento, porque el 99.5% -son cifras públicas, pues que ustedes los conocen-, son pymes. El tejido empresarial. Y de esas pymes pues, a ver, que además representan el 40% del PIB colombiano, el 95% de esas pymes son empresas de menos de diez colaboradores.
O sea, tenemos una economía muy fragmentada, un tejido empresarial muy fragmentado, eso, eso pues toca abordarlo. El 79% de los pagos todavía se siguen haciendo en efectivo en Colombia.
Eso es una cosa que dice mucho de la economía local…
Dice mucho de la economía local. ¿Y esto por qué está pasando? Definitivamente yo creo que hay varios factores acá, yo creo que Bre-b, las llaves, Tag Aval, eso va a ayudar muchísimo. Pero pues también toca trabajar otras cosas porque hay temas culturales, hay temores ahí metidos. Las personas y los comercios ¿por qué prefieren recibir el efectivo? Porque es que el tema de las billeteras resulta que tienen que pagar la retención, los impuestos anuales, ellos empiezan a sentir que están siendo visibles hacia las autoridades tributarias…
Hacia la Dian…
Entonces pues a lo mejor una parte de la reciben en efectivo, gran parte, de vez en cuando usan las billeteras o las aplicaciones para no mostrar de pronto la magnitud de sus ventas y de sus negocios. Eso, eso toca trabajarlo porque la formalidad tiene que llegar por ahí. El tema de la seguridad también, hay temores a que las transacciones digitales son inseguras. Esto que hablamos en un principio de que yo mando una plata y si la recibe otro teléfono, después cómo la recupero.
Ese es un problema de verdad identificado que se podría solucionar con tecnología, con la identificación de la que ustedes hablaban al comienzo de esta entrevista.
Si. El 37% de los colombianos también lo decía Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, se financian con el gota a gota, y eso es pura plata que se entrega en efectivo y al recibirlo en efectivo se mueve en efectivo. Y se recauda en efectivo.
No se sabe la procedencia de esa plata.
Entonces, todo eso, todo eso ayuda a que el efectivo siga siendo todavía importante en los pagos en Colombia y el 79% de los pagos se sigan haciendo en efectivo. A pesar de todos los esfuerzos que hemos hecho Neo bancos, bancos, los bancos de grupo, las billeteras, las Fintech. Todavía hay un reto de gigante.
Ustedes tienen el cambio técnico, digamos, claro. Que lo que acaba de decir, y es hay un porcentaje de la población que todavía mueve mucho efectivo. Y el técnico lo tienen claro, Dale, por ejemplo, pero lo otro es un cambio de mentalidad, cultural y es cómo hacemos entre todos, porque ahí obviamente también están incluidos. ¿Cómo hacemos para, entre todos, ir educando a la gente para que entienda la necesidad de la transacción en línea porque el efectivo pues tiene muchos antecedentes, no todos, pero lavado de activos, narcotráfico, extorsión? ¿Cómo hacer para hacer ese cambio cultural que es tan difícil en las sociedades como la colombiana?
Pues mira, yo creo que por un lado todo ese esfuerzo que se está haciendo va a obligar, llamémoslo así va a estimular, para decirlo de una forma más positiva y que involucre más a las personas y a estas soluciones tecnológicas. Va a hacer que las personas usen más las transacciones digitales, el tema de las llaves. El tema cultural toca seguirlo trabajando con educación financiera todos los días.
Esto toca seguirlo abordando y seguirlo abordando. De pronto es un tema de generaciones. De pronto ya es un tema que ya la siguiente generación va a estar mucho más consciente que de que el efectivo pues no es necesario. A mí me pasa todo lo contrario, nunca tengo efectivo en mi bolsillo, nunca, nunca. Y donde yo quede sin batería, hasta ahí fue. Yo me voy al otro extremo, y mis papás me dicen: pero cómo, siempre hay que salir con plata en el bolsillo porque uno no sabe. Y yo les digo: no, es que trabajo en una billetera digital. Pero sí, es un cambio cultural. Educación financiera.
José, yo le quiero preguntar por el futuro. Y es que, claro, hablar en el mundo tecnológico del futuro es una cosa demasiado osada. Esto está cambiando muy rápido. La inteligencia artificial de verdad está revolucionando esto, el superintendente financiero, cosa que a mí me pareció valiosa, e gobierno está dispuesto y enterado de que el cambio nos llegó a todos y hay que hacer ajustes. Pero le quiero preguntar por Dale: ¿Cómo se ven hacia el próximo año o los próximos dos años?
Pues mira, muy buena pregunta. Vamos a seguir innovando con tecnologías, con dispositivos, con productos, con servicios que vayan a la vanguardia, que vayan en línea con las evoluciones que existen. En la convención bancaria hablé sobre las gafas inteligentes, que son uno de los tantos dispositivos que muy seguramente van a desplazar al teléfono celular. Entonces toca ir pensando si antes una aplicación de banca móvil o si antes una billetera funciona en un celular, pues el día de mañana podemos funcionar en unas gafas o en un anillo inteligente.
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El internet de las cosas. Una nevera inteligente que haga pedidos cuando sea y que mande una orden de compra a Carulla. No sé. Es decir, toca ir pensando que el mundo está evolucionando, que ya hay muchos dispositivos inteligentes, con capacidad de procesar cosas, de analizar data y con base en eso, uno con base en eso, uno tiene que aprender a diseñar cómo llevar la banca y cómo llevar las soluciones financieras a ese tipo de dispositivos, por ejemplo.
Nosotros seguiremos pues trabajando por los temas de inclusión y bancarización. Importante también ver cómo podemos ser más rentables…
Cómo pueden llegar a la rentabilidad…
Porque esto no puede ser infinito, es que se hacen unos esfuerzos muy grandes para tener una buena tecnología, un buen servicio. Eso cuesta muchísima plata, para cumplir con toda la regulación. Uno tiene que ser autosostenible, al menos, entonces seguramente poder incluir líneas de productos en donde uno pueda cobrar, porque en este mundo de los pagos no se puede cobrar, en Bre-b no se cobra, con la llave no se cobra. O sea, ese tema del pago… es imposible cobrar.
Sabe, usted cuenta esta historia y a mí me parece tremendo, la verdad. No lo tenía tan claro. No lo había escuchado así tan detallado de usted, pero pues es que la máxima de los negocios es que sean sostenibles y que den utilidad. Y no me lo imagino cuando está parado en junta con los Sarmiento diciendo, otra vez, seguimos sin llegar a punto de equilibrio. ¿Cómo manejar esa presión? Es lo que le pasa a todas las fintech cuando llega un inversionista, pone condiciones para invertir X millones de dólares…
Es un compromiso que tenemos por, además, para que sea sostenible. Eso es un compromiso que uno sabe que eso tiene una curva un poco más larga. Sí, esto trae otros beneficios. Puede que no traiga ingresos directos, pero eso trae unos clientes más fieles. Son clientes que uno después puede profundizar. Esos clientes que están en la billetera…
¿Los leen mejor?
Sí, sí, sí, sí, sí. Si algún día las SEDPE pudiéramos ofrecer créditos, pues los puedo profundizar yo. Pero si eso no se va a cambiar, pues digamos que lo pueden profundizar los bancos nuestros. Entonces pueden coger al señor de los aguacates que empezó a usar su llave personalizada y el día de mañana por su comportamiento transaccional, le ofrecen un crédito. Tiene un tipo scoring diferente, le miden el riesgo, una forma diferente y le pueden ofrecer un producto adecuado a sus necesidades. Entonces afortunadamente no somos los únicos. Eso es un común denominador de las fintech. Es un común denominador de las billeteras. Es un común denominador de los jugadores actuales que conocemos para no volver a repetir marcas que son muy conocidas.
Pero yo creo que todos estamos trabajando por eso, para buscar un punto de retorno en algún momento, por lo menos ser autosostenibles. Si, si bien no nos vamos a enriquecer, por lo menos que la operación se pague, y seguir con ese compromiso que tiene el grupo Aval y los bancos nuestros de contribuir a los temas sociales, de inclusión, de bancarización.
José, ya creo que hablamos de Dale y le quiero hacer al José, al humano detrás de la marca, una sección que nosotros llamamos El pitch, que son nas preguntas tratando de que sean fuera de la caja para que usted nos las conteste fuera de caja a ver. Aquí va, El Pitch.
¿Si su negocio, el que maneja hoy en día, dale fuera una serie de televisión o de Netflix, de qué género sería y en qué temporada iría?
Uy, sería de género suspenso. Suspenso. Esto es. Yo creo que iríamos en la 4.ª temporada, pero digamos que una serie que va a durar por lo menos diez temporadas o 15 temporadas.
¿Si pudiera cambiar una regla de los negocios, cuál cambiaría y por qué?
Yo no sé si regla, pero yo creo que es muy importante que los negocios sean humanos. Si yo creo que más allá de las marcas, más allá de las utilidades, que es muy importante, es la razón de ser, no voy a decir que no, es trabajar la parte humana y pensar el propósito del por qué mi compañía existe para el beneficio de la comunidad, del planeta.
Y eso, eso ya hoy en día existe, porque digamos que es todo el tema de sostenibilidad, pero yo creo que todavía le falta. Hay unas empresas que han avanzado muchísimo en eso, pero hay muchísimas que no, las pequeñas empresas sí que menos. Quizás las fintech sí que menos. Es donde las grandes corporaciones como Grupo Aval, como los bancos, como otras entidades, pero eso debería estar en el ADN de las empresas, el tema humano y tema de propósito. Pero mi propósito de cara a las personas, al medio ambiente y a la comunidad.
Si tuviera un sueño por cumplirse, haciendo tal vez algo en otro escenario de la vida ¿Cuál es? ¿Y cree que va a trabajar algún día por cumplir ese sueño?
Yo he tenido varios sueños, he venido renunciando a ellos y me están quedando ya poquitos. Yo quise ser actor, ya me frustré con eso. Ya no se dio, ya no se dio, y de hecho me volví más tímido. Entonces eso, eso no lo desarrollé. Soy emprendedor, me gusta mucho el emprendimiento. Pero me iría a otro polo opuesto más allá al mundo fintech. Me gustaría tener un restaurante, un cafecito, atender a los vecinos del barrio, estar en alguna comunidad y me gusta como enfocarme en ese tipo de cosas, en un café, en un restaurante.
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Y últimamente me siento muy comprometido sabes con qué. Con el tema de las personas. Me gustaría, por ejemplo, aprovechar todo esto que he aprendido de tecnología, todo esto que he aprendido del mundo digital, de las redes. Mmm, son muy creyente, tengo un compromiso muy grande con Dios, y quisiera ponerme al servicio de eso, ver cómo ayudar a que otra gente sea creyente y se convierta y tenga buenos valores. Me gustaría mucho crearme algo por ahí. Ya no soy sacerdote ni lo voy a hacer, pero sí ayudar mucho a evangelizar.
¿Cómo está su salud mental? ¿La cuida? ¿La consiente? ¿La protege? ¿Cómo está su salud mental?
¿Mi salud mental? Bien. Esa está bien. La salud física está pasando factura. Ya me duele aquí, en la rodilla. Otro día me levanto y me duele el tobillo, pero afortunadamente podría ser peor, creo yo. Hago mucho ejercicio. Me cuido muchísimo la alimentación, miro qué es lo que estoy consumiendo. El ejercicio y el vivir en paz. Eso es muy importante, aparte del estrés, aparte de que es terrible, eso no lo vamos a poder controlar. Pero es que la paz es una cosa interior, lo otro es externo. Si tú tienes interiormente paz, eso también te ayuda muchísimo, que estés bien físicamente.
Y que hay una cosa y es que si uno primero está bien, luego puede hacer el resto hacia afuera bien. Pues ahí estuvo, José Ayerbe, CEO de Dale, la organización que arrancó hace ya añitos, no tantos, que hace parte del grupo Aval, que están lanzando llaves con nombre propio, que fue lo que me llamó mucho la atención. Y estamos en medio de un congreso que habla de fintech, de tecnología, de revolución a un sistema que tiene ya muchos años y pues ahí está uno de los protagonistas.
Edwin, gracias.
Ya saben que esta entrevista queda guardada en la plataforma digital de El Espectador y la pueden ver cuantas veces quieran en www.elespectador.com. Hasta pronto.