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Si a usted le gusta descubrir lugares curiosos, con paisajes que parecen de otro planeta y una historia que se remonta millones de años, el Desierto de la Tatacoa debe estar entre sus próximos destinos. Este emblemático rincón del Huila no solo cautiva por sus laberintos de tierra rojiza y gris, sino también porque alberga uno de los patrimonios geológicos más importantes del mundo.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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Aunque todos lo conocen como un desierto, en realidad se trata de un bosque seco tropical. Hace millones de años este territorio estuvo cubierto por exuberantes selvas, grandes ríos y una increíble diversidad de animales, un pasado que hoy permanece registrado en los fósiles encontrados en la zona de La Venta.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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Precisamente por esa riqueza paleontológica, La Venta fue declarada en 2024 como uno de los 100 Sitios de Patrimonio Geológico del Mundo por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS), organismo asesor de la Unesco. El reconocimiento destaca la importancia científica del lugar y lo ubica junto a otros sitios geológicos de relevancia internacional.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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El desierto ofrece experiencias para quienes buscan aventura, fotografía, astronomía o simplemente desconectarse en medio de un entorno único y es que sus cielos despejados lo han convertido en uno de los mejores lugares del país para observar las estrellas.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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Precisamente, uno de los planes imperdibles es visitar los observatorios astronómicos OATA y Astrosur, donde es posible asistir a charlas y contemplar planetas, estrellas y otros cuerpos celestes con telescopios profesionales.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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Uno de los grandes protagonistas es el sector de El Cusco, conocido como el Desierto Rojo. Allí encontrará senderos rodeados de laberintos naturales, cárcavas y estoraques de tonos rojizos que forman algunos de los paisajes más fotografiados de Colombia. El recorrido principal es gratuito y puede hacerse en aproximadamente una hora.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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Además de los paisajes, esta zona alberga especies adaptadas al bosque seco tropical, como lagartos, serpientes, águilas, tortugas y diferentes especies de cactus.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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A pocos kilómetros del Desierto Rojo se encuentra Los Hoyos, una zona donde predominan los tonos grises y blancos. Aquí el paisaje cambia por completo: aparecen cañones estrechos, figuras talladas por la erosión y paredes de arcilla que forman escenarios muy diferentes a los de El Cusco.
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El sendero también es gratuito y puede recorrerse en cerca de una hora. Durante la caminata se visitan lugares como el Valle de los Fantasmas, el Castillo de los Fantasmas y el Testigo Geológico, nombres que reciben las formaciones por sus particulares siluetas. Al finalizar el recorrido, muchos viajeros aprovechan para descansar en la piscina de Los Hoyos, ubicada dentro del complejo turístico. El ingreso suele costar alrededor de COP 10.000, aunque la tarifa puede variar.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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Para quienes desean una experiencia más completa, también existen recorridos guiados que incluyen miradores como Ventanas, el Sendero Cósmico y el Valle de los Xilópalos. Durante estas caminatas es posible observar madera petrificada, estrechos naturales, antiguos cauces de ríos, formaciones rocosas con formas de animales y una variada flora y fauna característica del bosque seco tropical.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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La visita también puede complementarse con el Museo de Historia Natural de la Tatacoa, donde se conservan más de 1.700 fósiles de mamíferos, reptiles, peces, aves y madera petrificada. Este espacio permite entender cómo era esta región hace millones de años, cuando estaba cubierta por una exuberante selva tropical.
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Llegar al Desierto de la Tatacoa es sencillo. Desde Bogotá puede viajar en bus hasta Neiva, con tarifas aproximadas entre COP 50.000 y COP 70.000 o desplazarse en vehículo particular. Una vez en la capital huilense, el desierto se encuentra a 44 kilómetros, un trayecto de cerca de una hora y diez minutos. Desde la terminal de transporte de Neiva salen buses o colectivos directos hasta Villavieja y allí debe tomar un mototaxi hasta el desierto. O en su caso tener una ruta con guía ya establecida.
Foto: Leidy Barbosa Ramírez
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Se recomienda vestir prendas cómodas y frescas debido a las temperaturas extremas en el desierto. Durante el día, el termómetro puede alcanzar los 40 °C, mientras que en la noche desciende hasta los 18 °C. Es importante aplicar protector solar, utilizar sombrero y gafas de sol para protegerse de la intensidad del sol. Asimismo, se aconseja llevar calzado adecuado y confortable para el senderismo.
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