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Hoy estamos con un invitado que habla de inteligencia artificial, pero también de canas. Estamos en su casa. Y aquí viene una nueva entrega de Emprendimiento y Liderazgo. Giovanni Stella, bienvenido a este espacio. Resulta que también está lanzando libro. Yo le pedí esta entrevista antes de que alguien me anunciara que estaba con libro en mano y pues las coincidencias de la vida, me lo hicieron llegar a la casa, lo tengo en la maleta y le tengo algunas preguntas sobre él. Giovanni era la cabeza de Google en Colombia y ahora es un emprendedor hablando de inteligencia artificial con canas.
¿Cómo así que era la cabeza de Google en Colombia y de un momento a otro la vida le cambia y se vuelve emprendedor?
Yo estuve en Google muchos años, casi 18 años. Aquí en Colombia diez, siete de los cuales liderando la operación de Colombia, Centroamérica, Caribe, es decir, la oficina aquí. Y el año pasado, efectivamente, en febrero, a finales de febrero, me comunicaron que mi posición estaba siendo eliminada, mi rol estaba siendo eliminado.
¿Por qué?
Porque Google está estaba en una etapa de reorganización interna. Y entre varios cambios que han ido pasando los últimos tres años, decidieron eliminar la posición y la agruparon en una nueva posición regional, pusieron a cargo de esa región a otra persona y a mí me dieron un mes para encontrar otra posición dentro de la compañía o tener que salir.
Ajá…
Y un mes, la verdad es muy poco para poder encontrar. En Colombia no había, en la región no había, me hubiera tocado irme otra vez a vivir a otro lugar o a otro continente.
A hacer vida nueva…
A hacer vida nueva, pero una cosa es cuando tienes 25 y otra cosa es ahora con canas y con una vida más, más arreglada. Entonces obviamente mucho susto, mucho miedo. Al principio, por un lado tenía una voz en la cabeza que me decía no, la cosa responsable es buscar automáticamente ya otro empleo. Y entonces salí, participé en algunos procesos, apliqué a muchas posiciones.
Me llamaron a entrevistas en algunas, pero no fueron, no fueron tampoco tantas. Y mientras tanto se me empezó a abrir en la cabeza la idea de emprender. Yo desde hace mucho quería emprender. Ya hace años había intentado. Tuve una startup en Italia, dos startups en Italia en 2011, 2012, 2013. Esos años. Y siempre me quedé con la idea de que me hacía falta.
Me hacía falta porque me gusta, porque es una forma de medirme y de retarme, aprender, hacer cosas nuevas. Solo que estaba todavía con el susto y con el estrés de decir: necesito volver a ganar ya. Y también por el ego, necesito demostrarme que lo mejor ya no pasó, porque eso también es algo que se te ocurre.
Me gusta que toque esa parte porque uno como ejecutivo, o uno ve a los grandes ejecutivos, y hay una participación importante de su éxito con una cosa que usted dijo y es el ego.
Sí.
¿Qué le duele a uno más después de haber hecho una carrera en, probablemente, la empresa en la que muchos quieren trabajar? Yo hablaba con Giovanni muchas veces, yo como reportero de tecnología y telecomunicaciones, y él como directivo de Google. ¿Qué le dolió más en ese momento? ¿Que le tocaran el ego, que fuera luego rechazado en otras empresas, porque lo ha dicho usted en sus publicaciones, la presión porque uno es papá y uno tiene que responder económicamente por muchas cosas? ¿O porque le tocó arrancar de cero? Emprender sabiendo que uno no gana dinero desde el día uno.
Lo que duele del ego es que obviamente hay una sensación, un poco, un sentimiento de vergüenza que te llega. A mí es la primera vez que me pasa, entonces yo hablo desde mi experiencia. No quiero decir que eso sea así para todo el mundo, ni quiero que se perciba más difícil o más pesado de lo que puede ser. Yo cuento mi historia personal.
Sentí un sentido de vergüenza. O sea, porque un poco crecemos y nos acostumbramos a la idea que si sales de una compañía, si te sacan de una compañía, de una posición, es porque hiciste algo mal…
Sí.
Yo mismo, la verdad.
Nuestra generación, digo nuestra: yo tengo 45 años. ¿Cuántos años tiene Giovanni?
45.
Nuestra generación fue más pensada en “estudie en una buena universidad. Si lo logra, haga una buena carrera profesional en un empleo y suba en la escalera del ascenso social de ese empleo. Entonces, si a uno en ese empleo le dicen que se vaya, uno cree que definitivamente hizo algo mal y se rompe esa estructura sobre la cual esta generación fue formada.
Sí, es tal cual. Entonces uno empieza a sentir, empieza a decir, o sea, tienes esa cosa que que pesa porque dices: ¿Cómo lo voy a contar? ¿Cómo voy a, cómo voy a explicar ahora? Y ahí se suma la otra cosa que es la pérdida de estatus.
Sobre todo en un país como Colombia…
Sí, yo no soy un tipo que se cree tanto, pero igualmente después de años en una posición te acostumbras.
Hay ciertos privilegios.
Sí, y liderando una una compañía como Google, que es una compañía digamos sexy, que le gusta la gente, es una cosa que te abre puertas, entonces te acostumbras a que te traten de determinada manera. Y de un día para otro todo eso se viene abajo. Pierdes eso, pierdes ese estatus. Gente que antes te hablaba de una manera empezaba a hablarte de otra manera.
Empieza a cambiar, literalmente, la forma que la gente se relaciona contigo. Y unido a ese sentido de vergüenza. Entonces eso, la verdad sí fue duro, obviamente también el miedo, que es la otra componente, sobre todo con los niños. A mí en el momento que me comunican, lo primero que pienso es cómo hago para mantener el estándar de vida de los niños.
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Lo primero, en el momento que todavía mi jefa me estaba hablando, eso fue lo primero que yo pensé. Entonces muchas cosas negativas al tiempo. Y efectivamente, esa pérdida, un poco de estatus.
Yo he tenido oportunidad en estos meses de hablar con varios líderes o exlíderes o personas que han pasado por una etapa parecida, viniendo de una posición de poder o de responsabilidad, y muchos se quedan ahí, no, se quedan con el oso, la vergüenza que te genera esa cosa.
No logran pasar esa etapa. Es que no es fácil. O sea, digámoslo: no puedo hablar de otros países porque no he vivido en otros países, pero en Colombia sí hay como un estigma social y de una u otra forma, pues en Colombia para tener una buena educación hay que tener unos buenos ingresos. Arranquemos por ahí. Entonces uno piensa en todo eso. Es difícil moverse sobre una franja cuando uno ha estado en el mismo sillón toda la vida y de un momento a otro se lo quitan.
Sí, sí, a uno se le viene a la cabeza ese miedo de qué dirán y muchos no logran moverse de ahí y entonces se arrinconan o se esconden, entre comillas.
Y eso tiene que ver un poco con la forma en que yo decidí manejar esas cosas, porque yo empecé a sentir que quería contar lo que estaba pasando, no quería salir a decir no sé, me estoy tomando un descanso.
El mensaje tradicional…
El mensaje tradicional. Porque además, el mundo es chiquito, todos iban a saber igualmente. Y yo, yo me imagino, yo, yo a la idea de empezar a decir que me iba a tomar un descanso. Me sentía no solo que estaba mintiendo, sino que estaba como certificando que yo hubiese hecho algo malo.
Claro.
Y yo no tengo nada que esconder al final. Pues eso, eran decisiones que la compañía está tomando. Feo. Listo, lo que quieras, pero ya, pues asúmelo.
Y entonces empecé a pensar: la única forma de superar esa cosa es adueñar, adueñarme ya de decir yo mismo que me están echando, empezar a contar yo mismo lo que está pasando, empezar a contar abiertamente y a compartir emociones, las sensaciones, los altibajos, etcétera. Pero hacer eso me va a permitir superar lo peor, que es el miedo al qué dirán. Porque el momento en que tú te expones, ya fue, ya fue.
Yo escucho ahí que también, lo he leído en sus publicaciones, un poco como eso de descubrir su propia identidad, de cómo pasa todo este proceso para ir descubriendo su propia identidad. Y cuando uno descubre, según le entiendo, su propia identidad, es que va encontrando el otro camino y es el camino de entender las canas como una posibilidad y entender un mundo que seguramente usted conocía mejor que muchos porque estaba ahí adentro y era la inteligencia artificial. ¿Cómo se va integrando todo eso?
Eso es muy bonito. ¿Qué pasó? Yo ya los últimos dos años en Google estaba sintiéndome con miedo porque Google venía haciendo recortes, etcétera, y yo sabía que mi posición y posiciones como la mía estaban en riesgo. De hecho, después, el último año también otros compañeros han salido, etcétera, porque es una etapa que está viviendo la compañía.
No es ni bueno ni malo, es lo que está pasando. Punto. Pero yo sabía que eso podía llegar a pasar. Entonces me sentía con miedo porque decía: si eso llega a pasar, hay dos problemas, uno, mi identidad está muy asociada a Google. No soy Giovanni Stella, soy Giovanni, el de Google. Y yo me quería salir de ahí, porque decía: si me quitan Google, ¿Qué queda de Giovanni?
¿Qué pasó con el apellido?
¿Qué pasa con mi apellido? Y lo otro es que además de sentir esa sensación, un poco de angustia, la angustia derivaba también de sentir que mi perfil estaba como, que no era ya tan atractivo. Sí, es cierto, estaba, estaba liderando una compañía importante, etcétera. Pero sentía que mis habilidades a nivel de producto y conocimiento, gente más joven que yo sabía más. A nivel de liderazgo, había líderes con más experiencia que yo.
Entonces me sentía como en una tierra intermedia en donde decía: si eso me llega a pasar y yo me expongo a salir a buscar trabajo desde una posición de debilidad, que es cuando te sacan, encontrar trabajo me va a costar mucho. Y efectivamente así fue un poco.
Casi que como lo había entendido Giovanni, pasó.
Sí, sí. O sea, de hecho, yo empecé a aplicar, si llegué al final de un par de procesos, uno de una cosa que me hubiese encantado hacer, que no puedo compartir pero que me hubiese encantado hacer, pero en general respecto a la cantidad de ‘application’ que yo mandé, tuve muy muy pocas entrevistas. Y entonces todo eso me llevó a pensar: pero ok, eso está pasando, tengo que encontrarme yo la vuelta, porque no puede ser que mis 20 años de experiencia, haber vivido en cinco países, en tres continentes, hablar tres idiomas, haber vivido tres revoluciones tecnológicas; no puede ser que yo no sea capaz de empaquetar eso de una forma o de, digamos, de sacar todo lo bueno, y hacer algo positivo. No puede ser.
Entonces de ahí empecé a unir esas cosas con inteligencia artificial, porque esa sensación derivaba también el hecho de que estaba usando inteligencia artificial menos de lo que sentía que debía hacerlo. Y ahí fue que empecé a pensar en esa idea de IA con canas.
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Ahí ya había salido Giovanni de Google.
Sí, ahí estaba saliendo, pues eran los últimos meses y cuando me comunican que iba a salir, yo empecé a pensar: lo primero que tengo que hacer es empezar a estudiar mucho más de inteligencia artificial. Porque yo sé que me puedo volver un referente de inteligencia artificial, porque llevo años escuchando y estudiando inteligencia artificial, por lo menos cierto tipo de mensajes y temas de negocio por el rol que tenía en Google.
También sé que puede ser una fortaleza mía, porque nadie me puede discutir la autoridad que yo pueda tener por haber estado 20 años en los cargos, etcétera.
Sin duda.
Entonces decía: eso puede volverse un punto de fuerza mío. Pero necesito, necesito entender más, necesito meterme más a hacer cosas y dejar el rol tan ejecutivo, o sea, volver a la operación.
Sí, si es que a veces le dicen a uno…le dicen a uno no, es incluso lo que le enseñan a uno en la maestría, en el MBA. Y es que cuando uno está en esas posiciones, uno dirige el barco, pero uno no va a mover las máquinas, uno no está moviendo los remos, uno no está cargando el barco, uno lo dirige, lleva el timón o dice incluso cómo hay que mover el timón. Es interesante eso. Yo creo que también es un mensaje para las escuelas de negocio, que a veces lo miran a uno y lo ponen a uno en una posición, pero no le contemplan a uno que se pueden dar estas situaciones y no lo preparan a uno para eso.
No, y de hecho creo que hoy en día se vuelve aún más relevante… Para que uno sepa cómo manejar la inteligencia artificial necesita conocer cómo funciona.
Entonces ahí identificó la oportunidad y dice: tengo una experiencia, un background, tengo años, tengo un rol y entonces me toca devolverme un poco más a la operación y entender. Y ahí la identificó. Creo que eso es lo más difícil para un emprendedor, identificar la oportunidad. Y luego empezar a ejecutar. ¿Cómo empieza la ejecución de, me imagino yo, ya algo que usted tenía contemplado en su cabeza y era el nombre que además en mi consideración es atractivo y es el de IA con canas?
El nombre nace realmente de, bueno, en medio de todas esas reflexiones, consideraciones que yo estaba haciendo, digo: hay mucha gente que sabe, o sea que se siente asustada, que está viviendo lo mismo que me tocó a mí. Pero sí me tocó a mí, que fui cabeza de Google…
De empresa tecnológica, de una de las grandes del mundo.
Claro, imagínate a alguien que está alejado de verdad, de todo eso, qué está sintiendo. Entonces empecé a pensar: Debe haber una manera para ayudar a las personas. Sobre todo, pongamos una edad numérica, así realmente no sea tan tan así. Pero yo empecé a pensar en personas de más de 40 años. Empecemos a pensar cómo ayudar a esas personas que se están sintiendo con miedo, dejados atrás, que no pueden levantar la mano, decir que no están entendiendo porque sienten que si lo hacen los van a sacar.
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¿Cómo hacemos para acercar la inteligencia artificial y explicarles que lo que tienen que aprender a hacer es muy poquito? ¿Y con ese muy poquito que pueden aprender a hacer, pueden dar un giro significativo su carrera?
IA con canas nace de esa serie de reflexiones que estaba teniendo sobre mí, pues mi situación en empleo y demás, de pensar si esta situación la estoy viviendo yo, habiendo estado tanto tiempo en Google, habiendo sido la cabeza de Google y demás, imagínate cómo puede sentirse una persona que tiene, no sé, 20 años de experiencia y está alejada del mundo de la tecnología.
Sí, trabajos análogos, por ejemplo, el electricista, el plomero, el conductor de un transporte público que es gente que está alejada del escenario tecnológico.
Exacto. Y entonces dije: realmente inteligencia artificial, o sea, no inteligencia artificial generativa, inteligencia artificial en general puede ser muy complejo, pero inteligencia artificial generativa. Aprender a usar ChatGPT, Cloud, Gemini no es difícil. Es es una cosa relativamente sencilla.
Como lo dice en su libro: es como preguntarle a Google.
Si, literal le preguntas a la misma IA. Ayúdame a entender cómo te uso.
Jajajajajaja.
Y solo que ese salto mucha gente no lo da y se queda en la etapa del miedo, de sentirse que no está entendiendo, que está quedando por atrás, por fuera.
Entonces dije: quiero empezar a ayudar a estas personas a entender cómo usar la inteligencia artificial, quitándole la parte del tecnicismo y de la complejidad que muchas veces la gente siente que deriva de que se usan palabras grandes. Se usan cosas complicadas para expertos y realmente no se necesita, o sea, no se necesita complicarlo y no se necesita también entender cómo funciona un algoritmo de machine Learning para poder hacer una pregunta a Chat GPT.
Entonces de ahí lanzo un post en LinkedIn, contando un poco esa idea que quería empezar a hacer formación y divulgación sobre este tema y pregunto, digamos: Cómo creen que tenga que llamar la iniciativa y se tiran varios nombres y el que más gustó fue el de IA con canas.
¿Ah sí, salió de ahí, de la conversación con la gente en la red social?
Sí, así salió de ahí y empiezo entonces a desarrollar un newsletter semanal, todos los sábados. Después de ahí empecé a hacer talleres, workshops presenciales, pero también un curso online. Empecé también a hacer clases gratuitas, a veces en redes, en el tiempo se fueron sumando cosas, de ahí salieron cosas, empecé otro emprendimiento, también me uní a otro emprendimiento, empezamos a hacer talleres corporativos, consultoría para ejecutivos, juntas ejecutivas, etcétera. Empecé a hacer mentorías también 1 a 1 con personas que pueden ser o empresarios o personas que necesitan simplemente o quieren aprender.
Entonces descubrí que me gusta el tema de la consultoría estratégica. Sí, pero también la formación. Me gusta educar, me gusta explicar y ayudar a la gente a a entender. Y en una conversación con un un emprendedor acá en Bogotá que un día me escribió por LinkedIn después de ver un post mío, me escribió y me dice: Oye, ¿por qué no nos tomamos un café?
Y yo, como a muchos de esos ofrecimientos, yo digo que sí. ¿Por qué? Porque soy convencido de que las cosas buenas pasan cuando uno se abre, si uno se lanza.
Cuando uno conecta.
Cuando uno conecta…
Si uno está cerrado, es imposible.
Entonces, a veces, a veces te pasa que son cosas que nada que ver, pero a veces te pasan cosas interesantes y en ese café esa persona me empieza a contar de un libro que escribió y me dice: Yo creo que sería bueno que tú escribías un libro.
Empecé a pensar. Y entonces empecé que cada vez que viajaba en avión, viajo mucho por trabajo y también por temas familiares. Cada vez que me montaba el avión empecé a escribir un poquito de mi vida.
¿Ah sí?
Sí, sí, así empezamos.
¿Arrancó en un avión?
Si. Y después nada. Después ahí empecé también a meterle inteligencia artificial. Lo escribí trabajándolo con Gemini y Cloud. Pero también el libro termina siendo al final un reflejo de todas esas cosas que han ido pasando.
Eso está bueno porque nos contó cómo encontró la oportunidad, cómo la materializó. Ahí en el mundo de los negocios le dirían a uno: cuáles son las barreras de entrada, cuáles son los competidores. Y lo interesante es que también lo dice en el libro: La inteligencia artificial es una herramienta que equipara a la gente. El que está tal vez muy por debajo y el que está muy por arriba pueden quedar casi que iguales y lo dicen muchas mediciones y muchos estudios.
Bueno, Giovanni encontró la oportunidad, encontró mucha gente que, estoy de acuerdo, yo escribí el primer artículo en El Espectador que hablaba de Chat GPT, porque en el entonces Twitter hoy en día X, yo seguía una comunidad de ingenieros, y empezaron a hablar de eso. Entré después de haber hecho 27 meses mi MBA, muchas lágrimas y trasnocho, y le empecé a hacer preguntas sobre lo que aprendí en el MBA, y me las respondía todas.
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Yo decía: ¿Cómo es posible que esto pase en una respuesta, yo duré 27 meses estudiándola? Y esto para decir que uno también va encontrando cómo entenderse con la inteligencia artificial. Le quiero preguntar por eso, porque además estas preguntas que traje las diseñé con inteligencia artificial después de haber leído parte del libro, de haber conocido un poco su historia.
Y es que usted dice que entre 2025 y 2027 está la ventana de oportunidad para la IA. ¿Qué porcentaje de esa ventana ya se cerró, y qué le diría a un profesional que hoy siente que está llegando tarde?
No que ya se cerró. No creo que se haya cerrado. Pero creo que este año hubo una aceleración muy frente a lo que se puede hacer con inteligencia artificial. Entonces ahora este año se está empezando a ver de verdad la diferencia entre quienes ya están logrando incorporar inteligencia artificial en su forma de trabajar y quienes no. Entonces yo cuando hablo de una ventana no quiero decir que, no sé, en 2028 quien no use inteligencia artificial se quedó por fuera, pero va a haber una diferencia significativa entre la productividad y lo atractivo que puede ser el perfil de una persona que haya aprendido a usar inteligencia artificial frente a una persona que no.
Entonces una persona que quiera empezar ya hoy tiene la ventaja que, o sea, una persona que todavía no haya empezado tiene la ventaja que hoy es aún más fácil de lo que era hace dos años, porque los modelos han avanzado y hacen muchas más cosas de lo que hace cuatro años.
Sí, y son más inteligentes. Hacen las cosas mejores de lo que pasaba hace cuatro años. Pero por lo mismo, quien no esté empezando hoy y espere dos años más, o sea, va a haber un gap…
Un hueco…
Un hueco de habilidad de la persona que no empezó frente a la persona que lo hizo y ahí va a estar el único problema.
O sea, de hecho yo no soy partidario de los que creen que se viene el apocalipsis de empleos…
Que la inteligencia artificial va a acabar muchos empleos operativos.
Yo no, yo no creo necesariamente eso. O sea, va a acabar algunos empleos operativos, sí, pero como ya ha pasado en el pasado, cuando llegó la revolución industrial, Internet, son ciclos.
Al final lo que sí va a pasar, quizás, y esa va a ser la diferencia frente al pasado, es que en un tiempo corto muchas empresas van a tener que rediseñar sus organizaciones con base en la incorporación de la inteligencia artificial. Entonces, posiciones que históricamente se hacían, trabajos que históricamente se hacían de una determinada manera y que requerían determinadas habilidades, se van a quedar obsoletos y van a necesitar un actualización. Y en esa actualización algunas personas van a lograr actualizarse y otras no.
Entendido. Pero entonces, denos un ejemplo porque usted se va moviendo con informes, con ejemplos también en el libro y bueno, al final hizo un libro, alguien se lo recomendó en un café y terminó haciendo el libro que lo tiene por acá. Andrés Páramo, su editor, me contactó. Un libro que yo creo que recomiendo para personas que no solo somos mayores de 40 años, sino los que de verdad quieren entrar un poco en el mundo de la inteligencia artificial sin necesidad de saber tecnicismos. Denos ejemplos de un buen uso de inteligencia artificial.
Inteligencia artificial hoy se puede usar para todo. Yo de hecho, yo personalmente, hoy en día todo lo que hago por trabajo lo hago con inteligencia artificial, por ejemplo.
Entonces mi emprendimiento: yo tengo una reunión con un potencial cliente, grabo la reunión con las herramientas que se usan hoy en día para tomar notas. Automáticamente cuando termino la reunión, esas notas las jalo con Claude, le pido a Claude, básicamente empiezo a trabajar con Claude para sacar, no sé, los insights principales, los datos, resumen ejecutivo, resúmenes, los siguientes pasos.
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Lo conecto, no sé, a otra herramienta para crear presentaciones que puede ser Canva o Gama, y en cinco minutos desde que terminó la reunión con el potencial cliente, yo puedo tener la propuesta comercial porque además Claude ya tiene y sabe y conoce la forma en que yo trabajo, conoce mi pricing, porque yo mi pricing lo creé con Claude en conversaciones hablando con la inteligencia.
Yo creé una skill de Claude que sirve para determinar el pricing de las ofertas, dependiendo del cliente, dependiendo de la situación.
Está bueno. Eso antes requería de un equipo de inteligencia de mercados.
Y creé también una skill que hace Claude revise su misma propuesta pero desde la perspectiva del cliente, para que entonces antes de mandarse al cliente también la paso por un filtro crítico donde le digo: ahora tú mismo que te creaste la propuesta, ahora dime por qué un cliente diría que no.
Con eso después tengo, no sé, un dashboard automatizado que está conectado con mi correo, con mi calendario, con mis CRM, y automáticamente se actualiza cada vez que yo tengo una conversación por correo con un cliente sobre una propuesta.
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Y todos los días a las 7:00 me manda un resumen de, no sé: Oye, ya pasaron siete días desde que mandaste la propuesta de cliente tal, es hora de tocar la puerta. O sea, yo hoy en día no digo que lo haga todo bien, porque además uno sigue aprendiendo, pero es una forma de trabajar que requiere un una capacidad de estructurar las cosas que a mí, a mí a veces me cuesta, y entonces termina siendo a veces un poco disperso, etcétera.
Pero la verdad, o sea, yo hoy en día sigo trabajando solo, en el pasado hubiera necesitado, no sé, tres personas mínimo de hacer el trabajo que estoy haciendo bien, porque además todo el contenido de las presentaciones que yo entrego, de los cursos, la formación, no sé, hace poco terminé de dictar un curso con la Universidad de La Sabana, que me fue muy bien en el sentido que el feedback que pasaron antes fue muy bueno. Afortunadamente de todos sus estudiantes.
Pero es una idea que yo vengo trabajando con Claude, yo solo desde hace un año, afinando el contenido y una vez más en el pasado me hubiera necesitado otro tipo de recursos. Y entonces hoy en día de verdad uno se puede volver una “One man band” si quiere.
Es cierto Giovanni, que yo se lo he escuchado a mucha gente, digamos que está muy metida en el escenario tecnológico, produciendo tecnología sobre todo, es decir, no tomando la tecnología de afuera, sino produciendo tecnología aquí en Colombia… ¿Es verdad lo que dicen ellos, que una persona juiciosa en un fin de semana sentándose con buenas herramientas de inteligencia artificial puede crear una startup en un fin de semana y el lunes estar probablemente monetizando totalmente?
Sí, sí, sí, totalmente. Porque si tú vendes, por ejemplo, un servicio o tienes un producto listo para vender, o incluso tienes un producto digital, hoy en día una página web te la creas en cinco minutos. Una vez más lo puedes hacer si usas Claude y lo conecta Lovable, literalmente pronteando o directamente, te puedes crear una página.
De hecho, cuando yo empiezo a hacer los talleres presenciales, yo no tenía nada para vender, el taller presencial, pero lo quería hacer online, entonces yo: voy a usar como canal de venta LinkedIn.
Esa es la vitrina comercial.
Necesito una página, necesito un link de pago y nada más.
Bueno, y la cuenta.
La cuenta para recibir los pagos. Entonces la página la armé con Lovable, busco una página en internet que me gusta, que venda un servicio parecido, le digo copia de esta página y después la vamos editando con los colores que me gusta a mí, el fondo que me gusta a mí, etcétera. Pero ese proceso duró, no sé, diez minutos.
El link de pago. Me puse a estudiar herramientas para hacerlo y en principio lo hice con MercadoPago. Tarda cuatro minutos.
Es un código, o sea insertar una URL y ya.
Literal, le conecté mi cuenta bancaria de toda la vida, y listo.
Jajajajajaja
Y después es cuestión de empezar a postear y así lograr que a la gente le interese y entonces el post gane visibilidad. Ahí está. Lo único difícil de todo esto es escribir de una forma que enganche y logre que tenga más alcance.
¿En eso también le pide ayuda a la IA?
Sí, sí…
Para que el post sea más atractivo.
Sí, de hecho, yo el año pasado, cuando empecé a escribir en LinkedIn todos los días, porque cuando yo salgo de Google, cuando me comunican lo de Google, uno de los primeros objetivos que yo me di fue: voy a empezar a postear todos los días.
Cuando usted sale de Google, ya lo tenía en su cabeza.
Sí, sí, porque dije: voy a aprovechar LinkedIn y el hecho que ya tenga una base, en ese momento tenía 20.000 followers. Voy a usar eso como base para empezar a construir algo más grande, pero se necesita postear todos días.
Necesito desarrollar la disciplina de postear todos los días y eso empecé a hacerlo, pero hubo un momento en donde mi perfil dio un salto a nivel de seguidores, que fue en septiembre del año pasado, que fue en julio del año pasado, cuando empecé también a usar una herramienta particular, en ese momento se llamaba Stanley, y era una herramienta que sirve para escribir post con inteligencia artificial.
Yo no sé si fue porque le cogí el tiro a la forma de escribir, porque empecé a aportar cosas más interesantes o porque también usaba esa herramienta o la frecuencia de publicación también. Pero yo sé que entre julio y octubre del año pasado pasé de 25.000 a 45.000 seguidores.
¡Wow! Casi el 100%.
Sí, y eso cambió todo. Y eso cambió todo porque empezó a activar un círculo en donde entonces mucha gente empezó a verme, a ver mi contenido. Yo posteaba muchas cosas de educación, de inteligencia artificial. Entonces mucha gente empezó a relacionarme con contenido de inteligencia artificial y entonces, de repente, en relativamente pocos meses, empezó a conocerme mucha más gente por mi divulgación de inteligencia artificial de lo que me conocían antes, siendo la cabeza de Google en Colombia por muchos años.
Digamos que logró zafarse un poco del apellido.
Sí…
Del ex apellido Google.
Esa es una cosa que me costó también, porque todavía mucha gente dice Giovanni Stella, exdirector de Google. Entonces yo en un principio peleaba con esa idea porque decía: no, pero yo quiero que la gente diga Giovanni Stella y punto.
Y después, si yo soy ex de Google, ¿pero cómo hago para decir y hacer lo contrario? ¿No? Pero en cierto momento dije: tampoco, porque al final pues lo de Google igualmente yo me lo gané, fue real, fue y fue espectacular. Y está muy bien que uno diga que fue parte de Google, que digan que es eso o que digan qué es IA con canas, al final están hablando de mí, está todo bien.
Seamos sinceros, este es un espacio de emprendimiento y de liderazgo. Y finalmente eso se convierte en dinero, en plata, que es lo que uno necesita en últimas para vivir.
Es momento de El pitch, que son preguntas fuera de la caja, tratando de buscar respuestas fuera de la caja. Entonces aquí vamos con El pitch.
Bueno, Giovanni, si la IA pudiera hacer un clon de usted y trabajara 24/7, y usted cobrará por cada hora de ese clon. ¿Usaría ese dinero para descansar más o para trabajar aún más? ¿Y por qué?
De hecho, estoy pensando en eso en este momento, en estos días. Y creo que terminaría trabajando más, simplemente. O sea, es que lo veo hoy en día, veo y de hecho lo quiero hacer. O sea, crear un gemelo digital tipo avatar, que por ejemplo pueda grabar ciertos cursos por mi. O sea, sí, por un lado me quitaría lo que debo hacer yo directamente, pero por el otro lado significaría que yo estaría haciendo otra cosa, igualmente trabajo. Entonces al final, que eso es algo que yo siento que le está pasando a mucha gente. O sea.
El cuento que la inteligencia artificial te hace más fácil. Sí, pero uno no trabaja menos. O sea, todos los que están usando mucha inteligencia artificial están reventados de trabajo. Porque además estos agentes de inteligencia artificial lo que hacen es comprimir tiempos que antes eran mucho más largos. Entonces, ejemplo, armar una presentación. Si antes armaba una presentación, tardabas, no sé, cuatro horas, porque entre que el texto, el formato, el fondo, la imágenes, diseño, hablar, alinearse con una persona que tiene que pasar todo, en fin, era un proceso muy largo. Hoy en día una IA te lo hace en cinco minutos.
Después tú en ese mismo tiempo que antes hubiera tardado hacer una presentación, puedes hacer 20, y después tienes que hacer seguimiento a esas 20. Entonces, el problema real que se está empezando a generar es ese desgaste cognitivo de saltar entre tareas todo el tiempo. Que es una cosa que de hecho yo creo que todavía se está hablando poco, pero que va a explotar.
Y habrá que medir. Si, estoy de acuerdo. Hay que estar pendiente de eso. Usted ha dicho que las canas son ventaja. Si mañana desapareciera toda su experiencia ejecutiva y solo pudiera conservar un hábito de esos años en Google, ¿Cuál elegiría y por qué ese y no otro?
Una cosa que yo mantendría sería pues lo que digo todo el tiempo, que es el verdadero diferenciador, que es el criterio. En el mundo corporativo, para que te vaya bien, tú tienes que tener la capacidad de hacer brillar a tu jefe y solucionar problemas.
Tú tienes que hacer que la gente esté contenta en el mundo corporativo, también como emprendedor al final, y eso requiere criterio, es la capacidad de leer situaciones. Entonces diría eso.
Giovanni, póngase en modo sincero: ¿Cuál es la mentira más grande que se dice la gente mayor de 40 años sobre la IA para no tener que aprenderla? ¿Y cómo la desmontaría sin herirlos?
Hay muchos que dicen: no, yo lo intenté usar y no me sirvió para nada; o medio se inventó una respuesta o me dijo una cosa que nada que ver. Siempre como para tratar de disminuir un poco el impacto que puede tener. Y ahí el problema, el problema real de esas situaciones, también de las alucinaciones, es que el prompt está mal puesto, está mal escrito. La tecnología de por sí es realmente buena. Si uno la usa mal es porque tiene que mejorar en la forma de usarla.
Entonces para mí ahí lo que yo digo a todos todo el tiempo es: expónganse, dejen de pensar que uno hace las cosas mejor que una inteligencia artificial. Y también por el otro lado, dejen ir el ego de decir: ah, pero entonces si lo hace mejor, ¿yo qué voy a hacer? Porque no es así. O sea, lo va a hacer mejor.
Sí, acéptalo y aprovéchalo.
Claro, tener el mejor asistente posible, incluso mejor que uno mismo.
Exactamente.
Giovanni, si dentro de diez años IA con canas y todo esto que ha montado usted, fuera recordado como un libro, una comunidad o un movimiento, ¿Cuál de los tres le daría más miedo y cuál más orgullo? ¿Y por qué?
Más orgullo, probablemente una comunidad. Más miedo, un movimiento. Porque el movimiento lo asocio a algo negativo, o sea, un movimiento político que no necesariamente son cosas positivas. Comunidad me parece más bonito y es lo que estoy intentando crear ahora. Y si el disparador de todo eso hubiese sido el libro, eso la verdad es una cosa que a mí me da mucho orgullo personal, mucha satisfacción, pero obviamente después uno, o sea, ahora estoy un poco con el susto de decir: ¿será que no lo lee nadie? ¿Será que vamos a tener que quemar las copias? Será que alguien me va a decir “qué bueno”, entonces estoy un poco al pendiente de eso. Pero seguramente ha sido una gran satisfacción y llegará el momento de poderlo publicar.
Interesante. Y esta es la última pregunta: Giovanni: ¿Cómo está su salud mental?
Buenísima pregunta. Pues en general, bien. Por un lado, en el sentido que me siento más vivo y más activo que nunca, que es de lo mejor que me ha pasado desde que salí de Google, porque siento que en eso vuelvo a activar un montón…
Se movió el piso…
Se movió el piso y eso me reactivó mucho a nivel, a nivel mental y es fantástico. Creo también por otro lado que un poco estoy sobreestimulado y cansado en el sentido de que con todo lo que ha pasado con Google, etcétera, nunca me he tomado un descanso, de verdad. No ha habido un momento en donde yo haya dicho: voy a desaparecer los próximos tres meses y pensar. Todo ha sido un hacer, hacer, hacer, hacer, hacer.
Quizás esa cosa también ha sido parte de la reacción, de la reacción un poco inconsciente, un poco emocional, de la situación. Entonces sí siento que estoy un poco cansado, pero también por otro lado, siento que es un momento, o sea, que este es el momento para hacer. No es el momento para descansar. ¡Sí, sí, porque están pasando tantas cosas que hay tanto por hacer que eso si de verdad me levanto la mañana diciendo wow!
Y el único problema es que es un problema un poco de la IA en general, que te da la posibilidad de hacer cada vez más y nunca llega un momento que apagas el botón.
Volvemos al curso de la entrevista, pero también cerramos. Bueno, Giovanni, háblenos de su libro. Ya todo el tiempo ha sido preguntas mías tratando de interpretar lo que usted dice en su libro. Pero háblele a la gente de su libro. Probablemente se va a quedar obsoleto rápido. Es lo que yo creo cuando le escucho a muchos expertos de tecnología que llegan a darle cátedra a uno y le hablan a uno de cosas que uno sabe que pasaron hace tres, dos años y eso ya es viejo en el mundo tecnológico.
Cuéntenos sobre su libro. ¿De qué se trata en términos suyos y con su interpretación?
El libro nace de toda la experiencia, de lo que me ha pasado con Google. La idea del libro es ayudar a las personas, sobre todo profesionales, como decíamos antes, a entender que la inteligencia artificial no es solo para gente más joven, que obviamente tienen eso. No quiero decir nada malo contra o en contra de personas de 25 años que pueden hacer cosas maravillosas y están haciendo cosas maravillosas con inteligencia artificial.
Pero es simplemente para decir, para invitar a personas tal vez de 40, 50, 60 años que sienten que la IA no es para ellos, que sí lo es. ¿Por qué? Porque una cosa fundamental para sacar provecho de inteligencia artificial es el criterio, la capacidad de hacer las preguntas correctas, de analizar y orquestar el trabajo de diferentes agentes y la forma de hacer eso es a través de la experiencia, del criterio.
En texto: Estudió gastronomía en el SENA, aprendió en México y representó a Colombia en Francia
Una persona de 50 años puede ver una sala en cuestión de segundos, cuando una persona está mintiendo. Tiene la experiencia para saber cuáles son las cosas que no sirven o no funcionan en un determinado contexto, y por ende tienen la capacidad de hacer el setup de un problema o de una cuestión de la manera correcta con una inteligencia artificial. Y muchas veces las personas más jóvenes no tienen esa capacidad.
Entonces es una invitación al final a perder el miedo y es una guía para aprender a usar la inteligencia artificial, habiendo perdido el miedo, y usando la experiencia como disparador.
Pues aquí estuvo en este espacio emprendimiento y liderazgo. Giovanni, gracias por compartirnos su experiencia, cómo está viendo la cosa y escribir un libro para los que tenemos más de 40 años. Ya saben que esta información queda guardada en toda la plataforma digital de El Espectador. También se reproduce para nuestros suscriptores en texto, para toda la comunidad abierta en YouTube. Y también tenemos un espacio para quienes la escuchan, probablemente corriendo porque sé que usted es corredor y yo también soy corredor. La gente que hace running escuchando podcasts de este tipo. Nos vemos en la próxima y hasta pronto.
Gracias, Edwin.
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚
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