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En lo que va del año la apreciación del peso colombiano ronda el 20 %. Si miramos los últimos 16 meses, esta cifra se acerca al 30 %.
Hay otra forma de leer esta información: en lo que llevamos de 2026, el dólar ha bajado de precio casi 20 % y al menos la mitad de esa caída se ha dado en los últimos dos meses.
Buenas noticias, ¿verdad? Celebramos porque esa suscripción digital denominada en dólares sale más barata y el gustico innecesario en Amazon acaba de rebajar su precio considerablemente. ¿Se va de viaje?: cada peso le está rindiendo más.
Pero lo cierto es que en términos de dólar, hablamos de una carta que en un lado muestra una figura que sonríe y en el otro a una con el ceño fruncido, en una mueca que va entre mal genio y angustia. Nada es fácil ni tiene una respuesta única en este tema.
Vamos por partes.
¿Quiénes ganan con un dólar más barato en Colombia?
Hay un amplio renglón de personas que celebran un dólar más barato. Aquí podemos incluir a los consumidores de prácticamente todos los bienes importados, lo que no es poca cosa.
Un dólar más barato, en general, puede ser visto como un alivio para el consumo de los hogares.
Y, claro, tenemos acá el amplio renglón de importadores. Por ejemplo, según cifras de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), sólo entre enero y mayo de este año, las importaciones de vehículos han crecido casi 70 %, llegando a los USD 3.600 millones (frente a los USD 2.454 registrados en el mismo periodo de 2025).
Las cifras se entienden cuando se tiene en cuenta que para el 31 de julio del año pasado, la Tasa Representativa del Mercado (la popular TRM) se ubicó en COP 4.409,15, mientras que en el mismo día de 2026 este valor se ubicó en COP 3.132,42.
¿Quiénes pierden cuando el dólar baja tanto en Colombia?
El primer, segundo y tercer lugar de esta lista lo tienen los exportadores, especialmente en renglones del agro como café y las flores que, además, son muy intensivos en mano de obra.
Esta última aclaración importa por varias razones: la primera es que se pone en la línea el trabajo de miles de personas, especialmente en entornos rurales, en donde el empleo es casi por completo informal (84,1 %, según la más reciente medición del DANE). Por otra parte también es clave este dato porque, si bien los costos laborales se denominan en pesos, las ganancias de estos renglones han decrecido por cuenta de la revaluación de nuestra moneda. Entonces, bajan ingresos, pero el renglón más grande de gastos (la mano de obra) se mantiene igual o incluso puede subir por cuenta de las nuevas regulaciones en términos de jornadas laborales, entre otros aspectos.
“Hay mucho en juego si el dólar se mantiene en esos niveles. Y los exportadores que perdamos en esta coyuntura no los vamos a recuperar”, dice Marc Hofstetter, profesor de la Universidad de los Andes y columnista de este diario.
Otros que se suman a la lista de perdedores son quienes reciben remesas en el país, como contamos en esta nota.
Casi la mitad de las remesas que llegan a Colombia sale de un solo país. Estados Unidos concentra el 48,2 % del total, según ANIF. España está en segundo lugar, con un 17,7 % de estos flujos.
En dólares, las remesas nunca habían sido tan altas; al cambiarlas a pesos, esta plata cada vez rinde menos para quienes la reciben. Precisamente, la debilidad del dólar ha coincidido con una desaceleración en los montos que llegan al país.
En el tercer trimestre de 2025, las remesas sumaron USD 3.354 millones; en el cuarto, bajaron a USD 3.336,18 millones, y en el primer trimestre de 2026 apenas subieron a USD 3.346,96 millones. Es decir, tres trimestres seguidos casi sin moverse, después de que en los tres últimos trimestres de 2024 el crecimiento se hubiera mantenido entre 3 % y 7 % frente al trimestre anterior, como lo ilustran datos del Banco de la República.
¿Qué factores explican realmente el comportamiento de la tasa de cambio?
El dólar está influenciado por una multitud de factores, de ahí que proyectar su valor, predecir su comportamiento, toca las fronteras de las artes ocultas, como la alquimia.
Hay factores internacionales, como el debilitamiento estructural del dólar que ha venido implementando la administración de Donald Trump y el precio del petróleo, golpeado por el conflicto en Oriente Medio.
También hay factores regionales y, en último lugar, lo que sucede en Colombia.
En el escenario actual, algunos analistas han señalado que está primando más el contexto nacional en el panorama del dólar. Para Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia en Alianza Valores y Fiduciaria, “En el caso más exagerado, entre un 20 % a 30 % son temas globales, el resto solo temas internos”.
Aquí hay que tener en cuenta el nivel de las tasas de interés del Banco de la República, que este viernes decidió mantenerlas en 12 %, aun cuando la inflación no da señales de ceder.
Como explicamos en esta nota, con una tasa de interés del Banrep alta y una inflación que sigue por encima de la meta, el diferencial entre lo que rinde el peso y lo que rinde el dólar se amplía. Eso hace más atractivo para un inversionista extranjero endeudarse en dólares e invertir en pesos colombianos, una estrategia conocida entre los expertos como ‘carry trade’. En la región, ese diferencial solo es superado por el de Brasil, cuya tasa de referencia está en 14,25 %, según el reporte más reciente del ‘Radar Bancolombia’, elaborado por el Grupo Cibest.
Y, claro, tenemos que factorizar aquí también el panorama político. Campos expone que, en apenas mes y medio, el dólar ha tenido una caída superior a los COP 400, lo que -según su lectura- no puede explicarse solo con lo que ocurre afuera de Colombia.
Ahora bien, que el peso se haya apreciado no refleja, necesariamente, una mayor solidez en la economía colombiana. Si bien indicadores como crecimiento y empleo muestran una cara saludable, el panorama fiscal se ve como los nubarrones que se ciernen a unos pocos kilómetros de distancia.
Entonces, ¿todos los colombianos ganan con un dólar más barato? La respuesta corta es no. La más completa es que depende de qué lado de la frontera esté cada quien: del lado del consumidor que compra afuera, o del lado del productor que vende afuera. Y como el país tiene de los dos, cada punto que baja el dólar reparte, al mismo tiempo, un alivio y una factura.
PD: El dólar es un tema que seguimos de cerca en El Espectador. En Echemos Cuentas, nuestro formato de finanzas personales en video, analizamos cómo el bajo precio del dólar puede ayudar a su bolsillo. Puede ver el episodio completo a continuación:
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