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Los jugadores salieron a la cancha. Caminaron con paso firme hasta el círculo central del Estadio Azteca, en Ciudad de México, donde formaron una media luna. Eran las 8:00 p. m., hora local; las 9:00 p. m. en Colombia. Después de escuchar el himno de Uzbekistán, los futbolistas colombianos llevaron la mano derecha al pecho, sobre la chaqueta verde azulada que vestían, y esperaron en silencio. Entonces sonó la trompeta.
Es imposible que no se erice la piel ni sentir un escalofrío en el cuerpo. No se puede contener el nudo en la garganta cuando comienza a sonar esa melodía. Desde las tribunas, más de 80.000 personas entonaron al unísono: “¡Oh, gloria inmarcesible! ¡Oh, júbilo inmortal!”.
Gustavo Puerta —el más joven de los 26 convocados— entonó el himno con los ojos cerrados. Aquella noche no era un partido cualquiera: estaba haciendo su debut oficial en un partido por los puntos con la selección de Colombia, además lo hacía en una Copa del Mundo.
“En todos los himnos se me erizó la piel, pero en ese primer partido sí fue algo especial. Era vivir el sueño por el que tanto había luchado, y vivirlo ahí, en carne propia, en ese momento; ver ese estadio amarillo, con 80.000 colombianos cantándolo… La verdad es que uno no puede contener las lágrimas ni la emoción. Yo creo que no se puede describir con palabras ese momento y esa emoción que uno siente al cantar y saber que va a representar a su país”, recuerda el jugador en diálogo con este diario.
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El árbitro dio la orden y el balón empezó a rodar. Colombia hacía su debut en la Copa del Mundo de 2026. Los primeros minutos fueron cerrados. Uzbekistán esperaba. Colombia intentaba romper el cerrojo por las bandas. El gol parecía cuestión de tiempo, pero el reloj avanzaba y el marcador seguía intacto. Hasta que apareció Luis Díaz.
Corría el minuto 39 cuando el extremo sacó un pase preciso al corazón del área. Allí apareció Daniel Muñoz, que se lanzó al balón y, con la punta del guayo, alcanzó a desviar el esférico lo suficiente para vencer al arquero uzbeko. El grito de gol estalló en el Estadio Azteca.
El partido se fue al descanso, el plan estaba saliendo como lo había imaginado Néstor Lorenzo. Sin embargo, el segundo tiempo no empezó de la mejor manera. Apenas transcurría el primer cuarto de la segunda mitad cuando Uzbekistán anotó el empate. El encuentro, que parecía controlado, volvía a empezar.
Pero la respuesta llegó casi de inmediato y nació en los pies de Gustavo Puerta. Al minuto 64, el mediocampista recuperó el balón cerca de la mitad de la cancha. Levantó la cabeza, condujo unos metros y le dio el balón a Díaz. El guajiro definió, de primera, con el borde interno de la pierna derecha. El balón terminó entrando a la red. Colombia recuperaba la ventaja y Puerta acababa de firmar su primera asistencia en una Copa del Mundo.
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“Me llena mucho de emoción recordar ese momento, porque quedará conmigo para siempre. Asistir en un Mundial no es algo que uno haga todos los días. Gracias a Dios se dio esa jugada que siempre me ha caracterizado: presionar, ser muy agresivo en la marca. Es un momento único que siempre quedará en mis recuerdos. Muy contento por el debut, por el partido, por la victoria y por todo el contexto que tuvo ese primer partido para mí”, exclama Puerta reviviendo esa jugada.
El pitazo final confirmó la victoria. Con un tercer gol de Jaminton Campaz, Colombia derrotó 3-1 a Uzbekistán e inició con el pie derecho su camino en la cita mundialista. Para el país eran tres puntos; para Gustavo Puerta, además de eso, era haber cumplido el sueño que llevaba persiguiendo.
“Desde niño soñaba con algún día representar mi país. Y bueno, ya representarlo en un Mundial yo creo que es lo máximo para uno como futbolista. No sabía si iba a ser titular y cuando miro la noticia, aún más se llenó mi corazón de esa felicidad y de esa emoción de saber que iba a jugar una Copa del Mundo”.
Aquel sueño había comenzado mucho antes, en La Victoria, Valle del Cauca. Con apenas cinco años, Gustavo Puerta ya vivía detrás de un balón. Pasaba horas y horas jugando al fútbol y, a medida que fue creciendo, la rutina nunca cambió: llegaba del colegio, lanzaba la maleta a un rincón de la casa y salía de inmediato a la calle a jugar. Nadie podía apartarlo de lo que más disfrutaba.
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🚨 El futuro de Gustavo Puerta (23) debe resolverse en los próximos días. Varios clubes como #Bologna, #HullCity, #FCPorto o #Valencia, no han llegado a las expectativas de #RacingSantander: 20M€. Sus agentes ya están en Europa. 🇨🇴
— Pipe Sierra (@PSierraR) July 30, 2026
👀 #Zenit está fuerte en la puja, pero no se… pic.twitter.com/7GOqxY9i1n
“Mi papá me iba a buscar a las 6:30 de la tarde, cuando ya estaba de noche. Me iba a sacar, literalmente, del estadio porque no me quería ir de allí. Desde niño siempre he demostrado ese amor por el fútbol. Con el paso de los años fui madurando, entendiendo la importancia que tenía este deporte y sintiendo que también podía ser el camino para sacar adelante a mi familia”.
Sin embargo, como miles de jóvenes futbolistas, Puerta tuvo que recorrer canchas, asistir a pruebas y escuchar más de una vez la palabra “no”.
“A veces llegan momentos difíciles donde uno de pronto piensa cosas que no debería, pero yo siempre creí que iba a llegar. Aparte, porque siempre he sido un jugador muy disciplinado, muy en lo mío, muy trabajador, que siempre intenta dar el 100 %. Siempre tuve claro para dónde iba. Cuando estuve acá en Bogotá, probé en varios equipos y no quedé, pero sabía que en algún equipo me iban a dar esa oportunidad y que, cuando me la dieran, no podía desaprovecharla. Ahí fue donde Bogotá Fútbol Club me dio esa oportunidad de quedarme en la categoría sub-20”.
El conjunto capitalino le dio el impulso que necesitaba. Allí debutó como jugador profesional y disputó 31 partidos, marcó tres goles, repartió dos asistencias y acumuló 2.307 minutos en cancha. Rendimiento que le abrió las puertas de la selección sub-20 de Colombia. Con la camiseta tricolor terminó de mostrar el potencial que le permitió llegar al Bayer Leverkusen, de Alemania.
“Ahí mi vida dio un giro de 180 grados. Nunca había salido de mi país para vivir en un lugar donde no hablaran mi idioma, con una cultura completamente diferente y en un club de ese nivel. Uno pasa de un equipo de la segunda división de Colombia a un grande de Alemania como Bayer Leverkusen, compartiendo vestuario con jugadores de clase mundial. No fue fácil. Pero siempre tuve confianza en lo que podía dar. Desde el primer día llegué con mi personalidad y mi carácter, dispuesto a entrenar, a dar lo mejor de mí y a ganarme cada oportunidad”.
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🎥 ¡No hay puerta que se cierre, cuando la magia en la cancha ocurre! 🪄🔮⚽
— Selección Colombia (@FCFSeleccionCol) July 4, 2026
Gustavo Puerta, puro talento en el medio cambio de 'La Sele'. 😍⚽#ConOrgulloColombiano🇨🇴 pic.twitter.com/1KhA4zXJPm
Con el cuadro alemán disputó 10 partidos y fue parte del plantel que conquistó la Bundesliga y la Copa de Alemania. Sin embargo, no tenía los minutos necesarios. Consciente de que necesitaba ritmo de juego para seguir creciendo, buscó un nuevo destino en Europa.
Así llegó al Hull City, de la segunda división de Inglaterra, donde encontró la continuidad que no había tenido en Alemania. Un año después volvió a cambiar de aires y fichó por el Real Racing Club de Santander. En el conjunto español se consolidó como una pieza importante y contribuyó al ascenso del club a la Primera División.
Fue allí donde supo que haría parte, en primera instancia, de la prelista de la selección de Colombia para el Mundial: “Primero estaba en España. Había algunos rumores de que iba a estar en la prelista. Ahí me enteré de que estaba convocado y, cuando terminó la temporada con Racing, regresé a Colombia. Me citaron a entrenar unos días en Medellín y, después de cinco entrenamientos, salió la lista final. Estaba en el hotel y fue algo muy emocionante. Se me vinieron las lágrimas porque era el fruto de todo el trabajo que había hecho durante tantos años”.
Tras enterarse de la convocatoria, estaba claro a quién iba a ser la primera llamada: “Se lo conté a mis papás, porque ellos han sido parte de todo este proceso. Desde el inicio me tocó un camino muy difícil, con muchos obstáculos, pero gracias a Dios y a ellos pude salir adelante. Cuando no teníamos nada, cuando no había ni para el pasaje, ellos buscaban la manera de conseguir el dinero para que yo pudiera ir a entrenar. Ellos saben, y yo también, el sacrificio que tuvieron que hacer para darme esa oportunidad”.
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🚨🇮🇹 #Bologna ha hecho una oferta por Gustavo Puerta 🇨🇴
— Nicolás Cadena (@nicocadena_) July 21, 2026
Los italianos ofrecieron 16 millones de euros para fichar al colombiano de 22 años.
📌 El volante está valorado en 10M€
📌 #RacingSantander pagó 3.5M€ por el ‘cafetero’
📌 33 partidos, 3 goles y 1 asistencia en #LaLiga2… pic.twitter.com/Fnicw2zp9R
Con apenas 23 años, una Bundesliga, una Copa de Alemania, un ascenso a la Primera División de España y una Copa del Mundo en la que fue una de las grandes revelaciones, Gustavo Puerta sabe que su historia apenas comienza. El mediocampista colombiano tiene claro que aún quedan muchos sueños por cumplir y que el siguiente paso de su carrera será determinante.
“Mi sueño ahora es llegar a un club grande y seguir dándole continuidad a lo que vengo haciendo, jugando y siendo protagonista. Quiero disputar competiciones europeas, como la Champions League o la Europa League, y poder salir campeón de alguna de ellas. También quiero conseguir un título con la selección de Colombia, que sería otro sueño para mí”.
Ese buen momento ha despertado el interés de varios equipos europeos: “Es cierto que ha habido muchos rumores y eso también es consecuencia del buen trabajo que hice durante la temporada con Racing y en la Copa del Mundo. Lo dejo en las manos de Dios y espero tomar la mejor decisión para mi carrera, seguir haciendo las cosas de la mejor manera y darle continuidad a este proceso”.
Aunque evita apresurarse con su próximo destino, Puerta no esconde cuáles son los equipos con los que soñaba cuando era niño. Tampoco olvida el club que heredó como pasión desde su casa. “En Colombia, como ya lo he dicho, soy hincha del Deportivo Cali. Mi papá también lo es y desde pequeño me inculcó ese amor por el club. En Europa me gusta mucho Barcelona, aunque también admiro a equipos como Manchester City, Real Madrid y Bayern Múnich. Todos son clubes de talla mundial y, algún día, me gustaría jugar en alguno de ellos”, menciona.
De momento, Gustavo Puerta espera el inicio de una nueva temporada en el fútbol europeo. El vallecaucano quiere seguir sumando minutos y consolidarse en la élite, mientras continúa siendo uno de los jugadores llamados a liderar el proceso de la selección de Colombia en los próximos años.

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