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Los Chará, la dinastía que dejó su huella en el fútbol colombiano

Diego Chará conversó con El Espectador sobre su carrera y las de sus dos hermanos, quienes al igual que él también vistieron la camiseta tricolor.

30 de diciembre de 2025 - 08:00 a. m.
Diego Chará, en 2021, levanta un trofeo con Portland Timbers. Yimmi (no. 23) también estuvo presente en ese plantel.
Foto: Craig Mitchelldyer
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En Cali se forjó la historia de una familia que hizo del fútbol su vida. Los hermanos Chará eran tres y todos llegaron no solo al profesionalismo, sino que incluso tuvieron el privilegio de vestir en algún momento la camiseta de la selección de Colombia. Los primeros pasos de Luis Felipe, Diego y Yimmi con la pelota se dieron en el barrio Floralia. Su padre llegó de Guachené a la Sucursal del Cielo, donde conoció a su madre, y en el norte de la ciudad construyeron un hogar.

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Los afectos de los Chará estaban divididos. Unos eran de América y otros del Cali. Sin embargo, el balón nunca se convirtió en conflicto. Al contrario, funcionó como vínculo y como espacio común. El primero en vivir del fútbol fue Luis Felipe, quien debutó con Deportivo Pereira en 1999. Vistió la camiseta de Atlético Nacional por 10 temporadas y la de Cali, por dos años. Con ambos ganó títulos. Se retiró en 2017 jugando para Águilas.

“Es difícil comprobar científicamente que el fútbol va en el ADN de uno, pero es algo que teníamos todos desde muy pequeños, con nuestros padres jugando en la casa, con los amiguitos del barrio y siempre vivíamos el fútbol. Lógicamente el ver a Luis a nivel profesional fue un empujón a decir sí, lo puedes lograr”, subrayó Diego Chará en diálogo con El Espectador.

Justamente Diego fue el segundo en llegar a primera. Al igual que su hermano mayor, también fue volante y sumó sus primeros minutos en la liga colombiana como jugador de Deportes Quindío en 2004. Después pasó por América y Deportes Tolima, equipo en el que brilló y llamó la atención del Portland Timbers estadounidense, club para el que juega desde 2011.

El más joven de los tres es Yimmi, quien jugó más adelante. Se desempeñó más como extremo y mediapunta. Arrancó su carrera en el desaparecido Centauros (2009), pero fue en Tolima donde despuntó. Vistió camisetas de históricos como Nacional y Junior —con el que viene de salir campeón de la más reciente edición de la Liga BetPlay —. También tuvo pasos por las ligas de México, Brasil y Estados Unidos.

Los tres hermanos en algún momento de sus carreras vistieron la camiseta de la selección de Colombia. Conformaron una dinastía que pocas familias pueden presumir. Luis jugó amistosos con el equipo de todos entre 2001 y 2002, Diego hizo lo propio entre 2010 y 2011, y Yimmi fue el que más rodaje tuvo, con 16 presencias y un gol.

Ese legado familiar lo materializaron en Dinastía Chará, un proyecto deportivo y social ubicado en Floralia. “Es una forma de retribuirle no solamente al barrio, sino también a toda la comunidad, porque pues casi siempre los proyectos en Cali están en el sur, entonces tener un proyecto deportivo en el norte ha significado algo importante”, resaltó Diego.

Actualmente es Luis Felipe quien está más ligado al proyecto, ya que actúa como su director deportivo. A Diego todavía le queda un año de contrato en la MLS y Yimmi debe prepararse para encarar la Superliga, la Libertadores y defender el título de la Liga BetPlay el año entrante.

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El ídolo de los leñadores

Diego Chará llegó a la MLS en 2011, cuando la Liga cargaba con la percepción de ser un destino para futbolistas en la etapa final de sus carreras. Lo hizo con 25 años y como jugador designado (DP) -futbolista al que el club puede pagarle un salario muy superior al tope salarial-, por lo que desde luego en Portland se esperaba mucho de él. Con decir que por ese entonces los DP eran, por mencionar algunos casos, Thierry Henry y David Beckham.

La adaptación no fue sencilla. El idioma, el estilo de juego y la exigencia física implicaron un proceso de aprendizaje. Facilitó un poco las cosas que allá pudo compartir con Jorge Perlaza, quien había sido su compañero en Tolima.

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Diego Chará, jugador colombiano del Portland Timbers.
Foto: @TimbersFC

Su proceso personal coincidió con el crecimiento institucional de la MLS y del propio Portland Timbers. Con los años se convirtió en referente del equipo y en el jugador con más partidos en la historia del club. Logró cinco títulos y también es parte del top 10 de futbolistas con más presencias en la liga estadounidense.

El vínculo con la ciudad se fortaleció con la llegada de Yimmi Chará. Durante cuatro temporadas, los hermanos compartieron equipo y vida cotidiana en Portland. “En Tolima coincidimos por muy poco tiempo. Ya después encontrarnos nuevamente en un equipo, ya él teniendo mucha experiencia, haber jugado en diferentes ligas, y yo recibirlo prácticamente aquí en casa, teniendo familia cerca, fue una experiencia muy linda”.

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Otros futbolistas colombianos, como Dairon Asprilla, Santiago Moreno, Juan David Mosquera y Jímer Fory han pasado por Portland, y Diego los acompañó en proceso de adaptación. Su experiencia previa le permitió convertirse en una referencia para quienes llegaban, pero también su liderazgo, tanto así que desde hace varias temporadas es el capitán del equipo.

La cultura del club está asociada a los “Timbers”, los leñadores, y cada gol se celebra cortando un tronco en la tribuna. Cuando le pregunté a Diego si por su rol de mediocampista defensivo no era también un poco leñador, respondió entre risas que sí. “Tengo un antirrécord de ser el jugador con más amarillas, en mi posición, ustedes la conocen, es muy complicado porque uno se mantiene en contacto todo el tiempo, prácticamente mi rol en el campo es detener el juego del equipo rival, sobre todo a los jugadores más habilidosos, entonces eso lleva a tener muchos roces”.

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Hoy, con contrato hasta finales de 2026, el vallecaucano, ídolo en el estado de Washington, evalúa el cierre de su carrera desde una perspectiva más familiar que deportiva. Quince temporadas en una misma ciudad son una excepción en el fútbol contemporáneo, especialmente para un jugador extranjero.

“En todos esos años he recibido el cariño de parte de la fanaticada del club, lo que me ha hecho muy feliz de estar aquí, de haber pasado tantos años en el club, aparte los títulos que hemos conseguido también, creo que esa es la parte más importante para un jugador”.

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Por Daniel Bello

Periodista de la Pontificia Universidad Javeriana. Fue practicante de Pacifista entre 2020 y 2021. Desde el 2019 escribe sobre fútbol, política e historia en El Espectador. Tiene experiencia cubriendo paz, mundo y medio ambiente. daniel_eudosio dbello@elespectador.com
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