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El Deporte en Colombia y el mundo: 10 momentos que resumen un 2025 lleno de hazañas

De la clasificación de la selección al Mundial 2026 a la hegemonía de Tadej Pogacar. Repasamos lo mejor del deporte en 2025.

24 de diciembre de 2025 - 06:00 p. m.
James Rodríguez, Luis Díaz y Dayro Moreno celebran la clasificación de Colombia al Mundial de 2026.
Foto: Federación Colombiana de Fútbol
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En 2025 el deporte volvió a contarse en escenas que parecían imposibles y en gestos que explican por qué seguimos mirando, creyendo y emocionándonos. Este fue un año de hazañas que rompieron récords, de títulos que cerraron promesas, de despedidas que estremecieron al mundo y de regresos que parecían improbables.

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Desde finales históricas y campeones que marcaron época hasta momentos de colombianos que cruzaron generaciones y disciplinas, este recorrido reúne las imágenes, los nombres y las historias que definieron el año. Diez momentos del mundo y diez de Colombia para volver a sentir, recordar y entender por qué el deporte sigue siendo uno de los grandes relatos de nuestro tiempo.

Momentos del deporte mundial que marcaron el 2025

Empezamos con el título de la Champions League del PSG, que no fue solo una consagración deportiva: fue un cierre emocional que trascendió el fútbol. Para Luis Enrique, ganar el torneo más importante de Europa significó cumplir una promesa íntima: volver a levantar ese trofeo en honor a su hija Xana, quien murió tras una intensa lucha contra el cáncer. La imagen del entrenador celebrando, años después del dolor, convirtió el triunfo en un relato de resiliencia, memoria y amor, y le dio a la Champions 2025 un significado que fue mucho más allá del marcador.

Por otro lado, también en el fútbol, la muerte de Diogo Jota sacudió al deporte mundial porque interrumpió de forma abrupta una carrera en plenitud. No fue solo la pérdida de un jugador de élite, sino la sensación de fragilidad que recorrió al fútbol: un recordatorio de que incluso las figuras más fuertes y exitosas están expuestas a lo imprevisible. El duelo colectivo, los homenajes y el silencio en los estadios marcaron uno de los momentos más conmovedores del año.

Muy importante también fue el título de Chelsea en el primer Mundial de Clubes de 32 equipos inauguró una nueva era del fútbol global, pero lo que lo volvió inolvidable fue todo lo que lo rodeó. La presencia de Donald Trump en la celebración mezcló deporte, poder y política en una postal tan insólita como simbólica, reflejo de un fútbol cada vez más atravesado por intereses y escenarios que exceden la cancha.

Trump, en la celebración de Chelsea en el Mundial de Clubes.
Foto: EFE - JUSTIN LANE

En el lado del tenis, la final de Roland Garros 2025 quedó instantáneamente en la historia. Carlos Alcaraz salvó tres puntos de campeonato contra Jannik Sinner y reescribió el partido cuando todo parecía perdido. Fue una demostración extrema de carácter competitivo, temple y talento, una de esas finales que se cuentan durante décadas y que definen generaciones.

En la NBA, el momento más crudo y decisivo llegó con la lesión de Tyrese Haliburton. La ruptura del tendón de Aquiles, en plena serie decisiva, cambió el curso de las Finales en el séptimo partido y terminó entregándole el título a Oklahoma City Thunder. Fue el recordatorio brutal de cómo la gloria y la tragedia pueden convivir en segundos dentro del deporte de alto rendimiento.

En el ciclismo, el dominio de Tadej Pogacar en el Tour de Francia confirmó que el ciclismo vive una era marcada por su figura. Bicampeón y dueño absoluto de la carrera, Pogacar no solo ganó, sino que impuso una manera de correr agresiva y total, que lo convirtió en referencia histórica y en el nombre propio del ciclismo contemporáneo.

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En el atletismo quedó claro que récord mundial de Armand Duplantis parece una obra de autor. En 2025 volvió a elevar el listón, literalmente, y reafirmó una supremacía pocas veces vista en el atletismo. Más que superar marcas, Duplantis compite contra sí mismo, y por eso su figura se instaló como la del deportista más dominante del planeta.

Armand Duplantis, el mejor deportista del mundo.
Foto: EFE - Adam Warzawa

Otro momento para la historia, fue la Serie Mundial de la MLB, en el béisbol de Estados Unidos, que ofreció una final que rozó la perfección dramática. Los Angeles Dodgers se coronaron bicampeones tras un Juego 7 de infarto ante los Toronto Blue Jays, decidido en extra innings. Fue una definición que condensó todo lo que hace grande al béisbol: tensión, estrategia, error humano y heroísmo.

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Shohei Ohtani, la figura de los Dodgers.
Foto: EFE - EDUARDO LIMA

El golf también tuvo su momento cumbre. En Augusta, Rory McIlroy completó el ansiado “career Grand Slam” al ganar The Masters. No fue solo un título más, sino el cierre de una deuda histórica con su propia carrera. El logro lo ubicó en una élite reservada para muy pocos y le dio al golf uno de sus momentos más celebrados de la década.

Rory McIlroy, en Augusta.
Foto: EFE - ERIK S. LESSER

Finalmente, la Fórmula 1 también vivió un quiebre simbólico cuando Lando Norris logró terminar con la hegemonía de Max Verstappen. No fue solo una victoria en pista, sino el anuncio de un cambio de ciclo, de una nueva generación capaz de disputar el poder en la categoría reina del automovilismo.

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Así celebró Lando Norris su título en el último Gran Premio de la temporada.
Foto: AFP - ANDREJ ISAKOVIC

Los principales momentos que marcaron el deporte colombiano en 2025

En nuestro país, la clasificación de Colombia al Mundial de Fútbol de la FIFA 2026 fue el hecho deportivo más importante del año. Tras la ausencia en Catar 2022, el regreso a la cita máxima devolvió ilusión colectiva, discusión futbolera y sentido de pertenencia. Más que un cupo, significó recuperar un lugar que Colombia siente propio y volver a proyectarse en el escenario donde se construyen los grandes relatos del deporte nacional.

James Rodríguez (izq.), Luis Díaz (centro) y Richard Ríos, tres de las figuras de la selección de Colombia.
Foto: EFE - Juan Ignacio Roncoroni

Además, siguiendo con el fútbol, el título de la Premier League de Liverpool tuvo un valor especial gracias a Luis Díaz, referente de la selección. El guajiro fue protagonista de una campaña histórica y se consolidó entre los mejores extremos del mundo. Su logro lo ubicó en una élite reservada para muy pocos colombianos y reafirmó el peso del país en el fútbol europeo de primer nivel.

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Luis Díaz y Juan Guillermo Cuadrado son los dos únicos colombianos que han ganado la Premier League.
Foto: EFE - PETER POWELL

El año tuvo también un nombre propio: Jeison López. Su récord mundial en levantamiento de pesas no solo lo llevó a la cima de su disciplina, sino que lo convirtió en símbolo de excelencia y continuidad en uno de los deportes más exitosos del país. Sus marcas lo coronaron como Deportista del Año para El Espectador y Movistar, confirmando a Colombia como potencia global en las pesas.

Por el lado del atletismo, la medalla de bronce de Natalia Linares en el Mundial de Atletismo representó un doble hito. Fue su consagración internacional en el salto largo y, al mismo tiempo, la décima medalla de Colombia en la historia del torneo, una cifra que confirma el regreso del atletismo nacional en la élite global.

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Natalia Linares le dio a Colombia su primera medalla en el salto largo en la historia de los mundiales de atletismo.
Foto: Panam Sports

Por otra parte, la selección colombiana de patinaje de velocidad volvió a escribir historia al conquistar su decimoquinto título mundial consecutivo. La racha ratificó a Colombia como una dinastía sin precedentes, capaz de sostener la excelencia durante generaciones. Más que un triunfo puntual, fue la confirmación de un modelo deportivo sólido y profundamente arraigado en la identidad del país.

En el ciclismo, en el que Colombia ha perdido mucho protagonismo, el regreso de Egan Bernal a la victoria en una gran vuelta fue uno de los momentos más emotivos del año. Después del accidente que casi le cuesta la vida, ganar una etapa volvió a ponerlo en el lugar del campeón resiliente. Su triunfo fue leído como una victoria personal y como un mensaje de esperanza para el ciclismo colombiano.

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Egan Bernal, ganador de la etapa 16 de la Vuelta a España 2025.
Foto: Ineos

Regresando al fútbol, pero en el ámbito local, el gol de Hugo Rodallega, que lo hizo pese a estar lesionado, quedó como una de las imágenes más potentes del fútbol local. Esa anotación fue decisiva para la décima estrella de Independiente Santa Fe y simbolizó liderazgo, entrega y jerarquía en el momento límite.

Por el lado de las mujeres en el balompié, la final de la Copa América Femenina entre Colombia y Brasil fue uno de los partidos del año en el continente. El empate vibrante y la definición por penales reflejaron el crecimiento del fútbol femenino colombiano y su capacidad de competir de tú a tú con una potencia histórica. Más allá del resultado, fue una declaración de presente y futuro.

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Párrafo aparte merecen Mayra Ramírez y Linda Caicedo, que con Chelsea y Real Madrid, respectivamente, confirmaron que son dos de las mejores jugadoras del mundo.

Mayra Ramírez celebra un gol con Colombia en la final de la Copa América Femenina.
Foto: EFE - Jose Jácome

El año de la Federación Colombiana de Fútbol fue brillante. Pero, se confirmó sobre todo en el cruce de cuartos de final entre Colombia y España en el Mundial Sub-20, que le dio un lugar en las semifinales a la selección juvenil. De ahí salió la histórica medalla de bronce para un equipo liderado por el polémico Neiser Villarreal, figura en un partido tensionante.

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Neiser Villarreal, la figura de Colombia en el Mundial Sub-20..
Foto: EFE - Benjamín Hernández

Finalmente, el deporte motor colombiano vivió un año simbólico con David Alonso, ganador de su primer gran premio en Moto2, y con Sebastián Montoya, quien hizo podio en Mónaco en la F2, replicando una escena histórica de su padre en la F1. Dos generaciones, dos categorías y un mismo mensaje: Colombia también acelera en la élite mundial. ¡Hay futuro!

David Alonso, en lo más alto del podio del GP de Hungría en la Moto2.
Foto: Gold & Goose / Red Bull Content Pool

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