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Cáncer en mascotas: señales y decisiones que marcan la diferencia

En Colombia crece la conciencia sobre el cáncer en animales de compañía. Las historias y la ciencia coinciden en una lección clave: actuar a tiempo salva vidas.

16 de noviembre de 2025 - 10:00 a. m.
Estimaciones internacionales indican que alrededor del 50 % de los perros mayores de 10 años desarrollará algún tipo de cáncer.
Foto: Pixabay
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Cuando Pauline Díaz notó que el estómago de su perrita Madona estaba más grande de lo habitual, algo dentro de ella se encendió. No era la primera vez que enfrentaba un diagnóstico de cáncer en una de sus mascotas y esa experiencia previa le había enseñado a estar alerta a cualquier cambio. “Ya habíamos generado la sensibilidad de detectar síntomas en casa. Habíamos perdido recientemente otro perrito por cáncer y entendimos lo importante que es la detección temprana”, recuerda.

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Aquella vez, su intuición no se equivocó. Los exámenes revelaron que su mascota, una pitbull alegre y glotona, tenía un cáncer de uretra. A pesar del impacto del diagnóstico, Pauline y su hermana sintieron cierta tranquilidad porque estaban acompañadas de un equipo médico comprometido y sabían que harían todo lo posible para darle calidad de vida.

Durante varios meses, Madona continuó con su tratamiento, rodeada de amor y cuidados. El día antes de partir, recuerda Pauline, pareció querer despedirse. “Ese día hizo todo lo que le gustaba: se revolcó en el pasto, saludó a los vecinos, comió su helado favorito. Fue como si supiera que se estaba despidiendo de la vida”.

La historia de Pauline es una entre muchas. Para ella, acompañar a sus animales en procesos de enfermedad le ha dejado lecciones profundas sobre el amor y la responsabilidad. “El mayor aprendizaje es que hay que acompañarlos con amor y respeto, sin excederse ni sentirse culpable. Todas las decisiones se toman pensando en su bienestar”, reflexiona. También aprendió que el miedo puede ser un obstáculo. En el pasado, evitó consultar a tiempo por temor al diagnóstico. Ahora prefiere saber, consultar y tomar decisiones informadas.

Pauline ha convivido con varios casos de cáncer en sus perros: Madona, a quien detectaron la enfermedad en una etapa avanzada y aun así pudo vivir varios meses feliz y Salva, que murió repentinamente por una masa que no habían detectado. Hoy, gracias a esas experiencias, decidió involucrarse en procesos pro bono para apoyar a otros tutores que atraviesan lo mismo.

Una enfermedad silenciosa y cada vez más frecuente

El cáncer en perros y gatos es una realidad que preocupa cada vez más a tutores y médicos veterinarios. Aunque en Colombia no existen cifras oficiales, estimaciones internacionales indican que alrededor del 50 % de los perros mayores de 10 años desarrollará algún tipo de cáncer. Los gatos también pueden padecerlo, con tipos de tumores que muchas veces pasan inadvertidos hasta etapas avanzadas.

El doctor Óscar Sierra, director médico de LIFE, clínica especializada en el diagnóstico y tratamiento de cáncer en mascotas y vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Oncología Veterinaria, confirma que la detección temprana es determinante. “Los tutores juegan un rol fundamental en el diagnóstico precoz, son ellos quienes pueden identificar oportunamente señales de alerta y acudir al especialista a tiempo”, dice.

Entre los signos que pueden notarse en casa, el doctor Sierra destaca algunos como bultos o masas en la piel, pérdida de peso sin cambios en la alimentación, heridas o lesiones que no cicatrizan, especialmente en el rostro de los gatos, nódulos o manchas rojas en la piel blanca de los perros, cambios en el comportamiento como apatía, depresión, pérdida de apetito o cojera y sangrados nasales inexplicables o mal aliento persistente.

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Ante cualquiera de estas señales, el especialista insiste en la importancia de consultar. “A veces los tutores piensan que un bulto pequeño o una pérdida de peso leve no son graves, pero esos cambios pueden ser la primera alerta. El diagnóstico oportuno marca la diferencia en el pronóstico y el tratamiento”, enfatiza.

Diagnóstico y cuidado: actuar a tiempo salva vidas

De acuerdo con el doctor Sierra, la clave está en la prevención y en los chequeos veterinarios regulares. “Recomendamos exámenes completos una vez al año en animales menores de siete años y cada seis meses en mayores de ocho”, señala. Estos controles deben incluir un examen físico detallado y análisis de sangre básicos para evaluar la función renal, hepática y los niveles generales de salud. Además, el monitoreo constante en casa es una herramienta invaluable. Revisar el cuerpo del animal con frecuencia, palpar su abdomen, observar su piel y su conducta puede permitir detectar alteraciones a tiempo.

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Pero el diagnóstico temprano no lo es todo. El acompañamiento y la calidad de vida son igual de esenciales. “Hoy en día existen tratamientos que buscan no solo prolongar la vida, sino hacerlo con bienestar. No se trata de prolongar el sufrimiento, sino de ofrecerles comodidad, afecto y una vida digna”, explica el médico. Más allá de los tratamientos médicos, el bienestar emocional de las mascotas juega un papel clave. Una mascota que se siente segura, querida y feliz tendrá una mejor calidad de vida.

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Por Laura Tatiana Vargas Lizarazo

Comunicadora social y periodista con interés en temas sociales, culturales, de conflicto y construcción de paz. Ganadora del Premio Nacional de Periodismo, Mujeres, Paz y Seguridad 2021. Tatiana71765621 lvargas@elespectador.com
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