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“Desde que tengo uso de razón comencé a pescar porque mi papá me enseñó lo que él aprendió de mis abuelos”, cuenta Manuel Guillermo Robles. Él se ha dedicado a la pesca artesanal en Puebloviejo, Magdalena, en donde esta actividad es la base del sustento de los habitantes, bien sea de una forma directa o indirecta.
Están quienes proveen los insumos, tiran las redes, venden el pescado y los mariscos o los procesan, que representan aproximadamente el 80 % de la población. Pero el comercio y todas las demás actividades dependen indirectamente. Por lo que, si hay menos peces, se golpea el bolsillo de toda la comunidad.
Carmen Bustamante lleva 10 años siendo cubetera, otro ejemplo de un oficio relacionado con la pesca. Ella se dedica a comerciar el hielo que se necesita para mantener frescos los pescados, por lo que vende entre 100 y 200 cubetas diarias. Además, hace más de 15 años tiene un pequeño negocio dedicado a la compraventa de cangrejos y camarones crudos para su procesamiento.
El agua es la vida del municipio, en donde se dan todas las formas de aprovechar lo que el mar provee, como la transformación del macabí (un pescado espinoso) en otros productos. Por ejemplo, así nació el emprendimiento Mariscos DAJAJ, que se dedica a la venta de carne de hamburguesa puerta a puerta y la fish burguer en un camión de comidas rápidas ubicado en Ciénaga (Magdalena). José María García es su gerente, y cuenta que les ha ido bien con el emprendimiento del que dependen económicamente dos familias y que surgió en medio de la pandemia.
Así como Puebloviejo, en Colombia hay 410 municipios pesqueros en 31 departamentos. De las personas que se dedican a ella, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap) calcula que más de 150.000 son artesanales. Mientras que hay 419 municipios que tienen actividad acuícola, en los que hay 36.400 unidades productivas registradas.
La multiplicación de los peces
Las actividades relacionadas con la pesca y la acuicultura no solo han sido tradiciones pasadas de generación en generación para lograr el sustento económico, como es el caso de Manuel Guillermo Robles. También se han expandido, a tal punto que ha sido la de mayor crecimiento dentro del renglón agropecuario del Producto Interno Bruto (PIB) (como se ve en el gráfico). Y aporta al desarrollo económico nacional el 3,3 % del PIB del sector y 0,3 % del total nacional.
Hay varios componentes que ayudan a entender el buen momento de todo lo relacionado con los productos del mar. El director general de la Aunap, Willyam Arbey Tepud Verdugo, explica que, en parte, se debe a que se ha fortalecido las actividades de fomento desde la autoridad nacional y otras entidades. La acuicultura es la que más ha crecido, pues de las 304.614 toneladas de producción pesquera total, 210.516 corresponden a acuicultura.
Por su parte, “en la pesca el crecimiento ha sido menor, pero significativo en lo relacionado con la sostenibilidad y seguridad alimentaria, gracias a la formalización de pescadores y asociaciones en el país”, sostiene el funcionario.
El peso de la producción de cultivo explica que los departamentos que registran mayor producción sean Huila (39 %), seguido de Meta (11 %) y de Tolima (9 %).
Las exportaciones han sido claves para el incremento de valor del subsector, pues sumaron USD 141,1 millones entre enero y octubre de 2025, lo que representa un aumento del 9,2 % frente al mismo período de 2024, según cifras de Analdex (Asociación Nacional de Comercio Exterior), con base en los datos oficiales.
La tilapia es la que ha liderado esa expansión en los mercados internacionales, con algunas empresas que han llegado fuertemente a mercados en el exterior en la última década, especialmente a Estados Unidos (que participa con 73,8 % de las ventas externas), seguido de Ecuador (9,8 %), España (4,2 %), Francia (2,1 %) y Canadá (1,3 %).
Vale mencionar que el cultivo de este pez, tanto en Colombia como en otros países, arrastra problemas ambientales que deben ser solucionados para evitar estragos mayores en términos de manejo de aguas, pero también de cuidado y conservación de especies nativas.
La Aunap revela que se está realizando el acompañamiento para la exportación de atún desde Bahía Solano hacia Perú y que se adelantan los trámites para el envío de tilapia hacia la Unión Europea. Y se exploran oportunidades de comercio con Chile, China y Uruguay, con el cumplimiento de los estándares que requieren dichos mercados.
Todo esto le da presente y proyección a la actividad. “La perspectiva a futuro es que sigan ganando participación de mercado, demostrando la calidad del producto, que sale básicamente desde Huila para el mundo”, afirma Javier Díaz, presidente de Analdex.
Tecnificar lo artesanal
Un reto de la expansión es que sea hacia fuera, pero también hacia dentro. Es por eso por lo que el director Tepud Verdugo señala la importancia de aumentar el consumo interno de la carne de pescado, pues es la menor del subsector, con 9,4 kilogramos por persona al año, mientras que se consumen 14,7 kg per cápita en cerdo y 18,2 kg en res.
Para atender estos diversos mercados se busca tecnificar y formalizar la producción. Ese es el proyecto que tiene la Asociación de Asociaciones de Pescadores Artesanales de Pueblo Viejo Magdalena (Aspsarmup), que busca pasar de la pesca artesanal a la tecnificada con elementos electrónicos y hacer pesca de profundidad de crustáceos, pulpos y peces grandes.
En parte, la transformación responde al deterioro del ecosistema en el que se encuentra la Ciénaga Grande del mar Caribe. “Las especies que van desapareciendo, como la sardina, son las que atraen a los peces grandes. Es por lo que se han ido alejando, y eso hace que necesitemos ir hasta más adentro para encontrarlas. Pero las embarcaciones artesanales no permiten hacerlo. Por eso estamos buscando unas más grandes y con tecnología que nos ayude a conocer dónde están los cardúmenes y las zonas rocosas para no dañar nuestras redes”, resalta Jainer Palacio, presidente de Aspsarmup.
Palacio añade que, si no se transforman, cada vez van a pescar menos y no van a producir lo suficiente para que las familias puedan progresar. La ventaja que ellos tienen es que, por el hecho de ser asociación, es más fácil acceder a los procesos de formalización y programas que ofrecen las diferentes entidades del Gobierno que están enfocadas en el sector.
El director de la Aunap refuerza la importancia de estos procesos al decir que es la tecnificación y potencialización de la actividad lo que permite crecer en producción como país. Otro aspecto que adelanta la Autoridad es el de crear, en conjunto con el Ministerio de Agricultura, un escenario normativo que respalde el sector.
El objetivo de los esfuerzos que realiza el Gobierno está orientado a ir más allá de la subsistencia y a que se vea el potencial de la pesca y la acuicultura como una empresa. “De allí la importancia de no solamente los procesos de capacitación y actualización de las artes de la pesca, sino también cómo asociarse, cómo crear empresa, cómo mantenerla y mejorar la calidad del producto porque eso es lo que garantiza que haya demanda. Así buscamos que sea atractivo y que motive a los jóvenes para que se interesen en la actividad”, enfatiza Tepud Verdugo.
Pescar y recuperar
Garantizar mayores recursos, incrementar el consumo interno y el fortalecimiento de programas para el fomento, y consolidar la visión empresarial en pescadores y acuicultores, promoviendo la comercialización directa, son los mayores retos que detectan desde la Aunap.
Sin embargo, el cuidado de las especies y del ecosistema ha tomado una relevancia crítica. Palacio reconoce que en la Ciénaga Grande del Magdalena han visto las consecuencias de usar una malla de ojo pequeño, pues se está capturando a los peces juveniles que no alcanzan a reproducirse.
“Ya no se coge la cantidad de antes con los chinchorros de arrastre. Antes conseguíamos toneladas, ahora apenas unos 800 o 700 kilos. Y nos hace falta el ordenamiento pesquero para hacer una actividad responsable y sostenible para recuperar el complejo lagunar”, añade el presidente de la Aspsarmup.
A esto se le suma la alta contaminación de plástico que tiene la región, que ha ayudado a reducir el tamaño de los peces, su calidad y hace que se mueran por dicha causa, pues se les dificulta el acceso a las fuentes de alimentos.
Ante esta problemática han surgido iniciativas para concientizar a la población de la importancia de hacer un adecuado uso de los residuos, especialmente de las cubetas en las que viene el hielo que llevan a las faenas. A ello se dedica Bray Meléndez, cofundador de Gestores del Cambio, desde donde buscan educar ambientalmente a la población y hallar voluntarios para la recolección del plástico.
Esta iniciativa se desarrolla en el marco del proyecto “Defensores de la Ciénaga Grande y del Mar”, liderado por pescadores, cubeteros y jóvenes de Puebloviejo y Tasajera, que han recibido el apoyo de la Fundación Eduardoño, la empresa Eduardoño y aliados como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y la empresa de energía eléctrica Air-e (intervenida). Su propósito es recuperar los ecosistemas de la Ciénaga Grande mediante mejores prácticas productivas, reducción de residuos y fortalecimiento de la pesca.
Cada región y cada municipio tiene retos propios para la producción de peces (sea desde la acuicultura o pesca), pero el crecimiento que ha tenido el subsector muestra la proyección y relevancia que adquiere, a pesar de tratarse de una actividad ancestral que ha dinamizado la alimentación y economía de muchas regiones de Colombia.
Las especies de peces que habitan en Colombia
Se observa que en cada litoral del país existen especies que dominan claramente los desembarcos pesqueros. Así se distribuyen:
- Pacífico: destacan especies marinas y de crustáceos como la sierra, atún aleta amarilla, camarón blanco y dorado.
- Caribe: predominan los túnidos como el barrilete y atún aleta amarilla, así como especies costeras como el jurel y el machuelo.
- Sistemas continentales (Amazonía, río Atrato, Magdalena y Sinú) los datos muestran la importancia de peces migratorios y de gran tamaño como el arapaima, los bagres y el bocachico.
- Estos resultados evidencian que la pesca en aguas continentales tiene un fuerte componente de subsistencia y abastecimiento local, con especies de gran importancia cultural y económica, según la AUNAP.
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