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La inflación en Colombia cerró 2025 en 5,1 %, 10 puntos básicos por debajo del dato registrado en 2024 (5,2 %).
El rubro que más aportó a la inflación el año pasado fue alojamiento y servicios públicos (1,48 puntos porcentuales del total), principalmente jalonado por arriendos, mientras que electricidad tuvo una variación negativa. El segundo rubro con más aporte fue alimentos y bebidas no alcohólicas (0,95 puntos del total). “Estas dos divisiones de gasto explican buena parte del crecimiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de los hogares colombianos”, dijo Piedad Urdinola, directora del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Restaurantes y hoteles fue el tercer rubro que más aportó en 2025, con 0,87 puntos al total; también registró la mayor variación anual dentro de las divisiones de gasto (con un aumento de 7,91 %).
La última variación anual inferior se registró en 2020, cuando el Índice de Precios al Consumidor se ubicó en 1,61 %. El Ministerio de Hacienda destacó que “continúa la tendencia a la baja en materia inflacionaria”. Sin embargo, los analistas e incluso la junta directiva del Banco de la República han advertido que no se mantuvo el ritmo de disminución en los precios que se registró en 2023 y 2024.
“Si bien Colombia progresó hacia un menor nivel de inflación, lo hizo a una menor velocidad a la que habíamos visto en años anteriores. Y esto, en general, se atribuye a que permanecimos con inflaciones de servicio altas durante todo 2025”, dijo Jackeline Piraján, economista principal de Davibank. El comportamiento, agrega, probablemente se debe a los efectos de indexación, sea a la inflación pasada o a los costos laborales.
Con 2025, ya son cinco años consecutivos en los que Colombia no cumple la meta de inflación, que es 3 %. La situación afecta la confianza de la política monetaria, según César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana. “Muchas de las razones son ajenas al control del Banco de la República, pero no deja de ser un mandato constitucional que debe cumplirse. El incumplimiento recurrente debilita la confianza en el esquema de inflación objetivo, una herramienta esencial para la estabilidad macroeconómica de Colombia”.
Detalles de la inflación en 2025
- Las ciudades con mayor inflación en 2025 fueron Bucaramanga (5,78 %), Pereira (5,77 %) y Bogotá (5,41 %). En contraste, las ciudades con menores variaciones del IPC fueron Valledupar (3,49 %) , Santa Marta (3,64 %) y Montería (3,92 %).
- Urdinola destacó que Colombia mantiene una inflación superior a países como México, Chile y Brasil.
- Por nivel de ingresos, en 2025 la mayor inflación se registró en ingresos altos (5,17 %), seguido por la clase media (5,11 %), población vulnerable (4,97 %) y población pobre (4,97 %).
- En el análisis mensual (entre noviembre y diciembre), la inflación se ubicó en 0,27 %.
- Los rubros que más aportaron en el último mes de 2025 fueron restaurantes y hoteles, transporte y recreación, y cultural. Estas son tres divisiones de gasto que suelen aumentar durante las fiestas decembrinas.
Lo que sube con el IPC de diciembre
El dato de inflación, que muestra cómo se están comportando los precios en el país, es vital para la economía y para las decisiones sobre tasas de interés que toma la junta directiva del Banco de la República. El de diciembre es todavía más clave, porque varios productos y servicios suben conforme al cierre del IPC del año anterior.
Por ejemplo, el aumento en el canon de arrendamiento no puede ser superior al IPC. “La ley colombiana establece cómo debe calcularse el reajuste del canon de arrendamiento de vivienda urbana. Para 2026, y de acuerdo con la información publicada por el DANE, los contratos que cumplan 12 meses de vigencia podrán incrementarse hasta en un 5,1 %”, dijo La Lonja, gremio inmobiliario.
También subirán 5,1 % los peajes a cargo del Invías y de la ANI, los trámites notariales y los servicios relacionados con copropiedad, como la administración de los edificios (este último depende, algunas asambleas de copropietarios tienen definido que el ajuste se hace con el incremento del mínimo).
Las pensiones de quienes reciben más de un salario mínimo también suben de acuerdo con el IPC del año anterior.
El futuro de las tasas de interés en Colombia
El 19 de diciembre, el Banco de la República decidió, por quinta vez consecutiva, mantener las tasas de interés de política monetaria en 9,25 %. De hecho, en 2025 solo hubo un recorte, el de abril. La junta tuvo en cuenta que la mayoría de las expectativas de inflación aumentaron y superan la meta del 3 % para plazos de uno y dos años.
La tasa de política monetaria afecta a las otras tasas de la economía, como las de los créditos. Con tasas altas, es más caro endeudarse y, al menos en teoría, las personas consumen menos y es posible contener el aumento de los precios. Entre septiembre de 2021 y abril de 2023, la junta directiva elevó los tipos de interés hasta el 13,25 %. El objetivo era contener una inflación que, impulsada por la reactivación económica pospandemia, alcanzó un máximo del 13,34 % en marzo de 2023. Una vez que los precios comenzaron a ceder, el Emisor inició un ciclo de recortes en las tasas a partir de diciembre de ese mismo año.
“Después de una fuerte reducción en 2023 y 2024, el proceso de desaceleración de la inflación se trancó desde finales de 2024; esperamos que se retome en 2026. En la medida en que eso pase y la desaceleración conduzca a que la inflación esté en el rango aceptable (de más o menos un punto porcentual de la meta a finales de 2026) y que termine 2027 en el 3 %, será más fácil mantener tasas estables. De otra forma existiría el riesgo de tener que hacer más restrictiva la política monetaria”, dijo Leonardo Villar, gerente del Banco, en diciembre.
El ajuste en las tasas de interés se ha hecho a un ritmo más lento del que preferiría el gobierno de Gustavo Petro. En varias ocasiones esta administración ha argumentado que es necesario bajar las tasas para reactivar la economía, especialmente en un momento fiscal complejo como el que atraviesa Colombia. Ante esas declaraciones, Villar ha defendido que la junta prefiere la cautela para evitar aumentos en la inflación que generarían mayores problemas para la economía.
Varios centros de análisis han señalado que ante las nuevas presiones inflacionarias, puntualmente el incremento en el salario mínimo para 2026, es posible que la junta directiva del Banco de la República decida subir las tasas de interés en la reunión de enero.
En las minutas de la última reunión de la junta directiva quedó consignado que cuatro codirectores consideran que se necesita una senda de tasas de interés de política superior al nivel actual para que la inflación converja hacia la meta en 2027. Incluso, dos votaron por aumentar la tasa de interés en diciembre, pero ante un empate en la discusión, conciliaron su posición en favor de la decisión mayoritaria de mantener las tasas (cuatro votaron por mantener las tasas, dos por una reducción de 50 puntos básicos y uno por un recorte de 25 puntos básicos).
El rumbo de la inflación en 2026
Varios analistas habían advertido que la tendencia de la inflación y el futuro de las tasas de interés dependerían, en buena medida, de la definición del salario mínimo para 2026. Sin embargo, el gobierno de Gustavo Petro cuestionó las teorías tradicionales. Su principal argumento es que, pese a los incrementos de los últimos años, la inflación ha cedido.
El presidente Gustavo Petro decretó un incremento del 23 %, que llevó el salario mínimo a COP 1.746.882 (COP 2.000.000 con el subsidio de transporte incluido). Como destacó Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá, este es el incremento real “más abultado en la historia”. Un ajuste de este tamaño, muy por encima de lo que sugerían los cálculos técnicos, implicó cambios en las proyecciones de inflación que habían hecho los centros de investigación.
Pabón destaca que cerca del 60 % del Índice de Precios al Consumidor, es decir, de los rubros de la canasta básica, está indexado al cierre de la inflación del año pasado o al incremento del salario mínimo. El analista destaca que el incremento del 23 % afectará considerablemente el comportamiento de los precios este año. Corficolombiana cambió su pronóstico de inflación para 2026, pasando de un 4,9 % estimado hace un mes a un 6,5 %.
Como señaló Investigaciones económicas de Grupo Cibest, algunos estudios del Banco de la República sugieren que por cada 100 puntos básicos de incremento en el salario mínimo por encima del umbral teórico se generan aceleraciones en la inflación total de hasta 14,4 puntos básicos. En este caso, dice un informe reciente de esa unidad de análisis, las presiones alcistas por esta vía podrían añadir cerca de 242 puntos básicos adicionales a la inflación de 2026.
Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá había estimado que la inflación al cierre de 2026 se ubicaría en 4,4 %, pero tras el anuncio del salario mínimo estima que se ubicará en 6,3 %. Sin embargo, resaltó que el escenario está sujeto a cambios por la elevada incertidumbre en cuanto al resultado de las elecciones, la materialización e intensidad de un probable fenómeno de El Niño en el segundo semestre, el ruido geopolítico internacional, la decisión sobre la reforma pensional, el Sistema General de Participaciones y los decretos de emergencia económica y repatriación de recursos de los fondos de pensiones.
“Prevemos que el aumento del salario mínimo ejercerá presiones al alza sobre la inflación en 2026, especialmente a través del componente de servicios. Por lo que, la inflación comenzaría a mostrar una tendencia ascendente en este año”, dijo Mariana Quinche, economista de BBVA Research.
Davibank también proyecta que la inflación aumentará en 2026, cerrando en 6,5 %, principalmente por los efectos de los mayores costos salariales.
El aumento en el mínimo, destacó Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá, generará presiones inflacionarias en el componente de servicios intensivos en mano de obra (como comidas por fuera del hogar, peluquerías, guarderías, recreación, servicio doméstico, administración de copropiedades, entre otras) y en el de regulados, como tarifas de transporte, parqueaderos, gastos de copropiedad y cuotas moderadoras de las EPS.
En el último Informe de Política Monetaria del Banco de la República, de octubre, el equipo técnico estimaba que en 2026 la inflación cerraría en 3,6 %, todavía sin llegar a la meta. Lo más probable es que con los últimos datos esta proyección haya cambiado. En la Encuesta Mensual de Expectativas de Analistas Económicos, que realizó el Emisor en diciembre, se estimó que la inflación cerraría 2026 en 4,59 %.
Con los datos que reveló este jueves el DANE, seguramente habrá cambios en las expectativas para 2026.
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