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Sin mayores sorpresas, la Reserva Federal (Fed) decidió dejar quietas sus tasas de interés en su más reciente decisión, luego de dos días de reuniones del comité que analiza cómo manejar los tipos en la mayor economía del mundo.
La decisión se alinea completamente con las expectativas de mercado. Sin embargo, las sorpresas llegaron por los buenos comentarios sobre el desempeño de la economía estadounidense, dejando en vilo un posible ciclo de recortes en el futuro más inmediato.
Vale recordar acá que esta pausa en los recortes se produce luego de tres decisiones consecutivas, en las que la decisión fue bajar las tasas en medio de señales de inestabilidad en el empleo de ese país, a pesar de que la inflación continúa por encima de la meta establecida por la Fed.
Dadas las preocupaciones por una inflación aún elevada y las señales de estabilidad en el mercado laboral, varios responsables indicaron recientemente que no ven una necesidad inmediata de otra reducción. Esto se da en medio de una intensa presión de parte de la Casa Blanca para realizar mayores recortes en las tasas.
En su comunicado, los funcionarios mejoraron su visión de la economía y describieron el ritmo de crecimiento como “sólido”. Desde octubre habían señalado que la economía se expandía a un ritmo “moderado”. También eliminaron una referencia a que la inflación había repuntado.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) decidió el miércoles, por 10 votos contra 2, mantener la tasa de referencia de los fondos federales en un rango del 3,5 al 3,75 %. Los gobernadores Christopher Waller y Stephen Miran disintieron y se inclinaron por una reducción de un cuarto de punto.
En el comunicado posterior a la reunión, los responsables de política dijeron que “el crecimiento del empleo se ha mantenido bajo, y la tasa de desempleo ha mostrado algunas señales de estabilización”. Los funcionarios también eliminaron la mención de mayores riesgos a la baja para el empleo, que había aparecido en los tres comunicados anteriores.
Los enfrentamientos entre Trump y la Fed
Trump ha intensificado drásticamente la presión sobre el banco desde que regresó al poder hace un año.
Ha buscado destituir a la gobernadora de la Fed Lisa Cook, mientras su administración abrió una investigación sobre Powell por la remodelación de la sede del banco.
El presidente de la Fed ha subido inusualmente el tono ante estos dos casos.
Este miércoles, en la rueda de prensa posterior a la reunión del FOMC, afirmó que el caso de Cook, que se dirime ante la Corte Suprema, “es quizás el más importante en los 113 años de historia de la Fed”.
Powell respondía a una pregunta sobre por qué asistió a la audiencia del 21 de enero en torno al esfuerzo de Trump por destituir a Cook.
Powell, quien también ha calificado de motivada políticamente la investigación en su contra, se negó a comentar las declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que criticó su asistencia a la audiencia judicial.
Cómo se ve la economía de EE. UU.
En términos generales, los funcionarios han convergido en la idea de que la política monetaria de la Fed está bien posicionada por ahora, lo que les da tiempo para evaluar la información entrante sobre inflación y mercado laboral.
Esto representa un giro respecto de los últimos meses, cuando las diferencias sobre el panorama económico derivaron en un intenso debate sobre la trayectoria adecuada de las tasas. Algunos reclamaban enérgicamente recortes para apuntalar un mercado laboral que consideraban frágil. Otros pedían cautela, al considerar que la inflación era la preocupación más apremiante.
Los datos económicos recientes han aportado cierto alivio a ambos bandos. Si bien la contratación sigue siendo débil, los despidos también se han mantenido bajos y, en diciembre, la tasa de desempleo bajó, lo que sugiere que el mercado laboral podría estar estabilizándose.
Las cifras de precios al consumidor de diciembre, por su parte, mostraron que la inflación subyacente fue más baja de lo previsto. Aun así, las distorsiones en las mediciones de precios derivadas del cierre del gobierno del año pasado no se disiparán por completo hasta esta primavera, lo que implica que los funcionarios de la Fed podrían mirar esos datos con cautela.
Varios responsables han argumentado que la reducción de 175 puntos básicos de las tasas por parte de la Fed en los últimos 16 meses ha llevado la política mucho más cerca del llamado nivel neutral, que no estimula ni frena la economía, lo que reduce aún más la urgencia de nuevos recortes.
Una excepción es Miran, quien se encuentra con licencia sin goce de sueldo como principal asesor económico de la Casa Blanca. Estima que la tasa de referencia del Banco Central sigue muy por encima de un nivel neutral y sostiene que la Fed debería recortarla en 150 puntos básicos este año.
Waller, quien figura entre los principales candidatos de Trump para reemplazar a Powell cuando expire su mandato como presidente en mayo, ha planteado reiteradamente su preocupación por la fragilidad del mercado laboral, aunque más recientemente señaló que la Fed no necesita apurarse en bajar nuevamente las tasas.
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