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Para muchos de la generación Z y la nueva ola Alfa, las tardes no eran de parques ni juegos de calle, sino de consolas y computadores. Winning Eleven, PES, FIFA: para los más futboleros. Counter Strike, Call of Duty o League of Legends: para quienes preferían la estrategia o la acción frenética. En casa, con familiares o amigos. En línea, con conocidos lejanos.
Lo que comenzó como una forma de entretenimiento casual ha ido escalando, año tras año, hasta convertirse en un fenómeno global. En países como Corea del Sur, Alemania, Estados Unidos o China, los videojuegos competitivos ya no son solo un pasatiempo: son un deporte profesional, con audiencias de millones, contratos, ligas, marcas y títulos mundiales.
Colombia, con pasos lentos pero firmes, está empezando a entrar en ese mapa. Y lo ha hecho con un golpe sobre la mesa: convertir a los eSports en una disciplina deportiva reconocida por ley.
El pasado 30 de julio, el presidente Gustavo Petro sancionó la Ley 2507, que convierte oficialmente a los deportes electrónicos en una disciplina deportiva dentro del Sistema Nacional del Deporte. Impulsada por la congresista Erika Sánchez y respaldada por el Ministerio del Deporte y el Ministerio TIC, la ley representa un hito sin precedentes para el ecosistema gamer colombiano.
La normativa establece un marco legal que pone a los eSports al nivel de cualquier otra disciplina del deporte nacional: les reconoce el derecho a crear ligas, federaciones, clubes, a contar con entrenadores y equipos técnicos, y a acceder a incentivos económicos, respaldo institucional y acompañamiento multidisciplinario.
Además, la ley plantea una serie de medidas para garantizar igualdad de condiciones en la competencia, prohibiendo mecánicas tipo “pay to win” (que premian al que paga más dentro del juego) y promoviendo el acceso equitativo a estos espacios.
También se contemplan centros comunitarios de práctica, inversión en infraestructura tecnológica, articulación con los sistemas de salud y educación, y colaboración entre los ministerios de Deporte, Cultura, Educación y TIC para el desarrollo de videojuegos, investigación académica y regulación de los torneos profesionales.
Para el presidente del Comité Olímpico Colombiano, Ciro Solano Hurtado, este avance ubica al país en una posición de liderazgo regional: “Colombia se convierte en pionera en Latinoamérica. Vamos a consolidar una federación fuerte, con respaldo del Estado y del sistema deportivo. Esta es una herramienta legal fundamental para el futuro del deporte”.
El tesorero del COC, Jorge Franco Pineda, recordó que la lucha por el reconocimiento de los eSports como disciplina legítima no es nueva. “Hoy se reconoce su valor formativo, competitivo y educativo. Y el Comité ha trabajado tres años para que esto no sea solo teoría: ya tenemos estructura técnica, psicólogos, fisioterapeutas, entrenadores, como cualquier delegación olímpica”.
Franco también destacó que esta integración tiene como meta clara llegar a los Juegos Olímpicos de eSports, programados para celebrarse en Arabia Saudita en 2027.
Colombia ya ha dado pasos importantes fuera de sus fronteras. En los Juegos Panamericanos Santiago 2023, el país participó en el PEC23 – Campeonato Panamericano de eSports, organizado por Panam Sports y la Global Esports Federation. Fue la primera vez que los deportes electrónicos fueron incluidos como disciplina de exhibición en el evento multideportivo más importante del continente.
Una delegación de 12 jugadores colombianos compitió en torneos de eFootball 2023 y Dota 2, tanto en categorías abiertas como femeninas. El evento, celebrado en el Parque Deportivo del Estadio Nacional de Chile, permitió a los atletas electrónicos convivir y competir al lado de deportistas convencionales.
“El PEC23 acerca a los jóvenes al deporte desde un lugar que les apasiona”, dijo Neven Ilic, presidente de Panam Sports. “Esto es más que videojuegos. Es preparación, disciplina, estrategia, salud mental. Es deporte del siglo XXI”.
Dimayor y Fortaleza se sumaron
La sanción de la ley tuvo efectos inmediatos en el deporte nacional. Carlos Mario Zuluaga, presidente de la Dimayor, confirmó el interés de la organización en abrir una liga virtual de fútbol colombiano. “Los e-Games marcan la tendencia mundial. Nosotros tenemos que estar presentes. Queremos hacer lo necesario para tener nuestra propia liga virtual, con todos los elementos competitivos del fútbol profesional”.
El club Fortaleza CEIF, reconocido por sus apuestas innovadoras y su enfoque juvenil, también oficializó su entrada al mundo gamer. Su director de comunicaciones, Santiago Montejo, lo resumió así: “Nosotros vamos donde están los jóvenes. Esta vez no solo estamos: participamos, impulsamos y representamos. El chispazo que están generando los deportes electrónicos es potente y tenemos que estar para aprovecharlo”.
Julián Muñoz: del barrio San Isidro a las arenas de Arabia
Uno de los rostros de esta nueva etapa es Julián Muñoz, barranquillero, ingeniero civil y actual número 2 en el ranking nacional de EA FC. Es el primer jugador profesional fichado por Fortaleza CEIF y uno de los primeros ciberatletas respaldados por un club tradicional y por el Comité Olímpico Colombiano. “Yo jugaba en canchas de arena y piedra en Barranquilla. Hoy estoy en una arena de alta tecnología en Arabia Saudita, representando a mi país. Es una locura”, dice Julián, todavía con algo de incredulidad y pero sin ocultar una gran sonrisa de alegría.
Desde los 14 años compitió en torneos locales, aunque no fue fácil al principio.“Me temblaban las manos. Llegaba a las finales y perdía”. El sueño de ser futbolista lo llevó a probar suerte en varios equipos, pero una lesión de ligamento truncó ese camino. Se enfocó en su carrera académica y, tras graduarse, apostó todo a los eSports. “Me di dos meses para intentarlo. Si no funcionaba, volvía al trabajo. Pero ha funcionado”.

Tras ser fichado por Fortaleza, viajó a Riad, Arabia Saudita, para participar en el clasificatorio mundial rumbo al eSports World Cup 2027. El torneo, con más de 500 competidores, se jugó en el imponente Boulevard City, donde 16 jugadores por grupo buscaban un cupo a la fase final.
“La producción, la organización, la seguridad… todo es de otro nivel. Aquí se toman esto en serio”, dice. Pero reconoce que jugar presencial sigue siendo un reto. “No es lo mismo que estar solo en casa. La presión, la audiencia, la velocidad del juego… todo cambia. Pero aprendí a manejarlo. Antes me temblaban las manos; ahora me preguntan cómo estoy tan tranquilo”.
Julián está actualmente entre los tres mejores de Latinoamérica Norte y ocupa la posición 153 del ranking global. Su historia representa una nueva generación que convirtió el juego en carrera. Aunque no logró clasificar, logró el roce de primer nivel y se midió con los mejores del mundo.
La Ley 2507 no resuelve todos los desafíos. Todavía falta infraestructura, formación, inversión y difusión. Pero es un comienzo, uno potente, como afirma Montejo de Fortaleza. Por primera vez, los eSports en Colombia tienen base jurídica, institucionalidad y ruta. Ya no se trata solo de gamers en sus cuartos: se trata de atletas digitales con respaldo oficial. Colombia ya no juega solo desde la pasión de un nicho. Hoy compite, proyecta y crece.
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