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Con el título para la delegación de Antioquia en el sector convencional y de Bogotá en el paralímpico, terminan hoy los primeros Juegos Nacionales Juveniles, una estrategia del Ministerio del Deporte para fortalecer la reserva deportiva del país y garantizar que buena parte de los jóvenes atletas lleguen al alto rendimiento.
El 60 % de los deportistas que participaron en las justas convencionales son menores de edad, mientras que en las paralímpicas son el 43 %, porque en algunas de las 46 disciplinas las federaciones determinaron disputar competencias en categorías sub-23, sub-21, sub-20 y sub-19.
Durante dos semanas se reunieron en 39 escenarios 5.625 deportistas: 3.176 hombres y 2.449 mujeres. Las sedes principales de los Juegos del Eje Cafetero 2024 fueron Pereira, Armenia y Manizales, pero también hubo campeonatos en Cali, Buenaventura, Calima el Darién, Chinchiná, Bogotá y Nilo.
“Estos Juegos fueron una gran idea de Mindeporte, porque sirven para darle continuidad al proceso y cubren un vacío que teníamos entre los Intercolegiados y los eventos de categoría mayores. Como apenas a comienzo de año se anunciaron, tocó correr, en algunas cosas improvisar y trabajar sin presupuesto, pero se sacaron adelante y nos sirvieron para ver en cuáles deportes hay recambio y en cuáles hay que corregir cosas”, explica Ana Milena Orozco, gerente de Indervalle, quien se mostró inconforme con el juzgamiento en algunas disciplinas, pero también orgullosa porque su departamento consolidó el Plan Estratégico de Reserva Deportiva, complemento del programa Valle Oro Puro, vigente desde hace varios años.
En la tabla de medallería, Antioquia logró el primer lugar, con casi 550 atletas y una inversión cercana a los $6.000 millones. “Sabíamos que vendríamos de atrás hacia adelante, por la programación que había. Aunque en estas edades es más difícil hacer pronósticos, más o menos hemos cumplido con lo esperado. Estas justas tienen un gran valor, pero su verdadero beneficio lo veremos en el futuro. Tal vez deberían hacerse en el segundo año de los gobiernos regionales y no en el primero, porque con los cambios de administración todo se complica, sobre todo el presupuesto”, explica Luis Fernando Begué, gerente de Indeportes Antioquia.
En los Juegos Nacionales Juveniles se evidenció de nuevo la enorme distancia que hay entre las tres potencias deportivas y el resto de los 32 departamentos. El coordinador deportivo del evento, Luis Carlos Buitrago, atribuye eso a que “lógicamente Antioquia, Valle y Bogotá tienen mayores recursos, son regiones con mejor producto interno bruto y una base más grande de deportistas e infraestructura. No sería descabellado a futuro juntar algunos departamentos para que compitan como región y se fortalezcan, como el Eje Cafetero, por ejemplo. Esa podría ser una estrategia para nivelarlos”.
Coinciden los tres funcionarios en que fue un acierto organizar los Juegos Juveniles en la sede de los Nacionales de mayores del año pasado, porque no solo se aprovecharon los escenarios, sino la experiencia de las personas que estuvieron involucradas en esas justas.
El Gobierno nacional destino cerca de $100.000 millones, que se ejecutan en convenios con el Comité Olímpico Colombiano y el Comité Paralímpico Colombiano para cubrir los servicios de alojamiento, alimentación y transporte interno de todas las delegaciones, además de los gastos del comité organizador.
En el aspecto deportivo, varias disciplinas se destacaron por su alto nivel: atletismo, levantamiento de pesas, gimnasia y paratletismo. Otros, evidenciaron falencias y necesidad de masificación, como BMX freestyle y escalada.
Los Juegos del Eje Cafetero 2024, inversión para el futuro
“El verdadero reto será hacer un diagnóstico preciso de esta reserva y trabajar de acuerdo con la realidad mundial, para no crear expectativas que no son y desaprovechar recursos. Es decir, saber qué deportistas están en edades aptas para competir internacionalmente y a quiénes se les puede esperar, porque cada disciplina tiene sus tiempos”, advierte Luis Carlos Buitrago,
La gran figura de las justas fue la nadadora antioqueña Tiffany Murillo, de 17 años, ganadora de nueve medallas de oro y una de plata. Su coterránea María Alejandra Santana, también nadadora, se colgó ocho oros, dos platas y un bronce. En la delegación de Bogotá se destacó en la piscina Alice Sophia Belotti, con cuatro oros y tres platas.
Los deportistas del Valle brillaron en otras disciplinas. La atleta Paula Andrea Loboa logró cuatro títulos, mientras que la gimnasta Mariadelmar Quiroga conquistó ocho preseas, tres de ellas doradas. Héctor Julián Morales, en canotaje, fue el mejor deportista de Santander, cuarto en la tabla, por delante de Boyacá, Atlántico y Cundinamarca.
En el sector paralímpico, dominado por Bogotá, las grandes figuras fueron los nadadores Sara Vargas y Jhon Alexánder Reyes, cada uno con cuatro oros.
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