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En pleno centro de la ciudad de Pasto se encuentra la sede 3 del INEM, conocida por muchos años como Institución Educativa Municipal Joaquín María Pérez. La casona donde funciona esta sede educativa fue declarada en 2003 como patrimonio Municipal. No obstante lo anterior y de albergar a mas de 600 niños en la jornada diurna y a cerca de setecientos estudiantes en la jornada de la noche, además de ser sede de la Universidad de Bucaramanga, se encuentra en ruinas y a punto de colapsar. Baches, grietas, agujeros, humedad, muros, pasamanos y paredes a punto de caer son la nota característica de esta vieja casona poniendo en inminente riesgo a toda la población infantil, profesores y visitantes en general.
El solo hecho de caminar es un riesgo para los cientos de niños y niñas que ocupan el espacio educativo pues sus pisos son de madera que debido al paso del tiempo dan claras muestras de deterioro y abandono. Son muchos los niños que han sufrido accidentes y muchos más los lesionados por cuanto las patas de sus pupitres al meterse en un agujero del piso caen arrastrando su infantil humanidad. Fui víctima de esta situación pues en un abrir y cerrar de ojos caí en uno de estos terribles baches que se encuentran por todos los salones, pasillos y corredores de eta institución educativa.
Luz Stella Gálvez, docente de informática de la institución, expresa su preocupación por el estado de la infraestructura, concretamente por el estado del piso y el techo del aula de informática pues: “del techo nos cae constantemente un polvillo que afecta la salud de los estudiantes. Su piel y sus pulmones se ven constantemente afectados”, pero aunado a lo anterior la problemática se agrava por cuanto el piso se “está hundiendo” sin que se conozca la causa que origina este grave inconveniente. Manifiesta la docente que “cada día es más notorio el hundimiento del piso y ya son bastantes los niños y niñas que se ven afectados pues hay instalaciones eléctricas que en algún momento pueden generar inconvenientes entre ellos”.
Marisol Pantoja de Toro, edil de la comuna uno manifiesta su profunda preocupación por cuanto desde al 2009 han solicitado la presencia de la administración municipal sin que hasta el momento se tenga respuesta alguna: “la infraestructura no es apropiada para la seguridad de los niños, hicimos gestión con presupuesto participativo municipal, nos aprobaron cuarenta millones de pesos pero todo ha quedado en simples papeles… ni el alcalde municipal, mucho menos el secretario de educación nos han brindado una solución a este problema que tarde o temprano va a generar en una tragedia donde los afectados serán nuestros niños y niñas…”. Expresa que la actual situación de la planta física es un claro peligro para los niños, docentes, directivos y padres de familia que frecuentan la institución. “Si algo llegara a suceder la culpa directa la tendrían el señor alcalde y el secretario de educación municipal, pues en reiteradas oportunidades les hemos expresado nuestra preocupación sin encontrar eco alguno en sus acciones como gobernantes…”.
Los seiscientos niños y niñas que conforman la sede 3 del INEM de Pasto, a falta de un restaurante escolar deben comer en el suelo lo que ha generado que en algunas oportunidades se generen problemas en su salud. El niño Chester Mayorga Montoya, estudiante del grado cuarto de primaria, solicita ayuda para la adecuación y construcción de un restaurante escolar: “cómo quisiéramos tener unas mesa y unas sillas que nos sirvan de restaurante. La verdad es que es muy incomodo comer en el patio escolar, sentados en el suelo y muchas veces llueve y nos mojamos y nuestros alimentos se pierden…”.
Para este niño no es justo “que nos toque comer en el suelo, con toda la incomodidad y al sol y la lluvia. El alcalde debe visitarnos y mirar como estamos de mal. Nos hace falta un restaurante y una emisora escolar. Ni siquiera tenemos juegos, nos toca jugar en el patio con todos los huecos y peligros que hay. Mis compañeros se caen y lastiman, uno de ellos se cayó y se fracturó una pierna. Nosotros somos niños y queremos jugar…”
La especialista María del Pilar Ibarra Zambrano, Coordinadora INEM sede 3, expresa que “las condiciones físicas impiden un óptimo trabajo con nuestros niños pues los peligros son notorios y constantes. Esta casa fue declarada patrimonio cultural del municipio de Pasto y en consecuencia requiere del aporte de las autoridades para su mantenimiento adecuado. Existe un riesgo en muchos aspectos y la idea es lograr las miradas hacia nuestra institución que nos permitan mejorar las condiciones. Aquí se educan niños de preescolar y primaria.
En la noche prestamos el servicio educativo para seiscientos adolescentes y a la Universidad de Bucaramanga en los círculos propedéuticos…”. Solicita una evaluación arquitectónica para conocer exactamente como está la infraestructura y los riesgos que se corre en ella. Igualmente expresa su deseo de contar con espacios adecuados para sus niños y la participación decidida de la administración municipal para reestructurar completamente esta sede educativa.
Por PABLO EMILIO OBANDO ACOSTA, colaborador de Soyperiodista.com