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Las páginas de la prensa durante el 2014 han registrado una serie de ataques cibernéticos sin precedentes: el robo de información de clientes de la cadena Target y Home Depot, el hurto de fotos íntimas de celebridades, el más reciente asalto a los correos de ejecutivos de Sony Pictures y el ciberataque a JP Morgan, con el que 76 millones de cuentas resultaron afectadas -por lo que se considera el mayor hackeo a una entidad financiera de la historia-.
Luego de ver la tendencia anual de la ciberdelincuencia en el mundo, podría no sorprender que este año esté dejando ese balance. En 2012, hubo un aumento del 42% en los ataques con un objetivo definido a nivel mundial, en comparación con el 2011. El año pasado, según el último reporte de la firma de seguridad Symantec, las infracciones se incrementaron en un 62%, con un total de 552 millones de identidades vulneradas.
El grueso de los ataques, si bien es difícil establecer cifras por los casos que no se denuncian, está en el usuario de internet del común: la persona que usó su tarjeta de crédito para comprar en línea en un café internet o el empleado que en su oficina dejó pegado al computador un papelito con su contraseña para no olvidarla –que además usa la misma clave para todas sus cuentas-. “Los casos en los que logran vulnerar la seguridad de las grandes empresas, como Sony o Apple, son los más extraños”, asegura Leonardo Saavedra, subgerente de Colombia Hosting.
Las personas capaces de hacer esos ataques, dice Saavedra, son muy pocas y de hecho se sabe que gran parte de ellas están contratadas por las corporaciones para ahorrarse amenazas. Los “pequeños” usuarios son entonces el blanco fácil y más frecuente. “Hay mucha gente que tiene muy malos hábitos de seguridad, hay quienes todavía utilizan de clave ‘12345’”, dice Saavedra. “Hay un componente de educación de los usuarios para que los ciberataques aumenten en los últimos años”.
Sumada a la falta de precaución, la insuficiente conciencia o aceptación parece ser un motivo. De acuerdo con una encuesta hecha por B2B Internacional y Kaspersky Lab, el 13% de los usuarios no cree que los ataques cibernéticos sean reales y que por el contrario son una exageración de las empresas de seguridad. El número sorprendería si se tiene en cuenta, según dice el vocero de Colombia Hosting, que “no existe un sistema 100% seguro. Todos tienen como mínimo una clave, con eso basta para que haya un riesgo. Si la clave la tiene una persona, el riesgo aumenta”.
Las modalidades más frecuentes
La cibercriminalidad tiene distintas formas de actuar. El tipo de ataque del que han sido víctimas personas famosas, a quienes han robado información personal, puede ser diferente al que se usa para captar datos de una tarjeta de crédito. Leonardo Saavedra de Colombia Hosting menciona tres principales.
1. Phishing: clonar o duplicar páginas de autenticación, como la de Facebook o de entidades bancarias. El usuario da su clave en el sitio que no es y la información queda registrada para el atacante. Se puede evitar fijándose en la barra del navegador cada vez que se ingresa a una página: asegúrese de que la dirección es a la que usted ingresó. Digite directamente sobre la barra esa dirección, es decir, evite entrar por enlaces externos.
2. Key Logger: un software o dispositivo que se conecta al equipo y registra todos los movimientos del usuario mientras usa un computador. Generalmente están en sitios públicos (café internet, hoteles), pero dado que muchos establecimientos ya no permiten instalarles nada a los computadores, se conecta el dispositivo a la CPU y se captura todo lo que se escribe mientras se usa el equipo.
3. Redes abiertas: una red que se muestra como pública y sin costo. El usuario, en busca de conexión inalámbrica, ingresa sin saber que es una red manipulada por delincuentes. En este tipo de modalidad cayó la actriz Jennifer Lawrence.
Finalmente, de acuerdo con Colombia Hosting, en el tipo de ataques a grandes corporaciones lo más frecuente es que haya colaboradores internos o exfuncionarios. De nuevo, el que una sola persona tenga la clave de un sistema representa de por sí un riesgo.
En el país, de acuerdo con un estudio de Fedesarrollo y la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, el cibercrimen aumentó en 42 % durante el 2013, con respecto al 2012; el 64 % de los colombianos usuarios de internet han sido víctimas de estos ataques y las pérdidas por este tipo de delincuencia ascienden a US$500 millones.