Publicidad

Colombia, un hotel de paso para 549 especies

Este miércoles lanzan Plan Nacional de Especies Migratorias.

13 de octubre de 2009 – 05:37 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

A las ballenas jorobadas les gusta el turismo de salud. Vienen a Colombia para dar a luz a sus crías. Los delfines, en cambio, parecen agentes viajeros con doble o triple nacionalidad. Pasan de un país a otro siguiendo el ritmo de las aguas bajas y altas. El turismo gastronómico es la especialidad de las 175 especies de murciélagos: buscan los mejores platillos de insectos. Y de 64 especies de peces marinos podría decirse que prefieren el turismo sexual. Nadan hasta las tibias aguas del Caribe para conseguir pareja.

Según el primer Plan Nacional de las Especies Migratorias, elaborado por el Ministerio de Ambiente junto con la organización ambiental WWF-Colombia, son 549 las especies que encuentran en el país el lugar ideal para pasar una temporada de sus ciclos vitales.

Mamíferos marinos, mamíferos dulceacuícolas, murciélagos, aves, tortugas marinas, peces marinos, peces de agua dulce e insectos conforman los ocho grupos biológicos que viajan de un lado a otro en el país. Unos buscan aparearse, otras un refugio temporal, algunos escapar de sus depredadores o sencillamente ir tras alimentos más abundantes.

“Una de las mayores fortalezas del diagnóstico y formulación del Plan es contribuir a una definición del fenómeno de la migración orientada hacia un reconocimiento de todas las especies que se desplazan de un lugar a otro, ya sea a escala local, latitudinal, entre otras”, afirmó Luis Germán Naranjo, director de Conservación para WWF Colombia.

Al conocer las rutas, los sitios de concentración, así como los patrones migratorios de las distintas especies, los investigadores pueden trazar estrategias para ayudar a su conservación.

Las amenazas son diversas: caza, captura incidental y deterioro de los hábitats. Incluso las pruebas sísmicas para la búsqueda de hidrocarburos afectan especies muy sensibles en sus sistemas auditivos como las ballenas.

“Los cambios de ecosistemas y pérdidas de biodiversidad se han acelerado. Los ritmos de extinción de especies son al menos 100 veces más elevados que los que existían antes de la aparición de seres humanos y se espera que sigan en aumento”, afirmó Georgina Mace, vicepresidenta de Diversitas.

Uno de los casos mejor estudiados sobre especies migratorias amenazadas es el del bocachico. Debido a la sobreexplotación, este pez pasó de ser una de las principales fuentes de alimentación de diversas comunidades a figurar en la lista de especies al borde de la extinción. De las 38.000 toneladas de bocachico que se pescaban en 1978 en las cuencas del Magdalena, Sinú y Atrato, se pasó a tan sólo 6.000 en 2002.

Por casos como este, los investigadores que elaboraron el Plan insisten en la importancia de involucrar a los distintos sectores económicos y trabajar en conjunto para lograr un desarrollo sostenible.

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido