Publicidad

Cuando la ‘ch’ se hace leyenda

El popular Chespirito trae al país un montaje que estuvo en temporada en México más de siete años consecutivos.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Eloy Madrazo es un primo hermano de Aquiles Esquivel Madrazo, el famosísimo Chómpiras. Los dos, a su vez, fueron creados, interpretados y popularizados por Roberto Gómez Bolaños o Chespirito, como se le conoce en el ámbito del humor.

Este mexicano, de 80 años cumplidos, no deja de sorprender a su público y con creaciones como El Chavo, El Chapulín Colorado, Chaparrón Bonaparte, El Doctor Chapatín y muchos más, irrumpió en los hogares de América Latina. Próximamente y con más de siete años en cartelera, el genio del humor sencillo presenta en Colombia la obra 11 y 12, en la que personifica a Eloy Esquivel y en la que comparte escenario con su esposa Florinda Meza.

En los 80 usted ya había tenido experiencia en el mundo del teatro con ‘Silencio, recámara, acción’, un musical llamado ‘Títere’ y el espectáculo ‘Milagro y magia’. ¿Cómo recuerda esos montajes?

Yo recuerdo todas esas obras con mucho cariño, porque el teatro es el punto culminante de la actuación. Lo que uno hace sobre las tablas no se publica mucho, pero ahora con 11 y 12 hemos roto todos los récords. La temporada de estreno fue en el 92 y duró hasta el 99, y eso fue maravilloso. Con todos mis montajes he tenido la suerte de contar con el favor del público y eso es esencial.

En el teatro le ha pasado lo contrario que en el cine, arte del que usted se aburrió porque nunca le daban buenas salas para exhibir sus películas, ¿cierto?

Y eso sigue siendo así. Aunque la calidad del cine mexicano ha mejorado mucho, el tiempo de exhibición siempre es muy corto. Con el teatro pasa algo diferente y es que le otorga a uno la oportunidad de confrontar al público y eso es un orgullo muy grande para mí.

Usted siempre ha dicho que sus programas nunca fueron pensados para los niños. Pero esta obra tiene un tono un poco picante. ¿Cómo lo encontró?

Yo, como siempre, intento no hacerle daño al público, de cualquier edad. Yo trato de no incursionar en burlas sexuales, ni todo lo que se pueda considerar como agresivo, y creo que lo he conseguido.

Pero un empresario le dijo que esa obra no era apta para público menor a los 11 y 12 años.

Me lo han dicho dos o tres empresarios y con el tiempo se han arrepentido, porque en primer lugar, la niñez actual es muy distinta a la que viví yo. Yo me sorprendo cuando veo que un niño comprende lo que todos los demás debimos entender en nuestra época. En la obra hay cosas que se podrían calificar como picantes, pero los niños se ríen.

¿Con el paso de las funciones el sentimiento por la actuación cambia?

El sentimiento es mayor ahora. Con la experiencia tengo una conciencia mayor y me agrada la reacción de la gente frente a la obra de teatro y eso es maravilloso. Arriba en el escenario, ahora me siento mejor. Yo he actuado toda mi vida, bueno… en realidad empecé un poco tarde.

A los 41, confesó usted en alguna oportunidad.

Sí… aunque un poco antes, porque a los 30 ya hacía papeles muy pequeños. Esa es una edad en la que el 95 por ciento de la gente no persiste, pero yo tuve la suerte de seguir.

¿A quiénes siente usted que les debe algo a la hora de pensar en su creación teatral? ¿El nombre de Luis Sandrini le dice algo?

Publicidad

Claro… el cómico argentino Luis Sandrini sigue significando mucho para mi carrera. Él es uno de los ejemplos mayores del humorismo actuado, porque es muy difícil encontrar a alguien con una capacidad mayor para representar cualquier situación humorística, y me sigue fascinando verlo. Es uno de mis ejemplos a seguir y como él hay muchos que me siguen enseñando.

¿Es verdad que usted reveló una placa conmemorativa de las 100 funciones de ‘11 y 12’ cuando ni siquiera se había estrenado?

Publicidad

Yo invité al entonces presidente de la Sociedad de Escritores, José María Fernández, y a su esposa, y ellos me dijeron: “Pero cómo nos invitas a las cien representaciones de una obra que no se ha estrenado”, y yo les dije: “Se va a estrenar muy pronto y les aseguro que durará mucho”. Así que cuando le tocó a él revelar la placa, ya teníamos agotadas localidades desde hacía varios meses.

¿Y cómo fueron las primeras presentaciones de ‘11 y 12’?

Publicidad

El comienzo fue muy difícil, porque la gente pensaba que era una obra al estilo del Chespirito que siempre habían visto en la televisión. Después se regó la bola de que era una buena obra y nos fue muy bien.

Una pregunta al margen de ‘11 y 12’: ¿Cómo decidió que en ‘El Diario del Chavo del Ocho’ su protagonista podía usar términos que jamás empleó en televisión, como ‘partir la madre’ o ‘pendejo’?

Publicidad

Lo hice con toda conciencia. Son dos campos totalmente diferentes. La televisión es masiva y uno entra a la casa de las personas casi sin pedir permiso y ahí tenía yo que controlar el lenguaje. En cambio, en un libro uno puede darse el lujo de escribir así y lo leerá alguien más antes y le dirá a su hijo que está bien o mal.

Funciones en Bogotá: Miércoles 27, jueves 28 y viernes 29 a 8:30 p.m.. Sábado 30 de mayo a las 6:00 y a las 9:00 p.m. Downtown Majestic, Calle 23 Nº 6-19. Informes en el teléfono 593 6300 y en www.tuboleta.com.

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido