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Hace mes y medio, cuando México apenas comenzaba a reaccionar ante la epidemia de influenza, causada por el virus AH1N1, en algunas farmacias colombianas ya escaseaban los tapabocas, el Ministerio de la Protección Social declaraba “desastre nacional” e incluso se negó la posibilidad para que los equipos de fútbol mexicanos jugaran sus partidos de la Copa Libertadores en Bogotá. Aunque exageradas, las medidas revelaban que el país no quería descuidos a la hora de enfrentar la nueva gripe.
Sin embargo, la historia detrás de la muerte de Francy Arias, de 24 años, primera víctima oficial del virus en Colombia, ha despertado sospechas sobre la efectividad de los protocolos de salud, la red de vigilancia epidemiológica que debe detectar los casos y la atención médica que están recibiendo las víctimas en Colombia.
Las declaraciones de los familiares de Arias revelaron que la paciente consultó a un médico de la EPS Cruz Blanca el 1° de junio y fue devuelta a su casa con un tratamiento para la gripe convencional; esta versión está siendo investigada por la Secretaría de Salud. Tres días más tarde era ingresada al Hospital de Meissen, con un cuadro de neumonía atípica, donde fallecería horas más tarde sin un diagnóstico preciso.
El caso de esta madre de dos hijos no es muy diferente de los que se presentaron en México durante la primera etapa de expansión de la epidemia: decenas de pacientes, especialmente jóvenes, acudían al médico con un cuadro severo de gripe, pero eran devueltos a sus casas. Días más tarde regresaban a los hospitales para morir en cuestión de unas pocas horas con cuadros de “neumonía atípica”. La diferencia entre esos primeros fallecimientos en México y el caso de Francy Arias es que entonces se tenía muy poca información del virus y hoy es una enfermedad conocida en el mundo entero.
Si bien es cierto que en una pandemia de influenza, como sucede cada año con la gripe estacional, es inevitable un porcentaje de víctimas, en este caso la persona murió sin recibir un diagnóstico ni un tratamiento con los antivirales que se saben efectivos para combatir la infección.
El secretario de Salud de Bogotá, Héctor Zambrano, dijo que una de las razones para no detectar que esta persona podía tener el virus es porque “se entendía que un caso sospechoso para entrega del medicamento era aquel paciente que estuviera viajando o en contacto con una persona infectada fuera del país”.
Juan Manuel Lozano, director del Centro de Epidemiología Clínica de la Universidad Javeriana, considera que es posible una falla en el sistema de vigilancia y que se necesitan algunos ajustes. Advierte que “todo depende del grado de sospecha de los profesionales que ven a los pacientes. Puede que la estrategia esté bien formulada en el papel, pero algunos profesionales no saben cómo implementarla”.
Ahora que el virus AH1N1 ha comenzado a pasar de colombiano a colombiano se sabrá si realmente nuestro sistema de salud está preparado para enfrentar una epidemia de influenza.
Para mantener la calma
De acuerdo con las autoridades sanitarias, es prudente mantener la calma. No todas las personas van a contagiarse con el virus AH1N1. Asimismo, los que sí contraigan el virus no se van a enfermar necesariamente y aquellos que sí se enfermen obligatoriamente no van a morir. La OMS estima que sólo entre el 3 y el 5% de los afectados desarrollarán problemas respiratorios serios. Según un grupo de investigadores europeos, la tasa de mortalidad de la gripe tipo A es de menos del 1%.
Se recomienda ir a un médico si usted presenta los siguientes síntomas: fiebre más alta de 38,5 grados centígrados, vómito, malestar general y dificultades respiratorias. Si los síntomas persisten después de su primera visita al médico, vuelva lo más pronto posible.
De igual manera, el Ministerio de Protección Social ha enfatizado en las medidas de bioseguridad para evitar una mayor propagación del virus. Éstas son: lavarse las manos frecuentemente, usar tapaboca si se encuentra enfermo, estornudar en la parte interna del codo y no en las manos, y evitar estar en concentraciones masivas de gente si usted está enfermo.
Cambio de protocolo
La primera muerte confirmada en Colombia relacionada con el virus AH1N1 alertó a las autoridades de salud sobre la necesidad de cambiar el protocolo que se había establecido para atender a las personas con síntomas sospechosos de haber contraído la enfermedad.
Héctor Zambrano, secretario de Salud de Bogotá, explicó que en los hospitales, clínicas y centros de salud se consideraba como caso sospechoso el de las personas con cuadros gripales que hubieran estado en el exterior o en contacto con personas provenientes de países como México o Estados Unidos. Sin embargo, Francy Milena Arias, la joven de 24 años que falleció el jueves pasado, no cumplía con estas características. No había salido del país ni tampoco estuvo en contacto con personas infectadas.
Por eso, Zambrano anunció este miércoles que de ahora en adelante se deberá prestar una especial atención a quienes presenten un cuadro gripal, tengan fiebre constante de más de 38,5°, dolor de cabeza, vómito, diarrea o malestar general. Para garantizar el cumplimiento de este nuevo protocolo, la Secretaría y el Ministerio de Protección notificaron a la red hospitalaria con el fin de que las instituciones públicas y privadas le den la debida importancia a este tipo de consultas.
Por su parte, el ministro de Protección Social, Diego Palacio, hizo un llamado a la calma y explicó que aunque se deben tomar las precauciones necesarias para combatir la propagación de esta enfermedad, la situación se debe manejar con mesura. “Hemos dispuesto un plan para reforzar las estrategias frente a este virus. Debemos seguir con las medidas de prevención en las casas y los colegios con toda la tranquilidad, pero de una manera muy atenta”.
Entre tanto, la Organización Mundial de la Salud anunció que está en conversaciones permanentes con los ministros de salud de los países más afectados, como Estados Unidos, México y Australia, para reforzar los mecanismos de prevención y evaluar la posibilidad de declarar una pandemia.