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Juan Camilo Salazar, viceministro de Agricultura, habló con El Espectador sobre la lluvia de críticas al programa Agro Ingreso Seguro (AIS) por cuenta de las denuncias sobre presuntos favorecimientos a influyentes familias en la Costa Atlántica.
¿Para qué se creó este programa?
En abril de 2007 se aprobó la ley que buscaba garantizarle al Ministerio que todos los años le apropiaran unos recursos, pues cuando el sector afronta tratados de libre comercio y nuevas competencias tiene que prepararse. Los recursos de AIS se destinan para mejorar la productividad y competitividad del sector. Hay que aclarar que AIS no es sólo la convocatoria de riego, sino que hay más instrumentos como los de asistencia técnica, ciencia y tecnología, certificados forestales, subsidios a las tasas de interés de créditos agropecuarios y fortalecimiento sanitario.
¿Es cierto que el ponente del proyecto de ley fue el senador Alirio Villamizar?
No. El proyecto de ley lo diseñó el Ministerio y los ponentes fueron en el Senado Manuel Guillermo Mora y en la Cámara Luis Enrique Dussán.
¿Quién se encarga de entregar los subsidios?
El Ministerio no toca un papel, no evalúa ni un proyecto. El que se encarga es el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) que hace una verificación de los requisitos formales de los proyectos. De allí continúa una evaluación técnica con ingenieros, financieros, agrónomos, hidrólogos y con base en unas condiciones técnicas mínimas superan una fase, después llegan unos criterios de calificación que le dan un puntaje a cada proyecto. Hay que dejar claro que el Ministerio no hace la entrega directa del subsidio, no califica ni un solo proyecto ni lo ejecuta.
¿Cómo se han repartido los subsidios durante los tres años de existencia del programa?
AIS ha beneficiado a más de 316 mil familias, de las cuales el 85% son pequeños productores, 13% medianos y 2% grandes.
Para el caso del programa de riego, ¿las condiciones no favorecen más a los grandes productores?
No, pero si se quiere deslegitimar el trabajo que se ha hecho, pues lo enfoca de esa manera. La realidad es que la mayor concentración de subsidios ha estado en distritos de riego, que favorecen a pequeños cultivadores, y más del 80% de los que se han beneficiado son pequeños productores.
Y en el caso particular de la familia Vives, ¿qué ha pasado?
Acá todo se ha ido adjudicando de acuerdo con unos términos de referencia y esas son las normas bajo las cuales se ejecutan los recursos. Acá no ha habido flexibilidad hacia ninguna persona y este no es un punto secundario.
¿No cree que se debe modificar algo para evitar la concentración de los subsidios en ciertas familias?
Todos los años hacemos una evaluación de los resultados del AIS y ajustamos algunos aspectos, para nosotros es importante que se premie la eficacia de los distritos de riego, tendríamos que mirar en este caso que una misma persona natural o jurídica no acumule más de un subsidio.