Publicidad

Empresarios de la nueva gripe

Los que ganan y los que pierden con la emergencia mundial desatada por cuenta del virus AH1N1.

14 de septiembre de 2009 – 06:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El miedo de contraer el virus de la influenza AH1N1 se ha expandido en cada esquina del globo terráqueo, mostrando en muy poco tiempo la magnitud de sus consecuencias no sólo para la salud, sino para la economía mundial: la misma noche que México encendió las alarmas por el contagio masivo de esta enfermedad, en la Bolsa de Hong Kong aumentaba el valor de los títulos de la United Laboratories, una sociedad china especializada en fármacos, mientras que el resto del mercado colapsaba.

Paralelamente, en la Casa Blanca el presidente Barack Obama pidió al Congreso, con llamado de urgencia, la aprobación de US$1.500 millones para comprar un stock de antivirales que le permitiera al país sortear la emergencia sanitaria desatada por cuenta de la nueva gripe. Posteriormente comenzaron los cálculos del gobierno estadounidense sobre los costos de esta epidemia, que podría provocar 1,4 millones de muertes, con una pérdida de US$330 mil millones, equivalentes al 0,8% del PIB mundial. Aún más pesimista, el grupo financiero Credit Suisse pronosticó que podría costarle al mundo el 4% del PIB, así como sucedió con la fiebre española que se expandió en Europa entre 1919 y 1920.

Mientras se difundían las predicciones negativas sobre la propagación del virus, algunas empresas obtenían los primeros beneficios, entre ellas las farmacéuticas Roche y Glaxo, encargadas de distribuir el tamiflú y el zanamivir, respectivamente, los dos medicamentos hasta ahora capaces de combatir el AH1N1. De acuerdo con los últimos reportes, estas dos multinacionales han obtenido ganancias multimillonarias. La compañía suiza Roche, por ejemplo, ha vendido cerca de tres millones de dosis de tamiflú a gobiernos de diferentes países.

Según uno de los más importantes bancos de inversión mundial, J. P. Morgan, las ventas de estos productos les han generado a las dos empresas ingresos por US$4 mil millones. Sin embargo, la farmacéutica que más se ha beneficiado es la estadounidense Big Pharma, una de las primeras en fabricar una vacuna contra el AH1N1, la cual le representa un negocio de US$10 mil millones.

Las farmacéuticas no son las únicas que han sacado provecho de la emergencia. Otros empresarios están ganando en la Bolsa. Por ejemplo, la multinacional californiana Cisco Systems empezó a subir inexplicablemente sus indicadores, al obtener en el segundo trimestre de 2009 una ganancia neta de US$1.500 millones, superando todas las expectativas del mercado. La razón de este fenómeno podría estar asociada al hecho de que es una de las líderes en el campo de las videoconferencias, una herramienta que ha empezado a utilizarse con mayor frecuencia desde que se decretó la pandemia, pues los ejecutivos han preferido disminuir sus viajes de trabajo para reducir el riesgo de contagiarse.

Finalmente, otra de las empresas que le sacaron provecho al AH1N1 fue IronPort Systems, una sociedad de software que lucha en contra de la piratería informática y que aumentó en pocos meses sus ganancias en 20%. La empresa logró bloquear a los piratas que atacaban la red con correos no deseados, aprovechando el pánico y la escasa información que existía sobre la epidemia.

Lo único cierto, por ahora,  es que en el océano de incertidumbre que rodea el nuevo virus, los verdaderos beneficiarios son una vez más los habilidosos empresarios del desastre.

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido