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De pronto, el valle del silencio fue invadido por una suave melodía de saxofón que retumbaba entre las montañas. Como si la neblina bailara con cada nota, el cielo se fue despejando y el sol iluminó aquel desierto en el páramo. Esta fue la manera en que la naturaleza les dio la bienvenida a los visitantes que llegaban al Parque Nacional Natural los Nevados aquella tarde.
Como si fuera el señor de las nieves, el Nevado del Ruiz se erigía firme mostrando su capa glaciar, que últimamente ha ido perdiendo 25 metros por año. Junto a él, los nevados del Tolima y Santa Isabel dejaban ver sus reducidos glaciares. Un espectáculo único en el que la naturaleza mostraba todo su poderío y grandeza.
Desde hace diez mil años el Parque los Nevados, igual que el resto del planeta, comenzó su proceso de deshielo. De los seis nevados que existían en el parque, sólo quedan tres y pese a que este es un ciclo natural, el calentamiento global ha hecho que el fenómeno ocurra en menos tiempo del esperado. "De seguir así, es probable que en tres o cuatro décadas los nevados del parque desaparezcan", dijo Mario Moreno, administrador de la concesión Nevados.
Esta fábrica de agua se convirtió en Parque Natural en el año 1974. Desde ese entonces, turistas de todas partes del mundo se han aventurado a conocerla. Ubicado en el eje de la Cordillera Central, tiene un total de 58.300 hectáreas que están compartidas por los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y Tolima. En este momento, es la principal fuente de agua de 37 municipios.
Conquistando la montaña
Según Carlos Arturo Santa Coloma, guía del parque, "la mayoría de turistas llegan con la ilusión de conocer la nieve, pero creen que sólo es bajarse del carro y ya. Lo cierto es que hay que caminar un kilómetro. Subir es todo un reto, para algunos es como un pequeño Everest".
El ascenso al glaciar del Nevado del Ruiz toma en promedio una hora y media de caminata adicional, tras lo cual se alcanzan los 5.321 metros de altura. Los fuertes vientos y las bajas temperaturas hacen más difícil el reto. Durante el camino, los guías aconsejan a los visitantes dar pasos cortos y controlar sus movimientos. "A esta altura, con el poco oxígeno que hay, cualquier movimiento es agotador", dijo Santa Coloma.
Además del glaciar del Nevado del Ruiz, los turistas pueden visitar los nevados del Tolima y Santa Isabel, e importantes fuentes de agua como Laguna Verde, la laguna del Otún y la cascada de Gualí. El cráter del volcán La Olleta también es uno de los atractivos. Dentro del Parque Nacional Natural los Nevados, las actividades como pesca deportiva, escalada en roca, ciclomontañismo y ascensos a las cumbres son permitidas con previa autorización de la Oficina de Parques Nacionales.
Según cuentan, en los tiempos precolombinos este parque natural era el escenario de los ritos indígenas de las comunidades quimbayas, pijaos, panches y putimaes. Hasta la cima de estos nevados subían los hombres más importantes para agradecer a sus dioses por las cosechas. Los indígenas llamaban al Nevado del Ruiz, Padre Mayor; al del Tolima, País de Nieve, y al Santa Isabel, Montaña de la Doncella.
"Disfrutar de la montaña es un privilegio que no todos los seres humanos tienen. Vivir a esta altura cuesta y es sólo cuando uno se enfrenta a la naturaleza y sus reglas, que se da cuenta de que uno no es tan poderoso como cree y que se necesita del otro para sobrevivir", dijo Santa Coloma. En este escenario de montañas nevadas, lagunas, fuentes de agua, desiertos y cráteres de volcanes, más que una experiencia ecológica, los visitantes experimentan un recorrido hacia la búsqueda de su humanidad, un recorrido hacia la búsqueda de sí mismos.
Recomendaciones
– Cinco días antes consuma buena carga de carbohidratos en la dieta, como bocadillos, chocolate, frutas, etc.
– Para niños menores de 6 años, adultos mayores de 65 años y mujeres en embarazo. no es recomendable visitar el parque.
– Lleve ropa adecuada para clima frío, bebidas hidratantes, una fruta, una chocolatina, maní salado.
– Realice paradas de aclimatación en diferentes lugares del recorrido y a diferentes alturas.
– Permanezca con las ventanillas del vehículo abiertas durante el ascenso.
Pese a que antes existían seis nevados, hoy en día solamente sobreviven tres.