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Hace nueve meses, el pediatra de origen sudafricano Alastair McAlpine llegó a trabajar a la ONG Paedspal en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), una organización que se dedica a cuidar de niños con enfermedades terminales. El médico confesó en una entrevista para la BBC de Londres que se trata de un trabajo agotador emocionalmente.
Cansado de recibir comentarios negativos en su cuenta de Twitter, decidió conducir una encuesta entre sus pacientes para preguntarles qué fue lo que más disfrutaron de sus vidas y publicar las respuestas en su perfil. Las respuestas fueron gratificantes pues “siempre son muy sabios”, recalcó el pediatra.
“Los niños me regalan tantas palabras sabias que tenía que compartirlo, y así contagiar a mis seguidores algo de felicidad y la perspectiva con la que ellos ven el mundo ahora que saben que se acaba”, explicó McAlpine en El País de España. Por mencionar algunas respuestas, ninguno encuestados dijo que le hubiera gustado ver más televisión o en Facebook.
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La mayoría de los niños se acordaron de sus mascotas y le preguntaron al doctor que si cuando sus animales mueran se van a reencontrar con ellos. El pediatra siempre les dice que sí. En general, todos los pacientes le contaron al doctor McAlpine que se preocupan por sus familias y por cómo van a reaccionar cuando mueran.
Los niños le respondieron también a su pediatra que recuerdan con cariño los cuentos que leyeron en casa y de historias que disfrutaron leyendo ellos mismos. Un paciente, inclusive, recordó un libro en especial: “Harry Potter me hizo sentir más valiente”. Varios niños recordaron sus juguetes favoritos, de los paseos a la playa y que les hubiera gustado preocuparse menos por lo que los demás pudieran pensar de ellos.MANY mentioned their parents, often expressing worry or concern:
‘Hope mum will be ok. She seems sad.’
‘Dad mustn’t worry. He’ll see me again soon.’
‘God will take care of my mum and dad when I’m gone’
/3 — Alastair McAlpine (@AlastairMcA30) 1 de febrero de 2018
“Casi todos recuerdan con cariño a la gente que les hizo reír. ‘Ese mago tonto. Sus pantalones se cayeron y yo no podía dejar de reír’. ’Mi papá pone caras graciosas que me encantan’. ‘¡El niño de la cama de al lado disparó!’. Las risas alivian el dolor”, escribió el pediatra McAlpine en su cuenta de Twitter.
Todos los pacientes recordaron y valoraron el tiempo que pasaron con sus familiares. “Llévense a casa este mensaje: sean generosos. Lean más libros. Pasen más tiempo con su familia. Ríanse. Vayan a la playa. Abracen a su perro. Díganle a esa persona especial que la aman. Estas son las cosas que estos niños desearían poder vivir más. El resto son detalles», escribió el doctor McApine para terminar la publicación de los resutlados de la encuesta.Almost ALL of them loved people who made them laugh:
‘That magician is so silly! His pants fell down and I couldn’t stop laughing!’
‘My daddy pulls funny faces which I just love!’
‘The boy in the next bed farted! Hahaha!’
Laughter relieves pain. /9 — Alastair McAlpine (@AlastairMcA30) 1 de febrero de 2018
Finally, they ALL valued time with their family. Nothing was more important.
‘Mum and dad are the best!’
‘My sister always hugs me tight’
‘No one loves me like mummy loves me!’ /11 — Alastair McAlpine (@AlastairMcA30) 1 de febrero de 2018
Take home message:
Be kind. Read more books. Spend time with your family. Crack jokes. Go to the beach. Hug your dog. Tell that special person you love them.
These are the things these kids wished they could’ve done more. The rest is details.
Oh… and eat ice-cream. /End — Alastair McAlpine (@AlastairMcA30) 1 de febrero de 2018