Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
“¿A dónde te diriges? Siempre a casa”. La cita es de Claudio Magris en su libro El infinito viajar, pero podría ser la respuesta de más de 700.000 viajeros que pertenecen a la red de internet CouchSurfing y que buscando abaratar los costos de sus travesías han cambiado los hoteles y hostales por casas, en donde algún otro amable aventurero, miembro de la red, los hospedará gratuitamente.
Pero no se trata sólo de hospedaje gratis. Estos viajeros conocen una lista de trucos para desplazarse por el mundo con pocos billetes. Una vez resuelto el alojamiento buscan los vuelos más baratos a través de portales como ulises.com, que cruzan tarifas y fechas y encuentran en toda la oferta de aerolíneas el precio más conveniente. Con lo básico en la mochila sólo queda por resolver dónde comer y cómo conocer de la forma más barata la ciudad a la que se viaja. ¿Cómo? Una vez más internet tiene todas las respuestas: neweuropetours.eu convoca a jóvenes turistas para hacer caminatas de alrededor de tres horas por la ciudad, con guías que suelen ser estudiantes de historia del arte o política y que a la final pasan la gorra pidiendo cualquier aporte voluntario, mientras que www.roadjunky.com es un guía de cómo comer más barato en diferentes ciudades del mundo.
Aunque para los jóvenes latinoamericanos y especialmente los colombianos el viaje sigue siendo algo suntuoso, el mundo asiste a un boom de turismo juvenil en donde el low cost (bajos precios) o lo gratuito se imponen como conceptos de moda. Según un informe de la Organización Mundial del Turismo (OMT) y la Confederación Mundial sobre Viajes de Jóvenes y Estudiantes, éstos representan un 20% del turismo mundial y se proyecta que en pocos años, uno de cada cuatro viajeros serán jóvenes. Las redes de hospedaje gratuitas como CouchSurfing han sido testigos de este fenómeno: pasaron de 300.000, el año pasado, al doble de usuarios, mientras que las flotas aéreas de bajo costo más frecuentadas por jóvenes peregrinos tienen ahora el 40% del mercado europeo y el 35% del de Estados Unidos.
Colombianos a paso de burro
Por estas latitudes se marcha a un ritmo más lento, sin embargo, este frenesí de hacer y deshacer maletas al menor precio empieza a propagarse, sopesando eso sí grandes inconvenientes. Las cifras de este turismo low cost o “turismo mochilero”, como suelen calificarlo los agentes de viajes, no aparece registrado, por ejemplo, en Colombia, en ningún estimativo de turismo.
“Es verdad que este nicho de viajeros no es exigente, es complaciente y suele volver al país, pero en general son poco deseados y muchas veces desdeñados por las políticas turísticas de los países porque no gastan. Suelen dejar muy pocas ganancias a los países hospederos”, asegura Nubia Estela Martínez, vicepresidenta de Turismo de Proexport, quien añade: “Particularmente a nosotros no nos interesa vender a Colombia como un destino barato, ése fue uno de los grandes errores que cometió República Dominicana, que después de sopesar un flujo de viajeros de bajo nivel se dio cuenta de que su industria estaba casi en quiebra”.
Aunque las pocas ganancias en términos económicos que obtienen los países que reciben a los mochileros (según la OMT con más frecuencia Australia, Estados Unidos y Francia) resultan casi inobjetables, lo cierto es que ellos parecen concebir la riqueza del viaje y sus ganancias para los hospitalarios anfitriones en otros términos.
Al blogger de viajes argentino y periodista de El Clarín Diego Jemio, aunque le cuesta pensar en el turismo como un negocio, porque está del lado de quienes quieren viajar más y a menor costo, asegura que a un país también le sirve tener un mapa muy amplio de visitantes, “porque resultan muy aburridas aquellas ciudades en donde sólo hay un turista que es capaz de pagar por cualquier cosa”. “Creo que a todas las ciudades les viene bien tener una oferta variada, y un buen ejemplo de esa política es Amsterdam”, asegura Jemio. Además sostiene que al margen de la cuestión económica, la movilidad que se genera con este tipo de travesías es en sí una fuente de transgresión, de libertad: “Todos estos métodos no son sólo una forma de ahorrarse dinero, sino que además proponen otras maneras de hacer viaje, ni mejores ni peores a las que ofrece una agencia, simplemente diferentes”.
Pero la flaqueza en la movilidad juvenil a través de la región de América del Sur tiene que ver con muchos otros factores, además de su invisibilidad ante los entes de turismo. Sin temor a equivocarse, Alfonso Ávila, presidente de EasyFly, asegura que uno de los rubros que más pesa en los costos de estos turistas es el tiquete aéreo. Mientras en Europa compañías como Ryanair o Easyjet venden pasajes en horarios no convencionales y sólo con equipaje de mano a cero euros, cobrándole sólo al usuario 12 euros por la transacción de la compra, el valor de una hora de vuelo dentro de Colombia supera el salario mínimo. “La utilización de los aviones en Colombia llega al 65% en promedio, hay 35 puntos más que podrían venderse a precios reducido y así dar más acceso y a la vez hacer más dinero, pero eso significa cambiar el modelo de negocio tradicional. El énfasis de las compañías aeronáuticas de bajo costo está en aumentar la utilización”, asegura Ávila.
“Viajar de Argentina a Brasil es más barato que de la provincia central de Tucumán a la Patagonia”, añade Diego Jemio, mientras que Juan Arbeláez, de Spirit, asegura que en Colombia sucede lo mismo, pues una hora de vuelo Cartagena-Bogotá cuesta lo mismo que dos horas y media de vuelo entre Cartagena y Fort Lauderdale (Florida). “El efecto que tiene el ingreso de las aerolíneas de bajo precio es muy notorio sobre los precios”, explica Arbeláez.
¡Que el mundo venga a casa!
A pesar de todos los obstáculos económicos que se interponen para que más mochilas colombianas y latinoamericanas atraviesen fronteras y conquisten latitudes, hay algo más de 2.181 jóvenes en el país que han encontrado su manera de viajar literalmente sin salir de casa. Inquietos paseantes de Bogotá, Medellín, Cali, Armenia y hasta Popayán (donde hay 17 miembros), quienes reciben foráneos que les enseñan de sus propios mundos, mientras reúnen lo necesario para volar a través del mundo.
Bibiana Eusse, tiene 22 años y en una habitación de su casa en Sabaneta, Medellín, ha recibido gratuitamente a través de los dos años que lleva de miembro de CouchSurfing a más de 65 extranjeros en Colombia. “Mientras yo no esté viajando, que el mundo venga a mi casa”, asegura Eusse.
En este tipo de turismos conformado por caminantes que traen conservas, que duermen en el sofá de una casa amiga y que hacen autoestop “el intercambio viene a través de las personas y no a través del dinero”, confiesa Bibiana, que negoció con su mamá los costos de tener siempre una visita extranjera en casa por los beneficios de una grata compañía, de conversaciones interesantes y la posibilidad de tener hospedaje gratis cuando ellas salgan en más de 210 países del mundo.
Ella también ha sido embajadora nómada y se ha quedado sin pagar un centavo en Inglaterra y Escocia. “¿Qué por qué lo hacemos si no recibimos dinero?, creo que hay muchas cosas que se hacen por otros motivos, yo siento que hago algo por el mundo”, confiesa la joven paisa.
El blogger Diego Jemio, quien es miembro honorífico del uso de camas prestada de todo el mundo, está convencido de que los gobiernos latinoamericanos “deberían ver en el viaje juvenil un intensivo intercambio entre los países y un paso primordial
para el intercambio mercantil”. Sin embargo, mientras esta nueva y creciente realidad del viaje empieza a hacerse más evidente por estas tierras, los inquietos, los itinerantes que creen en el viaje por el viaje mismo tendrán que ser astutos internautas y aliados fieles de la nuevas tecnologías para poder tomarse el mundo por cero pesos.
Las claves de la web para viajeros
De Tijuana a Madrid, de Barcelona a Damasco, o de Tel Aviv a Buenos Aires, este portal hace un listado de las aerolíneas que vuelan con mejores costos en el destino seleccionado, sólo es necesario poner una fecha, un rango de precios y un destino y el portal hará mejor la tarea que cualquier agencia de turismo.
Para conseguir una cama donde dormir sin pagar un peso, existe otra red internacional aparte de ‘CouchSurfing’ que maneja también el sistema de referencias para darle confiabilidad a cada uno de los miembros que recibe a los viajeros.
www.viajeros.com y www.mochileros.creatuforo.com
En estas páginas, viajeros de todo el mundo hacen sus blogs sobre sus viajes, hacen recomendaciones e intercambian objetos que facilitan las travesías.
¿Cómo nació la idea de CouchSurfing?
La idea se fraguó cuando el fundador, Casey Fenton, consiguió un boleto barato para Islandia para un largo fin de semana en abril. Con el tiquete en su mano se dio cuenta de un problema: no tenía sitio donde quedarse y tampoco ganas de pudrirse en un hotel todo el fin de semana y jugar al “señor turista”.
Así que se le ocurrió la idea de enviar un correo electrónico a 1.500 estudiantes en Reykjavik preguntándoles si podía quedarse a dormir en alguno de sus sofás. Después de intercambiar muchos correos electrónicos con estudiantes, encontró diferentes grupos de amigos que querían recibirlo y mostrarle su propia Reykjavik.
De esta forma, después de pasar un fin de semana apasionante al sur del Ártico, Casey decidió que nunca jamás se quedaría atrapado en un hotel como un turista mientras viajase. Desde este momento, todo consistió en acabar durmiendo en sofás exóticos. Y así nació el proyecto CouchSurfing, que hoy recoge a 700.000 suscriptores en más 231 países.
Lonely Planet: el mejor amigo del viajero
Lonely Planet es una de las más grandes guías de viajes en el mundo. De hecho, fue la primera serie de libros de viajes dedicada a los mochileros y viajeros que buscan el mundo de los bajos precios.
Este libro de bolsillo fue creado por Tony y Maureen Wheeler para dar pistas a los viajeros que iban de Australia a Europa, principalmente Inglaterra, en sus tráilers hippies.
En éste se encuentran mapas, rutas de acceso, una reseña de los sistemas de transporte, lugares recomendados para comer barato, tips sobre las facilidades que ofrecen los destinos, una gruesa lista de hostales que no superen el presupuesto de un mochilero y sobre todo una completa descripción de los lugares turísticos imperdibles para que los viajeros descubran con sus propias rutas las maravillas de cada destino.
Hasta este año, se han publicado alrededor de 500 títulos en ocho idiomas, con destinos exóticos de Asía, África y América Latina. Colombia ya cuenta con una guía. Las ventas anuales son de más de seis millones de guías.