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El número de marzo de la Revista del Colegio Estadounidense de Cardiología, publica los resultados de los beneficios asociados al consumo de una dosis diaria de frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa, además de pescado, aves, frutos secos y legumbres. Esto sin olvidar el consumo moderado de alcohol, especialmente vino.
Demóstenes Panagiotakos, profesor de la Universidad Harokopio de Atenas y director del estudio, advirtió que la comunidad médica ha detectado que el síndrome metabólico “está aumentando rápidamente en todo el mundo, en paralelo con la creciente incidencia de la diabetes y la obesidad”.
Se conoce como “síndrome metabólico” el conjunto de enfermedades o factores de riesgo que aumentan la posibilidad de que un individuo padezca enfermedades cardiovasculares.
Según los datos analizados por Panagiotakos y la doctora Christina-Maria Kastorini, la dieta mediterránea tiene uno de los patrones más conocidos y bien estudiados y ha demostrado estar asociada con disminución de la mortalidad por enfermedades coronarias, diabetes tipo 2, obesidad y algunos tipos de cáncer.
Para los investigadores, fomentar un patrón de dieta saludable como éste y adoptar un estilo de vida activo debe ser la piedra angular de las estrategias sanitarias para prevenir el síndrome metabólico.