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La esposa de Juan Carlos Narváez estaba confirmando, públicamente, que 11 de los diputados habían sido masacrados. “No puedo decir qué pasó, porque no sé. Yo imaginaba un rescate, pero si hubiera habido un rescate, hubiera escuchado helicópteros; si hubiera habido un rescate, la guerrilla no hubiera estado allí”, sostuvo López afligido.
Tiempo después, por uno de los guerrilleros que lo custodiaban, López se enteró de lo que había sucedido. Al menos, de la versión de los subversivos. Según le relató el insurgente, ese 18 de junio, captores y cautivos hacían fila para el almuerzo, cuando los interrumpió el sonido de dos tiros. “¡Se entraron los chulos!”, exclamaron los guerrilleros, al creer que era una incursión del Ejército, y procedieron a asesinar a los diputados. Pero, en realidad, eran hombres del frente 29. “Fue un crimen de guerra por cobardía y paranoia”, dijo López Tobón.
López contó que le pidió a Dios que le diera la posibilidad de volver, así muriera al día siguiente. Y al ver la situación del país llamó a hacer un alto a la polarización entre uribistas y antiuribistas: “Aquí la oposición acusa al Presidente de ser paramilitar y Uribe acusa a los opositores de ser amigos del terrorismo… Yo quiero, con todo respeto, invitar a los líderes de la oposición y al Gobierno a reflexionar, porque un verdadero demócrata, en vez de odiar y descalificar a su adversario, debería amarlo… ”.
Y al igual que lo hiciera Alan Jara el martes pasado desde Villavicencio, también minutos después de ser liberado, le pidió al presidente Álvaro Uribe ceder en la concreción del intercambio humanitario, “lo cual en ningún momento puede poner en riesgo su política de seguridad democrática”. “En la época de Simón Bolívar y Pablo Morillo se hicieron varios intercambios humanitarios y, sin embargo, se seguían dando. Me parece que es muy loable del Presidente decir que hace el intercambio, pero si los guerrilleros liberados se comprometen a no volver a la subversión, pero eso es desnaturalizar el asunto. La esencia de un intercambio es que cada bando recupere a los suyos”.
Uribe, por su parte, llamó al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para agradecerle por el apoyo logístico prestado durante la entrega de secuestrados en poder las Farc y le dio la bienvenida a la libertad al ex diputado Sigifredo López, a quien quedó de visitar en los próximos días.