Publicidad

Más de 20 familiares esperaron a William

La familia del único militar liberado este domingo, William Giovanni Domínguez Castro, quien cumplió dos años en cautiverio, llegó muy temprano al aeropuerto militar de Catam. “Por fin vuelve mi chinito” dijo don Ignacio, a la espera del avión que le traía de vuelta a su hijo mayor.

02 de febrero de 2009 – 01:49 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

La familia bogotana no alcanzó a hacer ningún preparativo en casa, pero salieron más de 20 personas entre primos y tíos a darle la bienvenida a William Giovanni.

Don Ignacio pensó inicialmente que viajaría a Villavicencio a recibir a su hijo, pero en Catam les informaron que el soldado llegaría directamente a la capital: “Por hoy nos toca aceptar que no lo podemos llevar a la casa de una vez, parece que lo van a llevar al hospital primero”.

Su familia dio por desaparecido a William Giovanni el 20 de enero de 2007, luego de un enfrentamiento con el frente 49 de las Farc, en Florencia (Caquetá). Desde ese momento, don Ignacio, un conductor de bus en Bogotá, buscó los medios para tomar un avión hasta Florencia, donde preguntó de puerta en puerta por su hijo que llevaba tres años y medio en el Ejército: “Era tan raro que todos creíamos que se había perdido. Él fue el único de grupo que se perdió después del combate que fue a las 5:30 de la madrugada. Nadie me dio razón”.

Resignado el padre del soldado regresó a Bogotá y meses después, el 5 de junio de 2007 sus vecinos vieron por televisión a William Giovanni enviando una prueba de supervivencia desde la selva.

Recuerda don Ignacio que su hijo no quiso terminar el bachillerato y desde los 17 años empezó a reunir los papeles para ingresar al Ejército, la demora fue entregar los documentos para ser aceptado. El joven, que cumplió 23 años de edad, prestó su servicio e inmediatamente hizo curso para soldado profesional.

Pero William Giovanni no fue el único que escogió la vida castrense. Su hermano Jaime, de 20 años, también tomó el mismo rumbo. “A esos chinos les gusta mucho eso. Yo no quisiera que mi hijo mayor después de salir del secuestro siguiera en esto, pero quién sabe cuáles serán sus aspiraciones. De todas maneras él es un berraco”, dijo su padre.

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido