Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Un estudio realizado por la empresa singapurense Inviragen y el Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales (Pecet), de la Universidad de Antioquia, arrojó nuevas luces en el desarrollo de una vacuna contra el dengue.
Las conclusiones fueron socializadas en la reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina Tropical e Higiene (Astmh). El ensayo clínico, que hace parte de la primera fase de investigación, estuvo basado en los resultados de 89 pacientes sanos, provenientes todos de Rionegro, Antioquia. La vacuna fue aplicada en dos ocasiones: al inicio del estudio y tres meses después.
En esta fase, los investigadores observan si la vacuna es o no segura. Y esa fue la primera certeza que obtuvieron: los efectos adversos de la vacuna fueron dolor de cabeza, resfriado y náuseas, pero sin mayores alteraciones.
Dos dosis fueron suficientes para comprobar que la vacuna potenciaba los anticuerpos que atacaban los cuatro tipos de dengue, que es transmitido por el mosquito Aedes aegypti. De modo que más del 90% de los individuos resultaron protegidos por la vacuna. La siguiente fase se centrará en regiones endémicas y hará pruebas en niños y adultos. “Creemos —dijo Iván Darío Vélez, director del Pecet, en un comunicado de prensa— que la capacidad de ofrecer una amplia protección rápidamente después de sólo dos dosis sería de gran importancia para la futura captación de una vacuna contra el dengue en países endémicos de todo el mundo”.
Otros proyectos
El esfuerzo del Inviragen y el Pecet va paralelo al proyecto del Laboratorio Sanofi-Aventis, que en junio anunció la última fase de su vacuna contra el dengue, una enfermedad que causa entre 18.000 y 21.000 muertes. Los estudios comenzaron en 1994 y las pruebas clínicas definitivas tendrían lugar este año en 11 países, entre ellos Colombia, con el objeto de aplicar la vacuna en su última fase a más de 45.000 voluntarios.
Durante la reunión anual de la Astmh, un grupo de expertos anunció que la vacuna contra el dengue estaría en el mercado en 2015 y sería aplicada, en primer lugar, en países en vía de desarrollo. Al año se presentan entre 500.000 y 2,1 millones de casos severos de dengue.