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La compañía multinacional Nestlé anunció que usará robots como dependientes en sus puntos de venta de máquinas de café en Japón, una iniciativa que extenderá más adelante al resto del mundo.
La compañía de origen suizo integrará a su red de servicios en el país asiático al autómata conocido como “Pepper”, un prototipo desarrollado de forma conjunta por el gigante nipón de telecomunicaciones SoftBank Mobile Corp. y el fabricante francés de robótica Aldebaran Robotics. Inicialmente, con esta estrategia la compañía pretende atender a los clientes en una veintena establecimientos. Se tiene previsto que los robots comiencen a interactuar con los clientes a partir de diciembre.
Pepper tiene una altura de 120 centímetros, un peso de 28 kilos y está equipado con una interfaz de “reacción proactiva” que le permite reconocer la voz humana, analizar su tono e interpretar gestos faciales o lenguaje corporal. También es capaz de bailar y hacer bromas, entre otras cualidades “de entretenimiento” que podrá aprender por sí mismo a partir de la interacción con personas.
Esta será la primera vez que Nestlé emplee androides como dependientes, explicó a Efe la portavoz de la compañía en Japón, Miki Kanoh, quien añadió que la empresa “confía en trasladar esta innovadora idea al resto del mundo” más adelante.
Después de Japón, el mayor mercado mundial de sus máquinas de la marca Nescafé, Nestlé planea usar el robot en unas 1.000 tiendas en todo el mundo para finales de 2015.
Pepper es el primer robot producido en serie del mundo capaz de leer emociones y comunicarse con personas, según SoftBank, líder del sector de la telefonía móvil en Japón, que ya utiliza al autómata en algunos de sus establecimientos en este país.
El robot, además, saldrá al mercado en febrero de 2015, destinado al uso doméstico, por un precio de 198.000 yenes (1.400 euros).
El anuncio de la empresa coincidió con la tradicional Semana del Diseño de Tokio, donde se exhiben los robots y androides más realistas del mercado. Uno que capturó la atención de los visitantes fue Asuna, considerado el androide más realista. Se trata de una recepcionista autómata con apariencia de joven japonesa que, gracias a unas cámaras que la rodean, es capaz de ver, escuchar e interactuar en perfecto japonés e incluso en inglés con los visitantes que se acercan a verla.