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Así describió doña María Jovita Zapata el suplicio que vivió durante el año y siete meses que el menor de sus seis hijos, el patrullero de la Policía Alexis Torres Zapata, de 26 años, estuvo retenido en las selvas colombianas a manos de las Farc.
Alexis perdió su libertad el 9 de junio de 2007, cinco años después de haber ingresado a la Policía, en el kilómetro 52 entre los municipios de Paujil y Cartagena del Chairá, cuando se desplazaba en cumplimiento de una orden de trabajo por parte de la Fiscalía especializada ante el Gaula.
Al enterarse de la noticia de su liberación, su padre, Arnul Torres Pérez, salió de su casa ubicada en la vereda Tamboral, en el municipio de Andalucía (Valle), donde nació Alexis, y se encaminó hacía Villavicencio para que cuando su hijo llegara pudiera verlo, esperándolo como lo ha hecho durante estos 19 meses de cautiverio. “Me siento muy contento y Dios quiera que sea una realidad la liberación de mi hijo. Si me escuchas, hijo mío, te espero con los brazos abiertos”, fue una de las primeras pronunciaciones de don Arnul al conocer que el nombre de su hijo figuraba en la lista de los seis secuestrados que serían liberados por las Farc.
En Andalucía prepararon todo un festín de bienvenida para celebrar la tan esperada llegada de Alexis, a quien su padre describe como un joven alegre “incluso en cautiverio. Lo primero que nos dijo es que no nos dejáramos abatir y les pidió a sus hermanos que siguiéramos organizando las fiestas y reuniones de Navidad como siempre”.