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Los resultados en materia de reducción del desempleo correspondientes a todo 2013 y dados a conocer por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) llevaron al Gobierno a concluir que durante el año pasado se crearon 543.000 puestos de trabajo, lo cual significa el doble de lo registrado en 2012. Esto, según el DANE, se traduce en un índice de desocupación nacional promedio de 9,6% para la totalidad de 2013 (el de áreas urbanas bajó de 11,4% a 10,7%, y el rural, de 6,4% a 5,8%).
Entre tanto, para diciembre de 2013 el índice de desempleo fue de 8,4%, frente al 9,6% visto en el mismo mes de 2012. Lo anterior significa, de acuerdo con el reporte de la entidad, que al corte de diciembre del año que pasó 1,99 millones de personas estaban sin trabajo, mientras 21,58 millones de ciudadanos contaban con un empleo.
“Hemos ganado una batalla importantísima y cumplido con una meta prioritaria para el Gobierno. La meta era llegar en promedio al año a un dígito. La creación de empleo ha sido en su mayoría asalariado, formal y con todas las prestaciones de ley. Eso se refleja en las cifras de la gente que cotiza y que está afiliada a las cajas de compensación”, dijo ayer el presidente Juan Manuel Santos en Zipaquirá (Cundinamarca). Además anunció que 250.000 aprendices del Sena que devengan actualmente un 75% del salario mínimo recibirán esta remuneración completa ($616.000 al mes).
El informe del DANE mostró que la desocupación promedio durante el año pasado ascendió a 2,24 millones de personas y la población ocupada a 21,04 millones. Las ciudades del país con los niveles de desempleo más altos en 2013 fueron Quibdó, Cúcuta y Popayán (18,3%, 15,6% y 15,6%, respectivamente). En contraste, Barranquilla, San Andrés y Bogotá mostraron los mejores resultados, con datos de 8%, 8,5% y 9%.
“En diciembre de 2012 sólo siete ciudades de las 23 encuestadas registraban tasas de desempleo de un dígito. En 2013 logramos aumentar este número a 10”, dijo el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, quien sostuvo que el comportamiento del empleo en construcción, servicios y comercio atiende a los efectos de la reforma tributaria y al Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (PIPE).
El reporte del DANE informa también que las ramas de actividad económica que concentraron el 64% de ocupados entre octubre y diciembre de 2013 fueron comercio, restaurantes y hoteles; servicios comunales, sociales y personales; agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca.
Agrega el documento que en el último trimestre del año pasado los renglones que más jalonaron la generación de empleo fueron servicios comunales, sociales y personales; construcción; comercio, restaurantes y hoteles; transporte, almacenamiento y comunicaciones, y actividades inmobiliarias y empresariales. No obstante, señala el DANE, en la rama agrícola el número de ocupados cayó 3,1% durante el período referido y en la industrial, 4,9%.
Sin embargo, un informe del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia sostiene que “la dinámica ocupacional en el año 2013 sufrió una desaceleración considerable atribuible casi en su totalidad a una contracción del empleo en el sector informal. El empleo formal, por su lado, siguió creciendo, pero a tasas no superiores a las exhibidas en los años inmediatamente anteriores. Consecuencia de lo anterior ha sido una disminución de la incidencia de la informalidad laboral. Esto ha dado lugar a una equivocada interpretación de política según la cual la economía se ha venido formalizando gracias a los estímulos ofrecidos por la reforma tributaria (Ley 1607 de 2012)”.
Frente a los resultados, César Ferrari, exgerente del Banco Central del Perú y catedrático de la Universidad Javeriana, considera que la batalla de Santos contra el desempleo aún no está ganada, ya que el comportamiento del mercado laboral también depende del contexto económico internacional. “Hay una cuestión importante: la tasa de desempleo se ha reducido, pero la de subempleo se mantiene muy alta. La informalidad es el escape que tienen estas economías emergentes”.
hsandoval@elespectador.com
@hector_sandoval