Un instrumento para convertirse en héroes

Se lanzó el proyecto I’m a Hero en Colombia, una iniciativa que busca impulsar las proyecciones y deseos que tienen los niños en condiciones de vulnerabilidad de abrirse un espacio en el mundo de la música.

I’m a Hero hace parte de los programas becas ToKando y Música para Ver, que han beneficiado a 19.600 niños, en 24 departamentos del país.  /  Cortesía
I’m a Hero hace parte de los programas becas ToKando y Música para Ver, que han beneficiado a 19.600 niños, en 24 departamentos del país. / Cortesía

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Atlético Nacional vs. Chicó, fecha 12 del fútbol profesional colombiano. Cinco de la tarde, en el Atanasio Girardot de Medellín. Los hinchas entran al estadio, las barras se empiezan a oír. Aumenta la temperatura del estadio, de las tribunas y de los camerinos. En la planta baja la tensión incrementa y la presión también, pues están a pocos minutos de salir a la cancha.

Está llegando la hora. Bomby, el cantante detrás del éxito Estamos melos, les envía un mensaje: “Yo les confieso que yo era un peladito inquieto, mantenía de arriba pa’ abajo, hasta que un día descubrí que yo podía escribir mi propia historia. Y así como hoy ustedes tienen un instrumento en la mano, a mí me llegó una flauta con la que imitaba a John Jaime Sánchez, quien hoy es mi mánager, tocando una canción que se llama Kilele. Ustedes hoy tendrán un estadio lleno de gente. Muchos éxitos y gócensela siempre. Estamos melos”, dijo el paisa de 23 años, de la comuna 13 de Medellín, quien desde muy pequeño usa la música como resistencia pacífica al conflicto.

Actos protocolarios, el estadio en silencio, salen los héroes, están frente a más de 14.000 personas, es su momento. Todos preparados, hay nervios, pero también una sentencia: ya son ganadores antes de que empiece el partido.

Los protagonistas son 26 niños de las comunas de Medellín, pero con el mismo amor por la música, quienes, equipados con el instrumento Venova, interpretaron el himno nacional, tras seis meses de preparación.

Pues si bien es cierto que la música no soluciona todos los problemas, ha sido evidente que es capaz de cambiar a las personas como por arte de magia. Así lo cree Yamaha, que ha estado fabricando instrumentos musicales durante más de 100 años y distribuyéndolos por todos los países del mundo. Y, al darse cuenta del poder de transformación que tiene, ahora no solo los venden, sino que intentan arraigar la cultura relacionada con la interpretación musical. Así, como asegura la compañía, están ayudando a construir un lugar mejor para vivir.

Héroe es una persona que no deja de luchar cuando se enfrenta a la adversidad, es como un símbolo y un referente que proporciona valor a la gente. Por medio del programa I’m a Hero (Soy un héroe) los niños participantes se han divertido interpretando música y han aprendido lo que representan el valor y la confianza que adquirieron con los ensayos.

Pacheco, uno de los niños que hace parte del programa, conoció la pasión por la música gracias a la guitarra, un instrumento que lo impulsó a adentrarse cada vez más en el arte y lo llevó a conocer esta iniciativa. “Hoy sé que con la música puedo lograr lo que quiero y cumplir mis sueños. Incluso pude conocer a Fanny Lu”, afirmó Pacheco. “¿Cuándo iba a imaginarme tocar el himno nacional en el Atanasio, en un partido de fútbol frente a miles de personas? Lo que pasó este domingo me mostró que, con dedicación, puedo encontrar en la música un proyecto de vida muy bonito”, aseguró.

La iniciativa I’m a Hero hace parte de los programas becas ToKando y Música para Ver, que hasta la fecha ha beneficiado a 19.600 niños, en 24 departamentos del país. “El partido fue un gran escenario para que los niños pudieran desplegar las habilidades que han desarrollado como resultado de su esfuerzo, interés y dedicación, demostrando que son héroes con un espíritu que los impulsa a mejorar su calidad de vida y superar cualquier adversidad”, afirmó Rintaro Kane, de Yamaha Corporation.

El lanzamiento de esta iniciativa, que contó con la participación del embajador de Japón, se da en el aniversario número 110 de relaciones diplomáticas entre los dos países y reafirma el compromiso de la organización japonesa con el desarrollo de Colombia.

“A través de la música y el fútbol, el ser humano puede conquistar otros horizontes de la existencia. Es un campo de acción mediante el cual uno puede experimentar y construir con el conocimiento otras formas de existir. Desde ahí y en un entorno social con vacíos o falencias, con pocos valores y con la descomposición social que encontramos, la música nos ayuda a poder encontrar una manera estética, disciplinada y emotiva de trascender los vacíos y las coyunturas sociales, de ser mejores seres humanos”, asegura Andrés Felipe Muñoz, psicólogo de la Universidad Pontificia Bolivariana, baterista de la banda Tr3s de CoraZón, y líder de Los del Sur, la barra popular de Atlético Nacional.

Todos los niños pueden convertirse en héroes empleando su propia fuerza. “La música y el fútbol son dos universos místicos o mágicos con respecto a cómo el ser humano puede trascender su existencia, sus circunstancias como persona y actor social, que se ve influenciado por un montón de penas, dolores y situaciones de vida en general, y, a través de esos universos, las trasciende de una manera espiritual logrando situarse en un lugar más allá de lo cotidiano, sanando, buscando alternativas y ayudándonos a ser mejores seres humanos”, añadió Muñoz.

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