Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Los puntos de luz que salían disparados hacia la estática cúpula del planetario de Medellín, señalando las constelaciones y dibujando el cielo, fueron reemplazados por una pantalla de 16 millones de pixeles (cuatro veces más nítida que el cine de alta definición) que recubre totalmente el domo y le permite a los asistentes estimular el asombro mientras se sumergen en imágenes envolventes del espacio.
El domo del reestructurado planetario Jesús Emilio Ramírez es ahora un gran simulador que no sólo proyectará las constelaciones, sino que, a través de una experiencia vivencial, permitirá a los visitantes viajar por el sistema solar, aprender sobre la evolución de la astronomía y conocer la vida de los astronautas.
Aunque estas primeras proyecciones realistas se centran en la exploración científica, el planetario fue concebido como un lugar para el disfrute ciudadano, donde se espera que las propuestas de artistas, diseñadores, científicos y documentalistas encuentren una vitrina de exhibición.
La principal atracción del Parque de los Deseos, en Medellín, en la que se invirtieron más de $7.500 millones, se reinaugura hoy, junto con un museo interactivo de exploración espacial, una biblioteca científica y otros espacios previstos para el encuentros de expertos, estudiosos y aficionados a la ciencia. “Es un fortalecimiento a la infraestructura para la educación, la inclusión social y el desarrollo del país”, dice Azucena Restrepo, directora del Parque Explora, encargada de incluir al planetario en el modelo de gestión público-privada que ha tenido buen resultado para el funcionamiento del parque interactivo.
El déficit de planetarios en el país
Un año tomó la modernización del único planetario de Colombia abierto al público con estas características. Un año ha cumplido el cierre, por reformas, del de Bogotá, que al parecer abrirá en enero de 2013 y tendrá elementos muy similares al de la capital antioqueña.
Aunque la mayoría de expertos, académicos y gestores públicos que trabajan promoviendo el impulso del conocimiento científico coincidan con la directora del Explora, cuando dice que “los planetarios son los escenarios más propicios para la apropiación y el desarrollo de competencias científicas, pues la astronomía sigue siendo un gran misterio que atrae a todas las generaciones”, en el espectro nacional es evidente el retraso en inversión pública destinada a la modernización de los pocos planetarios que hay y a la construcción de los que se necesitan.
Aparte de los de Medellín y Bogotá, en el país existen otros siete planetarios de menor nivel, construidos, en su mayoría, a finales de los 60 con tecnología que “cincuenta años más tarde no ha sido renovada”, según lo explica el presidente de la Red de Astronomía de Colombia, Germán Puerta. A esto se suma que algunos se encuentran en lugares de difícil acceso para los ciudadanos, como es el caso del planetario de la Escuela Naval de Cadetes de Cartagena o el de la base aérea Marco Fidel Suárez en Pereira. Ciudades de más de 100.000 habitantes, como Bucaramanga, Cali o Barranquilla, no poseen infraestructura de este tipo.
“Es duro saber que la mayoría de planetarios se han levantado gracias a decisiones a veces incipientes y esporádicas de algunas administraciones, alentadas por aficionados y otras personas sensibles a estos temas. Al país le hacen falta administradores que piensen en la ciencia y también grupos humanos deseosos de consolidar estos espacios en las ciudades, como está ocurriendo en Medellín”, dice Andrés Roldán, director de innovación y desarrollo del Parque Explora.
Frente al tema, el hasta ayer director de Colciencias, Jaime Restrepo Cuartas, dice que la destinación de recursos de la institución para la construcción de estos espacios ha dependido de los pocos proyectos gestionados por las alcaldías. “Lo que ocurre es que Colombia apenas está empezando a ponerle atención al desarrollo en ciencia y tecnología. Aunque la Ley de Desarrollo de la Ciencia (Ley 29 de 1990) tiene 22 años, sólo con la Ley 1286 de 2009 comenzaron los apoyos del Gobierno Nacional de manera más sistemática”.
Con la reforma constitucional que el año pasado determinó entregar el 10% de los recursos de las regalías a la promoción de la ciencia, la tecnología y la innovación, se espera que se abra la puerta para que las administraciones públicas adelanten proyectos de promoción científica. De lo contrario, se le seguirá negando la posibilidad a más colombianos de despertar su curiosidad y acercarse al conocimiento a través de los misterios que guarda el cielo.