Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Apenas comenzaba la nueva audiencia de asignación de riesgos de la licitación del tercer canal privado de televisión, el viernes pasado, cuando se puso sobre la mesa el nombre del comisionado Alberto Guzmán —a quien se le venció el período el pasado 27 de enero— y la legalidad de su permanencia en la Comisión Nacional de Televisión (CNTV).
El abogado Jaime Lombana, apoderado de Caracol y RCN, cuestionó la participación de Guzmán en las juntas y en las decisiones de la entidad, quien durante casi cuatro meses después de haber terminado su período ha continuado como representante de las asociaciones de padres de familia, ligas de asociaciones de televidentes y facultades de educación y de comunicación social.
A la voz de Lombana se sumó Eduardo Noriega, ex comisionado y veedor ciudadano, quien pidió que se aclarara por qué se estaba celebrando una segunda audiencia de riesgos, cuando el lunes pasado ya se había realizado una con el mismo fin. Ante estas dudas, la representante de la Procuraduría General de la Nación recomendó que se suspendiera el encuentro hasta que hubiera mayor claridad. Luego de una hora de discusiones la junta de la CNTV decidió aplazarla para el próximo miércoles.
Sin embargo quedó el sinsabor del papel que está desempeñando Alberto Guzmán en el proceso del tercer canal. Esta misma duda había sido planteada en marzo pasado por los canales privados Caracol y RCN, en una carta enviada a la Procuraduría. Los canales citan allí un concepto del Consejo de Estado (de diciembre 18 de 2007), en el que el alto tribunal asegura que cuando se vence el período de un miembro de la junta directiva de la CNTV debe producirse “de manera automática su separación del cargo”.
En el mismo concepto el Consejo explica que en caso de que no pueda realizarse la elección inmediata del sucesor, “el Presidente de la República encarga a una persona mientras se surte el procedimiento para la elección del reemplazo definitivo y se efectúa su posesión”.
Según algunos expertos, la discusión radica en que por un lado la teoría general del derecho establece que quien se retire de su puesto de trabajo sin que haya sido nombrado el reemplazo puede incurrir en abandono de cargo. Pero, por otro lado, el Consejo de Estado plantea que en casos específicos, como es el de la Comisión Nacional de Televisión, este principio no aplica.
Así lo explicó el abogado Lombana al ejemplificar que lo que está sucediendo con Guzmán es equiparable a que el Fiscal General de la Nación, en el momento en que venció su período, hubiera insistido en no retirarse argumentando que la Corte Suprema no había nombrado su sucesor.
En la misiva los canales privados afirman que “es de suma gravedad que el comisionado Guzmán Ramírez se encuentre ejerciendo funciones como miembro de la Junta Directiva de la CNTV”, y que haya seguido participando en las sesiones que ha realizado la Junta desde que se acabó su período. Argumentan que Guzmán estuvo presente en ocho sesiones “careciendo de competencia para actuar y afectando, eventualmente, el quórum deliberatorio y decisorio de algunas determinaciones de la Junta”.
Los canales privados le pidieron a la Procuraduría abrir una investigación formal “en contra de los empleados públicos que pudieron incurrir en alguna causal o falta disciplinaria”.
Este tema tampoco es nuevo para el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), que reconoció en una comunicación enviada a la Registraduría Nacional del Estado Civil que “a partir del 28 de enero de 2010, la CNTV, organismo constitucional integrado por cinco miembros, pasaría a contar, deliberar y decidir con sólo cuatro de sus integrantes y sin la participación del Comisionado representante de las ligas y asociaciones de padres de familia, ligas de asociaciones de televidentes y facultades de educación y de comunicación social”.
A esto se suma que el ministro de TIC, Daniel Medina, en varias ocasiones le ha pedido a la Registraduría Nacional que se realice lo antes posible la elección del reemplazo de Alberto Guzmán (en este caso la Registraduría es la encargada de inscribir a los candidatos y a las asociaciones y facultades que son las electoras).
A esta petición el registrador Carlos Ariel Sánchez respondió que el procedimiento quedará aplazado hasta después de la segunda vuelta presidencial, porque la entidad está ocupada terminando los escrutinios de las elecciones al Congreso del pasado marzo, y preparando todo para las presidenciales.
Por lo pronto la Comisión Nacional de Televisión espera elegir al nuevo director de la entidad el próximo martes (hasta ahora Eduardo Osorio actuaba como encargado). El miércoles se tiene planeada una nueva audiencia de riesgos y según el cronograma la adjudicación se realizaría el 23 de julio.
Advertencia: Comunican S.A., empresa editora de El Espectador, hace parte del mismo grupo de medios al que pertenece el Canal Caracol.