Aguacate hass, de un éxito en el Super Bowl a posible riesgo para un lorito colombiano

Este fruto, aclamado por nutricionistas y chefs, se ha convertido en un artículo clave para la agricultura colombiana. En 2021 el país exportó 99.000 toneladas por más de US$206 millones, pero su impacto ambiental está causando varias preguntas. Fuimos a Tolima para comprobar lo que sucede.

Vereda La Cucuana, en Cajamarca, Tolima. Los emblemáticos loros orejiamarillos se resguardan en las últimas palmas que dejan los cultivos extensivos de aguacate hass.
Vereda La Cucuana, en Cajamarca, Tolima. Los emblemáticos loros orejiamarillos se resguardan en las últimas palmas que dejan los cultivos extensivos de aguacate hass.
Foto: Terumoto Fukuda

En uno de sus incontables viajes, Alexander von Humbolt describió la palma de cera (Ceroxylon quindiuense) como “el bosque sobre el bosque”, tomando prestada la imagen de la novela francesa Pablo y Virginia, de Jacques Henri Bernardino de Saint-Pierre. Y en su Cosmos. Ensayo de una descripción física del universo, confesó que se conmovió al borde del llanto cuando vio las montañas inundadas de esta palma en lo que hoy es Colombia. También le ocurrió con la estepa de Asia.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido