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Hace tres años comenzaron los diálogos de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc. El posconflicto ha sido una parte central en su agenda. El énfasis, hasta ahora, casi siempre ha recaído en las consecuencias políticas y económicas de la posible paz. Sin embargo, esa mesa tiene una tercera pata: los factores ambientales. ¿Qué papel van a cumplir los bosques una vez se llegue a un acuerdo de paz? Es la pregunta que muchos expertos en el sector han formulado.
Ese interrogante será el centro de atención del foro “Bosques y construcción de paz, una oportunidad para el posconflicto”, que se llevará a cabo mañana en Bogotá, en las instalaciones del centro de convenciones AR. En el encuentro liderado por el Gobierno Nacional, la Unión Europea y la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Carder) participarán diferentes ministerios, organizaciones e instituciones nacionales e internacionales.
Todos esos actores le darán sentido al vínculo entre el medio ambiente y el posconflicto porque casi el 52% de la superficie del país está cubierta por bosques y las zonas prioritarias para la construcción de paz en Colombia son áreas de gran importancia ambiental. Por ejemplo, más del 90% de los municipios en donde han predominado actividades ilegales, como los cultivos ilícitos, tienen alguna figura de protección o de regulación del uso debido a su relación con los bosques.
El objetivo es poner el tema sobre la mesa, promover una discusión en torno al modelo de desarrollo rural que se implementará en el país y comprender la gran oportunidad que representan los bosques como escenarios para la paz.
Entre los temas que se tratarán en el foro están las oportunidades y retos que enfrenta el sector forestal. El 70% del territorio colombiano tiene vocación de uso forestal y cada año se extraen de los bosques del país alrededor de 1’200.000 metros cúbicos de madera que alcanzan un valor comercial cercano a los US$576 millones anuales. Sin embargo, de acuerdo con cifras del Banco Mundial, el 42% del total de esta madera es ilegal.
Se discutirá también cómo se ha incluido el tema forestal en el Plan Nacional de Desarrollo y las oportunidades que generan los bosques en la lucha contra la pobreza, la inclusión social y el desarrollo económico en regiones marginadas.
Otro punto importante en el debate será la reforma agraria integral, en la que serán cruciales la dotación de tierras a miles de familias rurales desposeídas y la lucha contra actividades ilegales (cultivos ilícitos, minería ilegal, tráfico de fauna y flora), que en la mayoría de los casos se han dado en zonas forestales.
En el foro participarán diferentes expertos internacionales que compartirán sus experiencias en el manejo de bosques y posconflicto, además de los voceros de las principales organizaciones e instituciones dedicadas a temas de conservación, sostenibilidad, cooperación y manejo de tierras en Colombia. Representantes de comunidades indígenas, afros y campesinas también serán piezas claves en la discusión.
Este diálogo es “una oportunidad de abordar una reflexión propositiva sobre la importancia del campo, sus bosques y su gente en la construcción de la paz. Creemos que es necesario pensar en cuál debe ser la contribución de cada uno de nosotros para lograr una Colombia más sustentable y equitativa. Más sintonizada con los retos globales (ambientales y sociales) que hoy en día enfrenta la humanidad”, concluyó Ivo Hoefkens, jefe de cooperación de la UE en Colombia.