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Grabar animales, y lo que hacen en su día a día, no solo es una tarea difícil técnicamente –porque recorren grandes distancias o se mueven rápidamente–, sino también frustrante. Así lo cuenta el realizador audiovisual y explorador de National Geographic Bertie Gregory, en la nueva serie documental Animales de cerca, que se estrenará el próximo 13 de septiembre.
En la producción de seis capítulos, Gregory y su equipo recorren la Antártida, las islas Galápagos, Botsuana, la Patagonia, Indonesia y la República Centroafricana durante 219 días para capturar comportamientos “nunca vistos” de pumas, lobos marinos y orcas, entre otros. Durante siete meses registran las batallas diarias de los animales, que muchas veces tienen que ver con su capacidad (o no) de sobrevivir en entornos cada vez más hostiles. (Puede ver: La capa de hielo marino de la Antártida Occidental, en vías de colapso)
Entornos que, aun con todas sus dificultades, no son escenarios completamente ajenos a Gregory: “Mi familia está obsesionada con estar al aire libre”, dice en entrevista con El Espectador. Desde muy pequeño estuvo habituado al frío, la humedad y el mar, donde hoy se siente más cómodo que quizá la gran mayoría de personas. Estar allí, al aire libre, también le despertó un amor y una pasión inusuales por la naturaleza. “Cuando era adolescente empecé a darme cuenta de que hacer fotos de los animales que encontraba era bueno para canalizar mi obsesión”.
No solo eso, también descubrió que una buena foto podía contagiar a otros de su mismo entusiasmo. Y así, poco a poco, su vida se fue volviendo una seguidilla de fotografías de animales en su entorno natural. “Empecé a participar con ellas en concursos de fotografía de fauna y tuve la suerte de ganar algunos. En la ceremonia de entrega de premios de uno de aquellos concursos conocí a un tipo llamado Steve Winter”, recuerda Gregory. Steve Winter, una figura ya por aquellos años muy respetada en el mundo de la fotografía de vida silvestre y la conservación, nombrado en varias ocasiones como Fotógrafo del Año por cadenas como la BBC, estaba justamente buscando a quien sería su nuevo asistente.

“Yo estaba en el lugar correcto en el momento adecuado. Trabajé para Winter durante dos años y esa fue mi puerta de entrada a National Geographic”, dice Gregory. Desde entonces, se ha separado por muy pocos períodos de tiempo de su cámara. Tantos años capturando con su lente a la naturaleza (trabajo que le ha merecido un premio Bafta y varios otros de fotografía) le han enseñado varias cosas a Gregory, entre ellas, que la naturaleza no tiene un guion. “Eso a veces es muy molesto y otras veces es muy bueno, porque tu historia acaba yendo en una dirección diferente”.
Así le pasó en varias oportunidades en Animales de cerca, la serie documental que está a punto de estrenar. “Estábamos filmando pumas en Chile, en la Patagonia, y seguimos a una hembra llamada Petaca, a la que conocí cuando era cachorra. Era una pequeña bola esponjosa de belleza, pero totalmente inútil sin su madre. Cuatro años después, decidí que quería hacer un programa para ver cómo estaba. No solo ha sobrevivido, lo que es impresionante para un puma porque muchos no lo consiguen, sino que ahora es una increíble madre, feroz, poderosa y con dos cachorros propios”, relata Gregory.
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En el documental la siguen durante semanas, en una especie de montaña rusa emocional, en donde Petaca se debe defender de pumas machos del doble de su tamaño que intentan matar a sus cachorros, o cazar presas como el guanaco, un mamífero de cuello y patas largas que puede alcanzar una altura de 1,60 metros y pesar más de 91 kilogramos, en “increíbles batallas de gladiadores”. “En un punto creímos que la historia de Petaca había terminado. Y cuando vean el episodio, lo pensarán así. Pero entonces la naturaleza dijo: no, no hemos terminado, aquí hay un pequeño giro”, adelanta Gregory.

No revela spoilers, pero sí que aquel giro fue algo que nunca pasó por su mente. “Esa es la magia de filmar el mundo natural”, dice Gregory. La naturaleza no tiene guion, repite. ¿Quién podría haber imaginado, por ejemplo, que una caza rutinaria de un grupo de orcas en la Antártida terminaría con la interacción de dos gigantes del mar?
Estaban siguiéndole la pista a un grupo muy especial de orcas. “Son únicas porque buscan focas que estén descansando en trozos de hielo y, una vez que encuentran una, para acceder a ella, llaman al resto de su manada. Luego, utilizando el trabajo en equipo, usan sus cuerpos para crear una ola que arrastre a las focas fuera del hielo y las lleve al agua”, explica Gregory. Cada cacería que hacen es diferente, agrega, “es un ejemplo de inteligencia animal. Y justo cuando pensaba ´bueno, esto es increíble, no puedo sorprenderme más´, de repente, a mitad de una cacería, pasó algo”.
Las orcas habían arrastrado una foca al agua y estaban a punto de empezar a alimentarse de ella, cuando dos ballenas jorobadas aparecieron y empezaron a interrumpir la caza, intentando interponerse entre la foca y las orcas. “Todos estábamos sentados allí pensando: ¿qué está pasando? El biólogo de ballenas con el que estábamos, dijo: ‘bueno, las crías de ballenas jorobadas a menudo son cazadas por las orcas’. Así que se cree que estas ballenas jorobadas solo tratan de interrumpir cualquier caza de orcas”, cuenta Gregory.
Estuvieron allí durante horas capturando ese acontecimiento, en medio de una tormenta de nieve que hace parecer las tomas que se hicieron, dice, como “una Guerra de las Galaxias, con la nieve cayendo en cámara lenta. Fue algo completamente mágico”.
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En medio de aquellas historias protagonizadas por animales en condición salvaje, hay también espacio para algunos ejemplos de interacción entre la naturaleza y el hombre. “Tuvimos un episodio llamado Devil Ray Islands, en donde fuimos a tratar de filmar rayas diablo, que son un primo secreto y escurridizo de la mantarraya. Viven en muchos lugares, pero el lugar al que fuimos a filmarlas es Raja Ampat, en Indonesia”, relata Gregory. Se trata de un archipiélago de más de 1.500 islas, cubiertas de selva y rodeadas de algunos de los mejores arrecifes de coral del mundo. Pero esto último no fue siempre así.

Hace unos 20 años, en Raja Ampat se desarrollaba pesca con dinamita, que consiste en lanzar bombas al arrecife y matar la mayor cantidad de animales, en un proceso de captura muy rápido y fácil, pero desastroso para el arrecife, que queda destruido. “Así que la comunidad local se reunió y dijo: ´Esto no es bueno para nosotros, ni para la fauna´. Así que crearon la Reserva Marina Mizzou, un área protegida que no permite la pesca. Y muchos de los pescadores se convirtieron en guardabosques para protegerla. 20 años después, esa zona se ha recuperado extraordinariamente”, describe Gregory. Muestra de ello es que, en la zona de la reserva, hay 25 veces más tiburones que los que hay fuera de ella.
“Esto demuestra que es posible cuidar la naturaleza. Y no solo se beneficia la fauna, sino también los humanos, porque todos esos peces que se están desarrollando muy bien dentro de la zona protegida, se están desbordando hacia la zona de pesca que la rodea”, reflexiona finalmente el fotógrafo. A partir del próximo 13 de septiembre, cuando “Animales de Cerca”, se estrene en la plataforma Disney+, todos podrán sentirse parte de estas historias.