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La revelación, hecha por el Ideam, ratifica la compleja situación que representa este problema. “Es mi principal dolor de cabeza”, le dijo hace unos días a este diario el ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo.
En total, el boletín de alertas tempranas de deforestación, identificó ocho puntos preocupantes en Colombia para el segundo y el tercer trimestres de 2017 (ver infografía). El municipio de Río Quito, en Chocó, es otro de ellos. Es un problema asociado a “actividades mineras ilícitas a cielo abierto”, dice el Ideam.
Hay otra conclusión que resulta alarmante para el caso del segundo trimestre: el 90 % de las alertas detectadas en áreas protegidas se concentraron en tres parques nacionales naturales: el Parque Nacional Natural Paramillo (entre Antioquia y Córdoba), Tinigua (en el Meta) y Sierra de La Macarena. Ese arco de deforestación amazónico es un asunto que sigue sin resolverse. Como lo había revelado esa entidad en junio, el 60 % de la deforestación que hay en Colombia sucede en esa región.
Chocó, por otra parte, fue el departamento donde más se registraron alertas de deforestación en los últimos tres meses (el 21,9 %). Le siguen Putumayo (13 %) y Meta (12 %). De hecho, el Pacífico es una región con serios inconvenientes: en el primer trimestre tuvo dos puntos graves de deforestación. En el segundo, se multiplicó. De los ocho focos nacionales, la mitad se presentaron en esa región.