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Yo estuve en… El inventario de todas las plantas de Colombia

Después de 13 años de trabajo, 180 científicos de 20 países publicaron la obra más ambiciosa de la botánica nacional: un completo catálogo con 1.674 líquenes y 26.186 especies de plantas.

27 de diciembre de 2015 – 01:07 p. m.

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Hablar de la extraordinaria biodiversidad de Colombia se ha convertido casi en asunto de cajón. Somos el país más rico en aves, el segundo más rico en esto, el tercero en aquello… Y dentro de estos récords pírricos, en los que pareciera importar más el escalafón que el valor de lo que se tiene, las plantas no se han quedado atrás: durante décadas los botánicos no han logrado saber qué puesto ocupa Colombia en el mundo en número de plantas. Ni siquiera cuántas especies hay en el país.

Hasta hace poco algunos citaban todavía la clásica cifra de 50.000 especies, que estimó en 1951 el botánico estadounidense Richard Evans Schultes, el de El abrazo de la serpiente. Otros calculaban la cifra en 41.000 a 45.000 especies, y el más conservador sugirió “apenas” 35.000. Pero el número real se desconocía por una simple razón: nadie antes se dio a la tarea de recopilar una lista completa de todas las plantas conocidas en el país. Después de habitar este territorio por casi 14.000 años, seguíamos sin tener un inventario de las plantas con las que lo compartimos. Algo tan descabellado como tener una enorme biblioteca y desconocer qué libros contiene.

Por esta razón recibí entusiasmado la tarea que me encomendó el 6 de junio de 2001, día de mi aniversario, el director del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, Gonzalo Andrade. “Le tengo un regalo de cumpleaños”, me dijo. “Quiero que se encargue de compilar el catálogo de las plantas de Colombia”. Acepté de inmediato, aunque era consciente de la magnitud descomunal de la empresa: producir un catálogo similar para Ecuador, que tiene una flora mucho menor que la nuestra, le tomó más de una década al Jardín Botánico de Misuri, la institución botánica más poderosa del continente. Era fácil adivinar, entonces, que la producción de nuestro catálogo tomaría más de diez años, en el mejor de los casos.

Pero no estaba solo en mi tarea: el profesor Robbert Gradstein, de la Universidad de Gotinga, Alemania, fue mi compañero de misión desde el primer momento. Además de impulsar la obra y ayudar a buscar recursos, Rob, autoridad mundial en musgos y hepáticas, coordinaría el tratamiento de estos grupos para el catálogo. Tras meses de gestionar recursos, diseñar una plataforma de trabajo y planear actividades, empezamos por fin la compilación en noviembre de 2003, con apoyo de la Fundación Volkswagen. Más adelante recibiríamos soporte de otras instituciones.

El primer paso fue vincular al equipo a Marcela Celis, quien empezó su doctorado bajo mi dirección, mientras planeábamos juntos el catálogo. Nos enfocamos primero en el herbario, herramienta fundamental para documentar las plantas del país. Los herbarios del mundo conservan muestras secas de plantas recolectadas por los botánicos durante los últimos cuatro siglos, y son esos especímenes y lo que han escrito con base en ellos varias generaciones de botánicos, los que nos pueden decir cuántas y cuáles especies de plantas hay en el país. Por esa razón, nuestro primer objetivo fue sistematizar la información contenida en el medio millón de especímenes que albergaba entonces el herbario del Instituto de Ciencias Naturales, el más grande del país. Creamos un enorme grupo de sistematización, con estudiantes que fotografiaban cada ejemplar de la colección y digitaban la información asociada a él. De esta manera, en pocos años, pusimos en internet la versión virtual del Herbario Nacional Colombiano, el primero en el mundo en poner en línea una foto de cada uno de sus especímenes.

Mientras recuperábamos la información del herbario, investigadores de numerosas instituciones trabajaban en los grupos de su respectiva especialidad, para armar entre todos el rompecabezas de nuestra flora. Fue un proceso de casi 14 años, en el que participaron, bajo mi coordinación, 180 botánicos de 21 países: probablemente el mayor contingente de científicos jamás convocado para una obra en la historia de Colombia. El Catálogo de plantas y líquenes de Colombia vio por fin la luz en internet en abril de 2015. La versión impresa, con casi 3.000 páginas en dos gruesos volúmenes, está en la imprenta y aparecerá en febrero próximo. El Catálogo presenta, para cada una de las plantas que crecen en Colombia, el nombre científico, la forma de crecimiento (hierba, árbol, trepadora, etc.), las regiones en las que ha sido hallada, su distribución altitudinal y el estado de conservación en que se encuentra.

Sabemos ahora que el número de plantas conocidas en Colombia es de 26.186 especies, una cifra impresionante, aunque considerablemente inferior a todos los cálculos previos. Pero esta cifra no es definitiva: la exploración botánica de Colombia es todavía incompleta y cada año se descubren en el país decenas de plantas nuevas para la ciencia. Además, hay numerosas regiones que han sido poco exploradas, incluyendo zonas remotas como las serranías del Darién, del Baudó y de La Macarena, las vertientes de los Andes en el Cauca y Arauca, y muchas partes de la Amazonia. La exploración detallada de estas áreas revelará, sin duda, centenares de plantas desconocidas hasta ahora por la ciencia.

¿Qué tanto se incrementará la cifra final de plantas de Colombia cuando se refine la exploración del país? Mis cálculos sugieren que alrededor del 15% de todas las plantas que crecen en Colombia están todavía por descubrir. Es decir, que el número total de plantas del país probablemente es cercano a las 31.000. Esta cifra nos sitúa, sin duda, entre los países más ricos en plantas en el mundo. Si somos los primeros, los segundos o los terceros no es para mí un dato muy importante. Lo verdaderamente relevante es el potencial que esas 31.000 especies   tienen para el desarrollo del país y la responsabilidad que tenemos todos de preservarlas. Y el catálogo que hemos producido es una herramienta fundamental para lograrlo.

* Botánico, Ph.D. en ciencias, exprofesor de la Universidad Nacional. 

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