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Los indígenas llegaron al parque Tercer Milenio a primera hora de la mañana de este martes.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
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150 miembros de la comunidad Emberá, del resguardo La Meseta, llegaron a la Terminal de Transporte de Bogotá el lunes en la madrugada.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
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48 familias, en su mayoría menores de 12 años y mujeres, tuvieron que dejar su resguardo al sur del departamento del Chocó como consecuencia de los enfrentamientos entre grupos armados.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
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Desplazados por la violencia en su territorio, acentuada desde el mes de agosto por confrontaciones entre el ejército y el ELN, los indígenas decidieron llegar a la capital en busca de soluciones.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
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Desde su arribo a la capital, los líderes indígenas de la comunidad se encuentran reunidos con el Ministerio del Interior y la Unidad de Víctimas.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
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Pese a que el Distrito desplegó miembros de la unidad de diálogo, la comunidad insiste en que solo se entenderán con el Gobierno Nacional, al que exigen garantías para retornar a su territorio.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
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Aunque en la terminal de Bogotá los indígenas recibieron atención por parte de la Defensoría del Pueblo y otros entes, el colectivo ancestral decidió trasladarse al Parque Tercer Milenio.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
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En el Parque Tercer Milenio aguardan a que se les cumplan las promesas de retornar a su resguardo. Sin embargo, la posible prolongación de los diálogos, amenaza con alargar más de lo previsto la estadía de los indígenas en el parque.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga
150 indígenas que fueron desplazados por la violencia de su territorio desde el departamento del Chocó, acampan desde el martes en la mañana en el Parque Tercer Milenio. Se encuentran a la espera de lo que se defina entre el Ministerio del Interior y la Unidad de Víctimas para su retorno seguro al asentamiento La Meseta, de donde son oriundos.
Mientras esto no ocurre, el colectivo indígena pernoctará en este parque, con lo cual se agrave la compleja situación que las comunidades indígenas viven en la capital. Con el aforo de los centros de acopio totalmente desbordado y la ocupación del Parque Nacional por parte de los Emberá Katio, la capital del país se ha convertido en el epicentro de acogida a estas comunidades.
Desde el Gobierno Distrital, en el caso de los indígenas asentados en el parque Nacional, se han adelantado mesas de retorno para los miembros de la comunidad que deseen regresar a su territorio. Sin embargo, para el caso del pueblo originario de La Meseta, el Distrito no ha podido hacer mucho. La insistencia de la comunidad de entenderse únicamente con el Gobierno Nacional, hace que el futuro de este nuevo campamento indígena en el corazón de Bogotá, depende única y exclusivamente de lo que logre solucionar el poder central en cabeza del Ministerio del Interior.
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