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Este miércoles en el Concejo de Bogotá durante un debate de control político a la construcción de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), la concejal Soledad Tamayo manifestó su preocupación por la obra de la mega autopista urbana, que según ella, lleva en construcción 50 años.
“La ALO, que debería conectar zonas importantes desde Torca hasta Mosquera, lleva 50 años en construcción y hasta el presente año sólo se ha completado un tramo de la misma de tres previstos”, señaló.
El trazado ALO se aprobó mediante el acuerdo 13 de 1998 por el Concejo de Bogotá, posteriormente el documento de Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) lo declaró de importancia estratégica para el país, solucionando a largo plazo los actuales problemas de movilidad.
“La Avenida Longitudinal de Occidente es caracterizada por ser una vía de 100 metros de ancho con cuatro carriles. De los tres tramos de construcción, que corresponderían a 49 kilómetros, sólo se ha construido por el Distrito 1,88 kilómetros en 16 meses y a un costo de $12.000 millones”, explicó.
Según información suministrada por Tamayo, los predios requeridos para éste trazado son en su totalidad 1.109, de los cuales sólo se han adquirido 386, faltando así 696 predios por iniciar su negociación.
“Esto hace que el Distrito deba pagar un mayor valor al inicialmente previsto en sus avalúos. En el año 1999 la ALO le valía a la ciudad $646 mil millones. En 2010 valía 1 billón 60 mil millones lo cual significa que el proyecto hoy en día le valdría a los bogotanos $414 mil millones más”, puntualizó.
La concejal Tamayo asegura que hoy la ciudad no tiene certeza sobre el futuro de la ALO. “La Administración dice que se construirá por concesión y que será la primera autopista con peaje. Sin embargo, yo me pregunto ¿cómo será la primera la autopista con peaje, si ni siquiera se ha construido, ni tampoco han comprado los 696 predios que faltan?”.