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En menos de 24 horas, a la altura del municipio de Cajicá, las aguas del río Bogotá subieron 90 centímetros su nivel normal, lo suficiente para que la fuente hídrica alcanzara su cota más alta en lo que va corrido del año. Según el gobernador de Cundinamarca, Andrés González, sólo quedan 15 centímetros para alcanzar su máxima capacidad de desbordamiento. Y sigue lloviendo.
Por el lado de los embalses, el panorama no es más alentador: algunos como los de San Rafael, Muña, Neusa y Sisga están a punto de sobrepasar la medida. Entre tanto, las lluvias que cayeron en la tarde de ayer provocaron la caída de varios árboles —uno de ellos en la Circunvalar con calle 73, que generó un gran trancón y afectó dos vehículos— y en la Avenida Suba un muro de contención se vino abajo sin causar mayores daños.
El vendaval del lunes en la tarde fue fuerte. Sumado a los trancones y los reportes sobre la inundación del río, especialmente en Chía, las autoridades tienen a la ciudadanía en alerta y trabajan a toda marcha para evitar que algo peor suceda en lo que queda de la ola invernal que, según el Ideam, continuaría hasta finales de diciembre.
De seguir las fuertes lluvias en la cuenca alta del río Bogotá, podrían inundarse también la localidad de Fontibón, en Bogotá, y los municipios de Mosquera y Soacha, en Cundinamarca, según advirtió el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (Fopae).
Por eso, a los esfuerzos de la Corporación Autónoma Regional (CAR) para detener el paso de las aguas del río Bogotá limpiando canales y levantando jarillones, se unieron los del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá para vigilar permanentemente los puntos críticos y adelantar obras de mitigación en Mosquera y Fontibón.
También ayer el Fopae continuaba la evacuación de las familias residentes en 140 predios ubicados en zonas de alto riesgo de deslizamiento en el barrio Cordillera Sur, en Ciudad Bolívar. Ya se han logrado desocupar 40 viviendas y se espera que las familias que todavía están en la zona evacuen en los próximos días, tras el inminente riesgo al que están expuestos, después de que el sábado un movimiento de tierra se llevara cinco de las casas del sector.
Además, el gobernador de Cundinamarca anunció que el departamento se encuentra evaluando la compra de predios inundables en municipios de la cuenca alta que permitan desaguar el río y así evitar nuevas inundaciones. Asimismo, a la zona ya llegó una motobomba enviada por la Gestión Nacional del Riesgo, que desde ayer en la tarde bombea 2,5 litros de agua por segundo de la zona.
Con esto se busca mitigar lo que todavía es un riesgo inminente: que el río inunde zonas habitadas en la cuenca baja, como Anapoima y Apulo, y en la cuenca media, como Fontibón y Mosquera.
“La maldita ‘Niña’, karma de mi gobierno”
Tras recorrer la zona afectada por las lluvias en Chía (Cundinamarca), el presidente Santos señaló que “desde el primer día que me posesioné, ya esta ‘Niña’ estaba madurándose mucho, ya estaba lloviendo más de lo normal, y en estos 16 meses de gobierno ha sido el peor problema que hemos tenido que afrontar”.
El jefe de Estado indicó, además, que la Oficina de Gestión de Riesgo de la Presidencia ha invertido $43.000 millones para atender la emergencia invernal, que hasta ahora deja 117 muertos y por lo menos 430.000 personas damnificadas.
La Contraloría General anunció una indagación preliminar contra el director del Invías, Carlos A. Rosado, por la crisis de las vías y la inversión de los recursos destinados para tal fin.
¿Por qué se inunda la capital?
Gerardo Ardila: Director Instituto Estudios Urbanos UN
El altiplano de Bogotá es un pantano y las construcciones y actividades humanas se han tomado terrenos que le corresponden al río . El investigador señala que es fundamental un modelo de ordenamiento territorial que tenga en cuenta el comportamiento de las aguas para no repetir los errores en la forma de tratar a la naturaleza.
Aníbal Acosta: Coordinador Proyecto de Saneamiento del río Bogotá de la CAR
El aumento en las lluvias han hecho que el río llegue a su máxima capacidad de transporte de aguas y, en consecuencia, se inunden zonas aledañas a su ronda.
El experto indica que es indispensable tener sitios de almacenamiento de aguas lluvias, para reutilizarlas en época de verano. Por esta razón debemos volver a hacer embalses y humedales.
Guillermo Cruz Espejo: Consultor en ingeniería hidráulica
En la Estación de Bombeo Muña se construyó un muro o estructura de apoyo de las antiguas compuertas de Alicachín, que represan las aguas del río Bogotá. La solución es derribarlas, pero no hay una institución que asuma la propiedad del muro. Emgesa, propietaria de la Estación, respondió que estas estructuras no forman parte de sus activos.
Fabio Zambrano: Investigador Instituto Estudios Urbanos UN
Hay imprevisión por parte de las autoridades, porque no es noticia que iba a llover. Zambrano agrega que no se ha hecho una adecuada regulación del volumen de las aguas del río Bogotá pues represas como la de Tominé, que debería recibir los excesos de esta fuente, no ha llegado al 60% de su capacidad de almacenamiento.