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Desde hace un mes, la Secretaria de Gobierno propuso que algunas discotecas de Bogotá funcionen 24 horas para no reprimir a las personas que les gusta la rumba sin límites. Este proyecto de acuerdo está siendo debatido en el Cabildo Distrital para verificar el sustento legal y la conveniencia del mismo.
“La Administración Distrital está haciendo un estudio concienzudo de este proyecto, lo estamos examinando dentro de un contexto de ordenamiento de la rumba en la capital y de gobernabilidad de la noche; pues tenemos una cantidad de problemas que tienen que ver con seguridad, permisibilidad y excesivo consumo de licor y droga” manifestó López.
Para examinar la viabilidad de la rumba 24 horas se tiene proyectado un foro a mediados de año con expertos internacionales, en donde se expondrán detalles de cómo han asumido este tema en los sitios en donde ha funcionado bien la medida. Este proyecto tiene como objetivo tener una oferta para todas las demandas legítimas de bienes y servicios.
“Nosotros no tenemos actitud mojigata al respecto de esta rumba. Pero el tema merece un debate público, el cual debe ser ampliamente debatido por todos los sectores interesados para que nos podamos hacer a una idea de qué es lo mejor para la capital” indicó la Secretaria de Gobierno.
Igualmente, puntualizó en que el consumo de droga, aunque es un tema preocupante, no es una problemática de un solo tipo de rumba sino que abarca muchos más espacios.
Frente al tema, reconoció que la capital de la República tiene recursos limitados de policía, patrullas, capacidad de control y vigilancia, y unas limitaciones normativas, en el sentido de la capacidad sancionatoria de quienes incumplan las reglas. Según López, para cualquier tipo de sanción los procedimientos son “demasiado engorrosos”.
En caso de que la rumba 24 horas sea aprobada, los sitios legales para dicha operación contarían con una vigilancia especializada; sin embargo, todo depende de cuántos lugares sean, cuál sea su regulación y reglamentación.
El proyecto de rumba 24 horas ha desatado una polémica en el Concejo de Bogotá, pues hay quienes no están de acuerdo con este tipo de medidas.
El cabildante distrital Julio César Acosta dijo que la Administración Distrital, en sus intentos por contrarrestar la inseguridad y la falta de cultura ciudadana, adopta medidas en caliente, sin consenso y sin consultar ni al concejo ni a la comunidad, al sector comercial y mucho menos a los representantes de las juventudes en la capital con medidas que rayan en la inequidad de algunos sectores y que en nada solucionan los problemas de seguridad de las localidades.
Mientras tanto, el concejal Javier Palacio Mejía manifestó estar de acuerdo con la propuesta de la Secretaria de Gobierno, “las medidas actuales no son las más adecuadas para una ciudad que pretende estar a la par de las grandes metrópolis del mundo, esta actividad económica debe ser vista como elemento característico de la ciudad, fomento de esparcimiento y generación de recursos para la economía de la Capital”.
La controversia desatada se centra en que, según Acosta, la medida que restringe la prohibición de venta de licor hasta las 10 de la noche, toque de queda para menores de edad y cierre de establecimientos a las tres de la mañana en algunas zonas de la capital; no es percibida por los bogotanos como una medida que reduzca los índices de violencia y consumo.
Y como la ley no se aplica en toda la capital, los menores de edad les basta con cruzar la calle para no ser objeto de la aplicación de estas medidas. “Esto sin contar con que los operativos realizados para controlar y vigilar el cumplimiento del Decreto no son constantes aún en las zonas en las que se ha implementado la norma” señaló el concejal Julio César Acosta.
Pese a esto, para el cabildante Javier Palacio Mejía “Bogotá es una ciudad que no duerme, una ciudad que tiene una importante economía nocturna, genera un gran número de empleos y por consiguiente hace parte del sustento de muchos capitalinos. Por otra parte, frente a la crisis económica que vivimos es fundamental incentivar el empleo y potenciar el consumo de tal manera que se contribuya al desarrollo económico de la ciudad”.
Ante las opniones divididas por el tema, López le dijo a la oposición que deben participar del foro, porque este es un tema de política pública, de conciliación de intereses, de posiciones y de libertades, “es un rico debate que tenemos que dar para acertar y así enriquecer las propuestas que salen de manera conjunta para el bien de la ciudad”.