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La emergencia provocada desde el domingo por más de 10 incendios forestales en Bogotá y sus alrededores, que arrasó cerca de 350 hectáreas, mantuvo su intensidad el martes. La situación no empeoró pese a la crisis desatada por el fuego que surgió en la zona de los Tanques del Silencio el lunes, gracias al arduo trabajo de más de mil agentes de los cuerpos de bomberos, el Depae (Dirección de Prevención y Atención de Emergencias), la Fuerza Aérea Colombiana y la Defensa Civil. Andrés González, gobernador de Cundinamarca, declaró al departamento en alerta naranja debido a las conflagraciones en varios lugares.
“Hemos tenido más de 37 incendios que a la fecha afectan más de 300 hectáreas. Se activan todos los comités locales. Hay una movilización general en unos casos para controlar la emergencia, y en otros para prevenirla. Vamos a movilizar cerca de mil hombres debidamente equipados para hacer los cortes de las líneas de fuego como estrategia por tierra, y otra aérea a través de un dispositivo especial con apoyo de la Fuerza Aérea”, dijo González.
El Espectador consultó con Ricardo Lozano, director del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), para saber a qué se debe el fenómeno, hasta cuándo puede durar y qué medidas se deben tomar.
¿Por qué no hay nubes?
Los vientos alisios del norte empujan hacia el sur las nubes y se pierde la humedad. La Banda de Confluencia Intertropical, como se llama esa banda de nubes, en este momento está hacia el sur, cerca del departamento de Nariño. Ésa es la que marca las estaciones de nuestro país. Hacia finales de marzo y abril comienza a subir otra vez la banda hacia el centro del país y por eso es que decimos “abril, lluvias mil”. También el fenómeno de ‘El Niño’ hace que los cielos estén despejados. Desde el océano Pacífico estamos recibiendo ondas Kelvin, que traen calor. En diciembre recibimos una de estas ondas Kelvin que despejan los cielos y hacen que en esta época baje la humedad.
¿Los incendios y heladas de este año tienen algo de excepcional?
Por ahora no. Siguen por debajo de los registros históricos. Quizá lo único llamativo es que la temporada seca, que también se caracteriza por heladas, por lo general es más hacia febrero. Comparado con otros años, este enero ha adelantado la temporada fuerte. Estamos viviendo un fenómeno de ‘El Niño’ moderado.
¿Por qué frío de noche e incendios de día?
Es un ciclo normal de la atmósfera. En el día, al no tener nubes ni humedad, los suelos y la vegetación reciben toda la radiación del Sol. En la noche y la madrugada el calor se libera muy rápido. En las zonas que se encuentran a una altura mayor de 2.500 metros, como Bogotá, se presentan heladas luego de esta liberación de calor. Una helada es la ocurrencia de temperaturas por debajo de cero grados.
¿El fenómeno tiene algo que ver con el cambio climático?
Lo que sí podemos decir es que el cambio climático lo estamos viendo de años atrás y con el fenómeno de ‘El Niño’ hacen que se intensifiquen los impactos de estos ciclos naturales.
¿Cuáles son las consecuencias que tienen los incendios sobre el ambiente?
Una de las preocupaciones grandes son las áreas de parques nacionales naturales y de reserva. Al destruirse la cobertura vegetal se altera el ciclo del agua. Cuando comience la temporada de lluvias la vegetación no estará completa para absorber el agua. También hay pérdida de especies nativas y endémicas.
¿No se supone que los incendios renuevan los bosques?
Estos incendios por lo general son causados por el hombre, no son naturales. La mayoría son provocados por caminantes o turistas que tiran cerillas, dejan un vidrio que concentra los rayos solares y provoca el incendio. La actividad del hombre es la detonante.
¿Va a empeorar la situación en los próximos meses?
Esperamos que las condiciones se mantengan. Para el fin de semana y lunes creemos que las temperaturas se van a moderar gracias a la entrada de un frente frío desde la región Caribe y existe la probabilidad de tener algunas lloviznas en Cundinamarca y el sur de Boyacá.