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Como un baldado de agua fría recibieron los recicladores el decreto que reglamentó los comparendos ambientales en la ciudad, dado a conocer ayer por El Espectador. Esta norma contempla multas a quienes destapen las bolsas de basura para extraer material reciclable. Nora Padilla, una de sus representantes, en diálogo con este diario, afirmó que esta sanción desacataría la jurisprudencia de la Corte Constitucional y por eso consultarán su legalidad. Ante la crítica, el Distrito aclaró que por ahora esta medida no entrará en vigencia y se les respetará su derecho al trabajo. Sin embargo, sí sancionarán a los que dejen basura regada en la calle.
El Decreto 349 de 2014 detalla las 20 infracciones que en tres meses, cuando finalice su etapa pedagógica, ameritarán comparendos ambientales. La que generó la airada reacción de los recicladores es la sexta, que señala que “destapar y extraer, parcial o totalmente, sin autorización alguna, el contenido de las bolsas y recipientes para la basura, una vez colocados para su recolección, es una infracción a las normas sobre recuperación y aprovechamiento vigentes”, que acarrearía una multa de cinco salarios mínimos mensuales legales vigentes ($3’080.000).
Padilla aseguró que la medida los sorprendió, porque nos los consultaron a pesar de las numerosas reuniones que tuvieron con el alcalde Gustavo Petro, donde él conoció sus limitaciones y necesidades. Ellos esperaban la expedición de una norma que no los multe por hacer su trabajo.
Según la representante de los recicladores, también les extrañó que aparentemente la administración distrital no tuvo en cuenta la Sentencia C793 de 2009, de la Corte Constitucional, a la hora de reglamentar estos comparendos. El alto tribunal dijo en su momento que era legal imponer multas por infracciones ambientales (norma creada en el gobierno de Álvaro Uribe), pero dejó claro que no se podían multar a los recicladores informales por hacer su trabajo.
La Corte Constitucional tuvo en cuenta la realidad de esa población al decir que “mientras se accede a la tecnología de punta que permita efectuar un reciclaje más depurado, no existe otra posibilidad que la de examinar manualmente los residuos para determinar qué podría ser reciclado, por lo que sancionar el método actual impide la realización de una labor que tradicionalmente ha sido desarrollada por un significativo número de personas en condiciones de marginalidad extremas, en abierta contradicción con las cláusulas constitucionales que protegen el derecho al trabajo y la realización de actividades u oficios de manera libre”.
“Hoy no es el gobierno Uribe sino el de Petro el que nos quiere castigar por la falta de conciencia ciudadana sobre el reciclaje, que nos lleva a escarbar en las bolsas de basura para recuperar el material reciclable”, dijo Padilla.
Por su parte, Susana Muhamad, secretaria distrital de Ambiente, aclaró que por ahora la infracción a la que hacen referencia los recicladores no entrará en vigencia. Agregó que el decreto contiene un parágrafo que asegura que esa infracción por destapar y extraer el contenido de las bolsas de basura sólo se aplicará una vez el Distrito haya implementado un sistema de aprovechamiento que incluya a la población recicladora, en el marco del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS). Un proceso lento al que todavía le falta mucho trecho y para el que se necesita la participación activa de la ciudadanía, según Muhamad.
De acuerdo con las últimas cifras de la Unidad Administrativa de Servicios Públicos (Uaesp), a junio de 2014, en Bogotá hay 13.456 recicladores censados y que reportan planilla de pesaje, de los cuales 7.419 están carnetizados. Sobre estas multas y otras preocupaciones se hablará en la reunión que tendrá hoy el Distrito con los recicladores.