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Según el coronel Diego Hernández, encargado de la zona norte, el asesinato del joven, baleado durante un enfrentamiento por el territorio entre la banda “Los Pascuales” y los “Tarazona” evidencia las fallas en la judicialización de los miembros de estos grupos delincuenciales.
Para Hernández, los enfrentamientos, que han cobrado la vida de cuatro personas y dejan varios heridos en el último mes, se deben a la puesta en libertad de Wilmer Pascual, de la banda “Los Pascuales”. Aunque Pascual tenía cargos por homicidio, sólo estuvo en prisión por dos años. Su retorno a la libertad sería el motivo de los ajustes de cuentas que desde hace cinco meses reactivaron en conflicto a la zona.
Pero el tema de las bandas criminales en el norte no es nuevo. Hernández asegura que llevan más de cinco décadas delinquiendo y que hay un relevo generacional que permite su permanencia. Hoy, además de “Los Pascuales” y “Los Tarazona” estarían operando en la zona “Los porras” y “Los Jiménez”.
El 31 de julio de 2008, más de 100 uniformados hicieron una redada en la zona, que terminó con la captura de 13 integrantes de “Los Pascuales”. Sin embargo quedaron en libertad a los pocos días.
En noviembre del mismo año, el entonces general Rodolfo Palomino anunció que era el comienzo de la desarticulación de las bandas. Aunque desde entonces se han adelantado múltiples operativos en su contra, hoy continúan ganando territorio.
Hernández aseguró: “Estamos cansados de estar capturando a miembros de las bandas y de que la justicia los suelte”.