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La obra, a cargo de Empresas Públicas de Medellín (EPM) y Codensa, debió ser entregada en 2012 para garantizar el abastecimiento de energía en Bogotá, Cundinamarca y parte del Meta. El Ministerio de Minas convocó un “comité de crisis” para acelerar la obra.
Sin embargo, la ausencia de una licencia ambiental y el hallazgo arqueológico en la zona donde se desarrollaría el proyecto han impedido mayores avances. La misma EPM admitió en 2013 que la construcción de dos líneas de transmisión eléctrica (una de 500 mil voltios y otra de 230 mil) es clave para evitar futuros apagones: “Si el proyecto no inicia su operación hacia finales de 2014, el riesgo de racionamiento de energía en los períodos de máxima demanda, conocidos como períodos de punta, sería más alto”.
La promesa de entregar la subestación eléctrica en 2015 está lejos de cumplirse. Por un lado, el hallazgo de una aldea premuisca en la meseta del valle del Tequendama ha cambiado el cronograma de obras, y por otro, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) no le ha dado el visto bueno al proyecto, que tiene un costo aproximado de $200 mil millones. Frente a la licencia ambiental, la ANLA no se ha pronunciado públicamente.
El subdirector científico del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh), Ernesto Montenegro, le dijo a este diario que “existe una discusión frente a los tiempos. Hemos adecuado las metodologías para trabajar de manera adecuada y eficaz. Sin embargo, existen tiempos determinados para trabajar el patrimonio. Hay un requerimiento de despeje de áreas. Las empresas han empezado a intervenir en las zonas en donde los arqueólogos terminaron su labor. Los trabajos arqueológicos terminan en octubre de este año”.
Hasta el momento, el Icanh ha podido establecer que en ese lugar existió “un asentamiento muisca” y que, a través del levantamiento topográfico, podría reconstruirse “el conjunto urbano, que fue ocupado hace 1.500 años”.
La presidenta de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), Sandra Fonseca , dijo que “no existe un riesgo inminente de apagón. En la subestación de El Tunal estamos adelantando obras para lograr una compensación. Esperamos que esté terminada en diciembre de este año”. Los sistemas de compensación variable (SCV) que está construyendo la EEB podrían soportar la demanda en 2015: “Contamos con otros proyectos, como el de Chivor norte y otras líneas de transmisión para abastecer a la ciudad”.
Aunque Fonseca dice que en el Distrito están “completamente tranquilos”, le solicitó a la ANLA mayor celeridad en la licencia para Nueva Esperanza: “ Nuestro llamado a la ANLA es que agilice los trámites. Nosotros ya propusimos alternativas y estamos a la espera de la respuesta”.