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Buscan salida al viacrucis Suba – Cota

Una de las vías de Bogotá que más ha sufrido durante la ola invernal es la que comunica la capital con el municipio de Cota.

07 de junio de 2011 – 05:17 p. m.

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Los desbordamientos del río Bogotá, que corre a menos de tres metros de la carretera, la han mantenido bajo el agua durante más de dos meses. El pasado sábado, justo cuando la vía estaba cerca de volver a su actividad normal, el río se volvió a salir de su cauce dejándola nuevamente anegada.

El coordinador de emergencias de la alcaldía de Suba, Humberto Pérez, explica que la vía está por debajo del nivel del río, de manera que es inevitable que se inunde con cada creciente. Además, la carretera fue construida en la ronda del río (30 metros), antes de que esto fuera prohibido.

Actualmente sólo pasan camiones y vehículos de carga, en tanto que los automóviles pequeños tienen que salir y entrar a Bogotá por vías alternas, como la calle 80. Cientos de empleados de colegios, escuelas de fútbol y clubes del sector tienen que arreglárselas para ir a trabajar entre las aguas.

Según Pérez, para evitar futuras inundaciones la vía debe ser realzada hasta un nivel superior al del afluente, obra que le correspondería al Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).

Pero el IDU asegura que entregó la carretera en 2009 con excelentes condiciones de movilidad, después de una inversión de $6.500 millones, que incluyó cunetas de un metro de ancho a cada costado y 300 metros de alcantarillado para drenar agua a los vallados existentes. Sin embargo,  los históricos aguaceros de los últimos meses no estaban previstos. La millonaria inversión está bajo el agua.

Según el IDU, lo que se debe hacer es bombear el agua y drenar el río. Pero esta  opción no es  viable, porque el agua bombeada al afluente termina regresando a la carretera.

Otra causa de las inundaciones, de acuerdo con Pérez, es que hace cerca de cuatro meses la CAR suspendió la construcción de jarillones que hacía la comunidad.

Olga Li Romero, jefe de la oficina de la CAR Bogotá-Calera, asevera que es un derecho de los particulares construir para prevenir inundaciones y la CAR emitió un formulario para que esto se hiciera del modo correcto, es decir, sin utilizar escombros (porque no se compactan y resultan contraproducentes) ni hacer nivelaciones topográficas. Según Romero, dos de las construcciones que se llevaban a cabo en la vía no cumplieron los requisitos, por lo cual se les impuso una medida preventiva de suspensión.

Hoy la CAR se reunirá con la alcaldía local y otras entidades competentes con el propósito de hallar soluciones técnicas para rescatar la vía.

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