Publicidad

Calidad del aire en Bogotá genera nuevo cruce entre el gobierno Petro y el Distrito

La secretaria de Ambiente y el presidente Petro tuvieron un choque por X debido a los datos recientes sobre la calidad del aire.

Contaminación del aire en Bogotá.
Contaminación del aire en Bogotá.
Foto: El Espectador

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El cruce entre el presidente Gustavo Petro y la secretaria de Ambiente, Adriana Soto, sobre la calidad del aire en Bogotá no es solo un choque de versiones. Es, en el fondo, una disputa sobre cómo entender —y enfrentar— una crisis que ya está dejando consecuencias medibles en la salud de la ciudad.

Porque más allá de quién tenga razón en el diagnóstico inmediato, los datos muestran que el problema es más profundo, más antiguo y más desigual de lo que sugiere el debate público.

¿Por qué se dio la discusión?

Petro ha insistido en que el problema responde a un modelo de ciudad sostenido en combustibles fósiles. “Esa es la conclusión de un modelo de desarrollo de ciudad basado en una movilidad a punta de diésel y a punta de gasolina”, dijo recientemente, al cuestionar el enfoque del Distrito.

Desde la administración distrital, la respuesta ha sido directa. Soto le respondió que “su diagnóstico sobre la contaminación del aire por combustión de hidrocarburos en Bogotá está desactualizado y sus conclusiones son equivocadas”, y defendió que hoy el mayor problema está en el polvo que se levanta de las vías sin pavimentar, especialmente en el suroccidente.

Los datos sobre contaminación

Mientras las posiciones se enfrentan, hay una cifra que no cambia: 13.345 muertes en cinco años asociadas a la exposición a material particulado fino (PM2,5).

No es una estimación menor. Es el resultado de un modelo que cruzó datos de calidad del aire con información demográfica usando herramientas de la Organización Mundial de la Salud.

El resultado es contundente: en Bogotá, la contaminación no solo incomoda. Mata.

Y lo hace, principalmente, a través de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y afecciones pulmonares. Es decir, no se trata solo de tos o irritación, sino de impactos directos en órganos vitales.

Lea más: Arranca licitación para elegir operador del TransMiCable San Cristóbal: así será el proyecto

Una ciudad donde el riesgo no se distribuye igual

Uno de los puntos más críticos del análisis es la desigualdad. Vivir en el sur de Bogotá no es lo mismo que vivir en otras zonas de la ciudad. Localidades como Ciudad Bolívar, Tunjuelito y Antonio Nariño no solo registran mayores niveles de contaminación, sino también tasas de mortalidad que prácticamente duplican el promedio de la ciudad.

Mientras Bogotá tiene una tasa de 62,9 muertes por cada 100.000 habitantes atribuibles a la polución, en estas zonas la cifra supera los 100.

No es casualidad. Allí coinciden industria pesada, tráfico de carga, vías sin pavimentar y menor acceso a espacios verdes. La exposición es distinta… y las consecuencias también.

Lea más: Inequidad ambiental en Bogotá: vivir en el sur duplica el riesgo de morir por la polución

Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido