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Tres trituradoras de la localidad de Usme fueron cerradas definitivamente por la Secretaría de Ambiente por captar ilegalmente mediante mangueras el agua del río Tunjuelo para luego devolvérsela vertida con sólidos suspendidos como arena.
Con el cese de actividades de estas empresas, el río Tunjuelo dejará de recibir al año aproximadamente 20 mil toneladas de sólidos como arena.
Las fábricas que fueron sancionadas son las trituradoras Marceliano Barón, Jairo Daza y Perdigo Gravas, todas ubicadas en el predio La Perdigona de Usme.
Estas trituradoras ya tenían orden de cesar actividades desde el año 2007. Las tres tenían cargos por captar agua sin concesión, por erosión y degradación de suelos y por vertimientos industriales.
Por no cumplir con la orden, la Secretaría de Ambiente decidió sancionar a estos tres establecimientos con un cierre definitivo. Además, están obligados a desmantelar la planta trituradora para evitar la reactivación del proceso, retirar las motobombas y abstenerse a captar aguas del Tunjuelo.
Estas empresas utilizan aproximadamente 1,5 metros cúbicos de agua del Tunjuelo, por cada metro cúbico de piedra que era triturada. Cifra preocupante ya que esta zona tiene una producción mensual entre 300 y 1.000 metros cúbicos de grava y arena.